Se parece al trasero de un caballo y huele a muerto: la original táctica de una flor para atraer insectos

La supervivencia de las plantas también es digna de ser estudiada.

Se parece al trasero de un caballo y huele a muerto: la original táctica de una flor para atraer insectos
Imagen de la planta que imita el ano del caballo y que produce un olor muy desagradable.
Publicado en Ciencia

Cuando hablamos de supervivencia, a menudo tenemos en mente a aquellos animales en peligro de extinción en la actualidad o casos extremos donde, por ejemplo, pensamos en qué sucedería a los astronautas en el espacio sin traje. Sin embargo, las plantas tienen sus propios mecanismos para sobrevivir en su entorno y algunos son realmente sofisticados.

Helicodiceros muscivorus: el trasero del caballo muerto

Has leído su nombre y ahora te contamos cómo esta planta es capaz de conseguir atraer a suficientes insectos como para que éstos se hagan cargo de la polinización, que permitirá a la especie continuar habitando su entorno. La planta, tal y como indica la página web del Real Jardín Botánico de Kew es originaria de las Islas Baleares, Córcega y Cerdeña, con lo que tenemos ejemplos muy cerca de esta peculiar flor.

La planta también se conoce con el nombre de arum del caballo muerto y esta denominación procede de la flor de la planta, que los expertos aseguran que recuerda al ano de un mamífero. Es a partir de que el sol se alza en el horizonte que esta planta empieza a producir un olor terrible, que podría asemejarse al de la putrefacción, algo que atrae irremediablemente a algunos insectos.

Sin embargo, no sólo la forma y el olor permiten a esta flor engañar, sobre todo, a moscas. Además, la Helicodiceros muscivorus se encuadra en un grupo particular de vegetales que se denominan termogénicos, es decir, que pueden aumentar su temperatura a partir de reacciones de su metabolismo, situándola entre 4ºC y 6ºC por encima de la temperatura del ambiente.

Y así es como se obtiene el caballo muerto falso en forma de flor, con un aspecto, olor y calor similar al de un animal muerto, que empieza a recordar a la carne putrefacta. En este caso, los insectos que acuden al interior de la flor polinizan los estigmas y se quedan dentro hasta la mañana siguiente, debido a que los pelos del interior de la flor les atrapan.

Ya sólo queda esperar una noche para que salgan con el polen y lo esparzan a otros lugares, continuando así un proceso que permite a la mayoría de las plantas sobrevivir en un mundo donde ellas son el eslabón más débil de la cadena y donde tienen que ingeniárselas para continuar en el planeta un día más.

Para ti
Queremos saber tu opinión. ¡Comenta!