Se llama carabela portuguesa pero no es un barco, es un depredador marino venenoso con tentáculos de 50 metros

¿Cuáles son las principales características de la carabela portuguesa? Esta especie navega por los océanos con una calma inigualable.

Se llama carabela portuguesa pero no es un barco, es un depredador marino venenoso con tentáculos de 50 metros
La carabela portuguesa es capaz de desplazarse por la fuerza del viento en la superficie del agua. Imagen: Wipeout
Publicado en Ciencia

En el mundo fascinante de la naturaleza, las medusas deben tener un capítulo único. Aun así, hay una especie que, en particular, debe contar con un elemento diferencial debido a sus características principales. ¿Has oído alguna vez el término carabela portuguesa? Esta increíble especie, en realidad, no es una medula, aunque es catalogada así por la inmensa mayoría de personas que afirman haber visto un ejemplar. En realidad, se trata de una especie de colonia formada por diversos elementos, entre los cuales llama la atención la presencia de hidroides, gastrozoides, dactilozoides y gonozoides.

Muchos son los elementos clave que destacan de una especie de esta clase. Al fin y al cabo, vagan a sus anchas de forma independiente por las aguas cálidas de todo el mundo. De igual manera, se trata de un elemento que es, además, carnívoro, por lo que se las debe ingeniar con diferentes estrategias para hacerse con presas. La carabela portuguesa es, sin duda alguna, uno de los animales más interesantes que podemos estudiar de los océanos.

Veamos, por tanto, cuáles son las características principales de este depredador marino, por qué se trata de un ser vivo que ha conseguido adaptarse evolutivamente a los medios que le rodean y, por supuesto, hasta qué punto puede llegar a ser peligroso cruzarse con un ejemplar. ¿Sabías que sus tentáculos, en situaciones muy concretas, podrían llegar a tener una longitud de hasta 50 metros? He aquí todos los detalles de la carabela portuguesa.

Carabela portuguesa, la no medusa que destaca por sus formas y particularidades

La carabela portuguesa es un ser vivo que navega las aguas al son del viento. Sí, permanece la mayor parte de su vida a flote, ya que es su mecanismo para poder desplazarse por la corriente. De hecho, su cuerpo cuenta con una especie de aleta en formato cartílago que tiene la misma función que una vela convencional de un barco. Denominada científicamente como Physalia physalis, nos encontramos ante una especie que destaca, principalmente, por ser un conjunto colonial en el que cada elemento cubre una función determinada.

Corresponde a la familia Physaliidae y tiene como núcleo diferencial la presencia de elementos que se encargan de la digestión, otros del aparato reproductivo y unos otros de las tareas de caza y alimentación. Una de sus principales características es su habilidad para hacerse con sus presas. Se alimenta principalmente de plancton y pequeños peces, los cuales los atrapa mediante tentáculos que tienen un tamaño medio de unos 10 metros. Cualquier roce con este elemento puede causar parálisis. De ahí que tenga muy fácil hacerse con la presa.

Cabe precisar que algunas especies de peces han conseguido lograr inmunidad a las toxinas empleadas por las carabelas portuguesas, por lo que han utilizado la propia maraña de tentáculos para evitar cualquier ataque de otras especies depredadoras. Nos encontramos, por tanto, ante un elemento clave para entender la figura de la naturaleza en esta increíble ecuación.

De acuerdo con la información disponible en Wikipedia, el contacto del ser humano con la carabela portuguesa ha llegado a producir consecuencias neurotóxicas, citotóxicas y cardiotóxicas, siendo lo más palpable un dolor de gran intensidad. Por lo demás, no se han registrado muchos más efectos, salvo algún que otro caso de muerte esporádico. Al parecer, no está registrada entre las especies que se encuentran en peligro de extinción. Probablemente, esto sea así debido al calentamiento global de las aguas en todo el mundo.

Por último, cabe señalar que se trata de un invertebrado, una características que sí se comparte con las medusas con las que se le relaciona. ¿Te has parado a pensar los increíbles ejemplares que podemos encontrar sin esqueleto? Sin duda alguna, hay que hacer hueco especial a otras especies, tales como el caracol volcánico o el cangrejo violinista, los cuales poseen capacidades únicas en el reino animal.

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