Así es la curiosa rutina de los astronautas de la Estación Espacial antes de irse a dormir
Los astronautas son sometidos a múltiples pruebas antes de ir al espacio. ¿Cómo realizan tareas cotidianas en las naves?
Todos sabemos la increíble dificultad que tienen las pruebas que deben superar los astronautas antes de embarcarse en misiones espaciales, ¿verdad? Al fin y al cabo, es una buena forma de entrenamiento antes de llevar a cabo misiones con coste de miles de millones de dólares. Garantizar el éxito es algo fundamental y, por supuesto, dentro de esto se encuentra el acostumbrarse a todo tipo de situaciones que pueden poner el organismo al límite.
Los astronautas, una vez han superado las pruebas, se enfrentan a todo tipo de imprevistos. No obstante, también hay tiempo para la realización de tareas cotidianas que seguimos todos los mortales antes de dormir. Actividades básicas como lavarse los dientes o la cara o, simplemente, cambiarse de ropa, adquieren una relevancia mayor bajo este contexto. Al fin y al cabo, la ausencia de gravedad provoca que este tipo de sencillas rutinas alcancen una mayor dificultad.
De hecho, se ha podido comprobar cómo la adaptación es otra de las pruebas a las que deben someterse los astronautas. Es completamente común realizar misiones de meses, e incluso años. Bajo este contexto, la ausencia de gravedad puede llegar a provocar una pérdida de la noción de que en la Tierra sí la hay. Echa un vistazo en YouTube y verás múltiples ejemplos de ello.
Y bien, ¿cómo realizan tareas tan sencillas como las mostradas anteriormente? Matthias Maurer, que actualmente se encuentra en la Estación Espacial Internacional (ISS en sus siglas en inglés) ha mostrado unas imágenes que sirven para entender cómo cambia la perspectiva en el espacio. ¿Creías que era fácil algo tan sencillo como lavarse los dientes? He aquí la prueba que demuestra cómo no es así.
Tareas que se complican cuando hay ausencia de gravedad en el espacio
Lo primero que cabe destacar es que en la Estación Espacial Internacional hay un cavidad especialmente pensada para que los astronautas puedan descansar. Este lugar se encuentra situado en el módulo del laboratorio de ciencias europeo Columbus, una agregación que permite obtener múltiple información en materia aeroespacial. Dicho lo cual, veamos hasta qué punto nos encontramos ante actividades que requieren un cierto periodo de adaptación debido a la falta de gravedad.
Tal y como se puede observar en las imágenes anteriores, Matthias Maurer muestra cómo en uno de los 3 baños que componen la Estación realiza las tareas cotidianas antes de irse a dormir. Como es lógico, todos los productos están especialmente pensados para rendir bajo estas drásticas condiciones. Por ello, no es extraño ver cómo cuenta, por ejemplo, con una especie de papel para expulsar la pasta dentífrica, entre otros.
Cabe precisar, además, cómo Maurer destaca que es necesario usar una cantidad mucho menor de pasta de dientes en el espacio que en la Tierra. Esto es así debido a que se genera mucha más espuma allí arriba. En términos de aseo corporal, la ducha convencional no tiene sentido, ya que las gotas de agua se esparcirían por el aire. En su defecto, utilizar paños puede ser una solución más recurrida para conseguir un ahorro en agua necesario.
Y te preguntarás, ¿es seguro el uso de agua en bajo esta situación? El propio Matthias Maurer ha recalcado que el agua dispersa no puede dañar el equipo electrónico, ya que está especialmente protegido. De todos modos, se trata de una estancia separada al resto de áreas de trabajo, por lo que hay una serie de protecciones adicionales para evitar que las gotas se escapen del cuarto de baño.
Un cambio de hábitos necesario para adaptarse a la vida en el espacio
Todos los astronautas que han visitado la Estación Espacial Internacional se han visto obligados a modificar sus rutinas para adaptarse a las necesidades de un espacio en el que no hay gravedad. Al principio es difícil, pero con el paso de los días los participantes terminan acostumbrándose a la nueva situación. Al fin y al cabo, las misiones implican estancias temporales de varios meses, algo que se normaliza con el paso del tiempo.
Aun así, es importante tener en cuenta que el equipamiento es muy distinto al que se poseería en la Tierra. De esta manera, el dentífrico ofrece un comportamiento distinto, por lo que es necesario adecuar la cantidad a utilizar. El agua, por otro lado, también dispone de un método de aplicación diferente por lo expuesto anteriormente. Son aspectos que demuestran hasta qué punto nos encontramos ante un escenario muy distinto al que el ser humano está acostumbrado.
Sea como fuere, detrás de estas imágenes anteriores hay un entrenamiento previo, lo cual facilita la adaptación. ¿Imaginas dormir y tener que estar atado/a para no moverte debido a la gravedad? Este es otro de los problemas que se plantea y que, curiosamente, también debe lidiarse a la hora de participar en una misión espacial.