En este mundo hay trabajos raros, muy extraños, inimaginables. Entre los más destacados podríamos nombrar a los sexadores de pollos, el servicio de limpieza de crímenes, el testeador de axilas o el probador de comida envenenada, como vemos en Oficina Empleo. Atento a este último trabajo, ya que la rareza de la que te vamos a hablar en este artículo es muy similar.

Ser probador de enfermedades obtendría el primer puesto en el ránking de trabajos más raros

Nadie podría imaginar que hay gente que se dedica a comer cosas en mal estado a cambio de dinero, al igual que es difícil de concebir que hay voluntarios que se prestan a probar enfermedades. Sí, ser probador de enfermedades puede llegar a ser una profesión y, para comprobarlo, te vamos a mostrar algunos casos.

Aunque parezca extraño este empleo, la verdad es que sirve de gran utilidad para la medicina y las investigaciones que se desarrollan. Cuando los voluntarios prueban algunas enfermedades, los expertos pueden aprender mejor a combatirla. Esto es lo que sucede en los siguientes casos, aunque algunos no han tenido buen final.

Comer voluntariamente "E. coli" como nueva profesión

Hace tan solo unos meses, Technology Review informaba sobre unos de los casos más especiales que leerás hoy. Había gente tomando de forma voluntaria la bacteria "E. coli". Y no se trataba de unos pocos, ya que la cifra era importante.

Para ponernos en situación, esta bacteria vive en el intestino y la mayoría de ellas no causa problemas. Sin embargo, y como explica MedLine Plus, la peor de estas bacterias puede provocar diarrea hemorrágica, causando insuficiencia renal e, incluso, hasta la muerte.

Cansancio, fiebre, náuseas o fuertes cólicos abdominales están entre los síntomas provocados por la E. coli. y se dan principalmente cuando se han consumido alimentos con esta bacteria.

Un estudio consistió en la ingesta de la bacteria E. coli de forma voluntaria. Cadena Agramonte

Esto es justo lo que han hecho los voluntarios del estudio realizado por la empresa Synlogic en Estados Unidos. Deberíamos considerarlos trabajadores, ya que han recibido una recompensación a cambio de esta arriesgada labor. En concreto, lo que han hecho estos voluntarios ha sido ingerir cápsulas formadas por bacterias E. coli que han sido modificadas genéticamente.

La función de esta variación en las bacterias es que puedan absorber dentro del intestino amoniaco para aquellas personas que no pueden descomponerlo correctamente. Este problema es poco común entre las personas, aunque muy serio y puede suponer la necesidad de un trasplante de hígado.

No todos los casos de probadores de enfermedades ha terminado con éxito

Los voluntarios, tras ingerir las pastillas (entre las que también se encontraba placebo), deben permanecer en el lugar donde se realizan las pruebas durante tres semanas. En ese tiempo, los investigadores recogen sus defecaciones y analizan el ADN con el objetivo de encontrar soluciones al problema de los pacientes.

Como ves, este es un caso positivo que ya ha sido aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. Esta institución ha determinado que estos medicamentos son "productos biológicos en vivo" que serán probados en pacientes reales a partir del próximo año.

Cuidado con las pruebas ilegales

Al conocer este nuevo trabajo, las primeras palabras que vienen a la mente son "peligro" o "riesgo". Es muy complicado que alguien se atreva a probar enfermedades, algo aún más difícil si tenemos en cuenta que ya se han dado casos ilegales.

Esto es lo que sucedió con el doctor William Halford en una historia inquietante de la que se hace eco el diario Daily Mail. Este profesor de la Southern Illinois University (SIU) inyectó el herpes de forma deliberada a ocho ciudadanos americanos en un hotel cercano al centro educativo.

Supuestamente, Halford utilizó su correo y teléfono móvil de la universidad para encontrar a las personas con las que quería probar su método. La cura del herpes ideada por este profesor consistía en inyectar una vacuna que contenía el propio virus a los elegidos, algo especialmente peligroso.

Ser probador de enfermedades podría ser considerado como el trabajo más raro. Sercano

En su intento de encontrar la vacuna adecuada, este "investigador" creó una variedad del virus por su propia cuenta, según se ha podido saber gracias a los correos enviados y a una entrevista con uno de los participantes en el experimento.

La salida a la luz de este escabroso asunto se dio este verano, justo después de la muerte del doctor Halford debido a un cáncer. Varios de las ocho personas que fueron inyectadas con la supuesta vacuna reportaron a la web Kaiser que estaban sintiendo síntomas y que temían que se debiesen al virus que habían recibido.

Southern Illinois University ya se ha desligado totalmente de este caso

Debemos recordar que los pacientes tratados tenían herpes antes de la inyección, un dato fundamental. Ahora, estos pacientes están preocupados porque sospechan que el profesor les dio una variedad de herpes diferentes a las que ellos tenían.

Este increíble caso está siendo investigado ya por la Southern Illinois University, que ha defendido vehemente que no participó en ningún momento en el estudio de William Halford.

Estos dos casos, totalmente diferentes, nos han permitido conocer que hay muchas más personas de las que imaginamos que se atreven a ser probadores de enfermedades. Así, una veces son con fines positivos, como las pruebas realizadas en Maryland, y, otras veces, el final puede ser totalmente aterrador, como el caso protagonizado por Halford.