Es curioso como la mayoría de la gente no se para a pensar en todo aquello que le rodea y cómo, por ejemplo el cine, ha ido evolucionando gracias a distintos avances, muchos en el ámbito de la tecnología y la innovación, para que hoy en día tengamos a nuestra disposición uno de los artes más completos que existen.

El mundo del cine es un arte gracias a hombres como el del artículo de hoy

Fue gracias a la labor de hombres como el que te voy a hablar a continuación que tenemos el séptimo arte tal y como lo conocemos. Si quieres conocer un poco más acerca de ese mundo que se enciende cuando las luces de la sala de cine se apagan, quédate con nosotros.

De la arquitectura al teatro

Sergei Eisenstein, nacido en la ciudad letona de Riga, aunque originariamente pertenecía al Imperio Ruso, estudió arquitectura y bellas artes, según la información obtenida de la página web Biografías y Vidas, antes de tomar parte activa en la Revolución de Octubre. Una revolución que buscaba acabar con la participación en la Primera Guerra Mundial y con la crisis económica.

Sergei Eisenstein fue uno de los directores más innovadores del cine clásico. La Voz de Galicia

Una vez dentro del Ejército Rojo, Eisenstein empezó a tener relación con el mundo del teatro, en concreto comenzó trabajando en los decorados y los escenarios de las funciones. Más adelante comenzó a dirigir y participar en sus propias obras, con el público militar como gran espectador. Este fue el comienzo de una relación de amor con el mundo del espectáculo.

El arte del montaje

Cuando hablamos de montaje, quizás no sepas a lo que nos estamos refiriendo. En la actualidad, y gracias a la tecnología existente, las películas, series o documentales se montan, o se unen formando una historia, a través de ordenadores de una potencia descomunal, necesaria para mover efectos especiales, sonido e imágenes en resolución 4K. Si embargo, antiguamente las cintas se montaban a base de tijeras, para cortar las escenas, y pegamento, para unirlas de manera que la narración contase algo más que el desarrollo de distintos momentos de una historia.

Intercalando imágenes, Eisenstein conseguía transmitir emociones

La primera toma de contacto de Sergei con el mundo cinematográfico fue con el cortometraje El diario de Glomov, aunque uno de sus primeros hitos, quizás no en aquel momento, pero sí años después fue el montaje realizado para su primer largometraje llamado La huelga. En el mismo existe una parte muy conocida, que puedes ver debajo de este párrafo, para los estudiosos del cine y sus entresijos en la que el director intercala imágenes de soldados disparando contra civiles y vacas siendo asesinadas en un matadero. La innovación ya había hecho su aparición.

Sin lugar a dudas, su película más conocida es El acorazado Potemkin. Las razones del éxito de la cinta a lo largo del tiempo se explican, entre otras cosas, porque es una de las películas precursoras, y que luego ha servido de ejemplo, en el arte de contar historias a través del montaje de escenas. En este caso, los planos cortos y la famosa matanza en la escalinata, confieren a la película un ritmo inusual para aquellos albores del cine.

Perseguido hasta el fin de sus días

La triste realidad fue que Sergei estuvo en el punto de mira del Gobierno Soviético debido a su marcha a Estados Unidos, como podemos leer en los datos aportados por el diario digital del Clarín. Su estancia en el país antagónico de la tierra de los Zares y la lealtad que debía jurar a la bandera norteamericana, situaron a Eisenstein como objetivo de las iras de Stalin.

Finalmente acabó regresando a su patria, aunque el régimen no le quitaba ojo de encima. Sus siguientes películas tuvieron que pasar por una dura y complicada censura, como bien apuntan los compañeros de El Mundo, que desencadenó en una etapa de profunda depresión del genio europeo. A los 50 años cumplidos, Sergei murió a causa de un infarto, despidiéndose de este mundo como profesor.

Gracias a directores como Sergei, nuestro cine es un arte que trasciende épocas y lugares

Sin embargo, a pesar de que su etapa final no fuese tan gloriosa, debido a la presión gubernamental, todo el mundo que ama el séptimo arte, y sobre todo aquellos que viven del mismo, le debemos muchísimo a una persona adelantada a su tiempo y que hizo, al igual que, por ejemplo, Georges Meliès, que el cine fuera una excelente manera de expresar los problemas y virtudes de una época donde se creó un arte universal.