Si crees que los virus de transmisión por aire asustan, espera a ver los que se esconden en el fondo del mar
¿Qué son los mirusvirus y por qué hay que mirar al fondo marino para encontrarlos? Así son estos patógenos que falta por analizar.
Te te preguntasen hace un lustro por tu relación con los virus, muy posiblemente lo asociarías con una simple gripe o algo por el estilo, ¿verdad? Esto ha cambiado drásticamente en el último año con la llegada de la pandemia que comenzó en 2020. Pese a que todavía a aspectos de este virus que se desconocen, muy pronto se comprobó que su mecanismo de transmisión principal era el propio aire. ¿Y si te dijera que hay otros que se encuentran en ecosistemas como el fondo marino? Se sabe poco de ellos, por lo que se está poniendo el foco en su conocimiento.
El fondo de los océanos aún nos aguarda muchos secretos que están por revelarse. Es importante tratar estos temas con una determinada naturaleza, ya que podría desarrollarse otra hecatombe como la vivida hace ya 3 años. Una nueva investigación tiene como objetivo arrojar luz a estos patógenos que, aparentemente, son inocuos para el ser humano. De hecho, tan solo afectan al plancton, por lo que el riesgo para una extensión de los efectos en un ecosistema determinado se reduce. Aun así, merece la pena conocer más sobre los mismos.
Veamos, por tanto, cuáles son las claves principales que explican este tipos de virus, cómo se comporta una familia que se corresponde con la familia de los mirusvirus y, por supuesto, hasta qué punto puede tener una implicación directa en el futuro de las especies que se alimentan de esta sustancia. ¿Hasta qué punto podría producirse un salto en la cadena trófica? Se trata de agentes que deberán ser objeto de estudio en el futuro.
Mirusvirus, los patógenos que viven en el fondo marino y que ya son objeto de estudio
Los mirusvirus llaman la atención por ser estar presentes en el lecho marino. Viven gracias al plancton, por lo que no tienen incidencia en la cadena trófica. Sin embargo, están realizándose toda una serie de estudios para poder determinar qué posibles circunstancias podría haber en un futuro si pudiesen evolucionar y afectar a otras especies de flora y fauna. Su composición de ADN está formada por una doble cadena que, además, incluye a los herpesvirus. Se cree que más del 50% de la población los ha sufrido alguna vez en su vida, de ahí la necesidad de controlar su situación.
La falta de análisis de multitud de estos agentes permite comprender el increíble trabajo que aún debe realizarse en el futuro. Al fin y al cabo, cualquiera de estos nuevos virus que están estudiándose podrían reaccionar ante cambios en los ecosistemas. Por este motivo, resulta interesante exponerlos a todo tipo de ensayos para conocer cómo podrían actuar en caso de que estos hechos se produjeran. Los mirusvirus pertenecen a la familia Duplodnaviria, un conjunto muy grande del que aún queda mucho por conocer.
Cabe preciar, al mismo tiempo, que estos mirusvirus comparten, además, cadena de ADN con otros virus de mucho mayor tamaño. De acuerdo con la investigación publicada, la expedición Tara Oceans viene realizando observaciones y toma de muestras para su posterior análisis en laboratorio. En total, desde el inicio de los trabajos, se han recopilado más de 35.000 muestras de virus, algas y plancton de más de 200 lugares distintos de la geografía mundial.
El objetivo es potenciar todavía más este tipo de exploraciones con el objetivo de obtener datos clave para evitar potenciales pandemias y otros problemas en caso de que se produzca el salto a nuevas especies de flora y fauna.