Soel Yachts, la embarcación con paneles solares autosuficiente y de largo recorrido
¿Puede un catamarán ser eléctrico sin depender de un enchufe? Soel Yatchs pretende hacerlo posible con un equipo de placas solares.
La movilidad está cambiando en todos los sentidos. Desde hace un tiempo, se viene observando una continua apuesta por la electrificación, pero lo cierto es que no siempre es sencillo incorporar este tipo de tecnología en todos los medios de transporte. El ejemplo más claro nos lo muestra el sector de la aviación, el cual todavía es muy poco proclive a la introducción de soluciones completamente eléctricas. Bajo este contexto, ¿qué puede decirse de otros mercados?
Uno de los más destacados, dejando a un lado el del vehículo terrestre, es el de las embarcaciones. el medio marítimo tiene un gran potencial en lo que se refiere a la incorporación de baterías eléctricas. Al fin y al cabo, se puede aprovechar un mayor espacio en el casco para la instalación de baterías eléctricas. Aun así, esto no parece ser suficiente, ya que este tipo de vehículos quedaría solamente limitados a la realización de unas pocas millas náuticas.
Esto nos lleva al elemento clave: la instalación de paneles solares en la cubierta. Soel Yachts es una de las primeras empresas que se ha atrevido a la incorporación de este tipo de opciones. Con ello, se pretende lograr extender la autonomía más allá de los ciclos convencionales que se podrían ofrecer con una propuesta eléctrica convencional.
Veamos, por tanto, por qué la instalación de placas solares puede ser diferencial para las embarcaciones del futuro, por qué este catamarán representa a la perfección cómo se integrará la sostenibilidad en este medio de transporte y, por supuesto, hasta qué punto Soel Yachts puede desempeñar su función en la transición que está por llegar. He aquí las claves de esta tecnología.
Soel Yatchs y el liderazgo en transformación hacia un mercado eléctrico
La compañía quiere llevar a los astilleros la incorporación de placas solares. Esto sugiere que parte de su catálogo se transformará para ofrecer soluciones que reduzcan la dependencia del petróleo en el medio y largo plazo. Incluir este elemento permitirá a los usuarios realizar rutas de mayor extensión. De hecho, esta tecnología es lo que permitirá al barco gozar de una mayor libertad a la hora de plantear los desplazamientos. El Senses 62, que es como así se llama el protagonista, cuenta con algunos puntos muy interesantes.
En su equipamiento, cabe destacar la presencia de varios salones, 2 comedores, un área de escritorio y una cocina abierta. No obstante, la principal seña de identidad de la embarcación radica en la presencia de su equipo de placas solares. Este techo laminado es capaz de generar 17,6 kWp de energía solar, equivalente a hasta 50 kWh. Por ello, podría decirse, con la boca pequeña, eso sí, que puede llegar a ser independiente del clásico enchufe de carga.
Aun así, como es lógico, dispone de su propio sistema de carga, el cual será su principal medio de funcionamiento. Gracias a su sistema de carga rápida, se podrá aprovechar la estancia en el muelle para completar la carga del conjunto de baterías. La autonomía, como es lógico, dependerá de lo mucho o poco que desplacemos la palanca del acelerador. Sea como fuere, se podrá escoger entre 2 motorizaciones dobles eléctricas, una con potencia de 100 kW y otra de 200 kW.
La primera alternativa, la Cruise, viene incorporada con un conjunto de baterías con capacidad de 282 kWh. La variante más destacada, la Power, incluye un total de 424 kWh. También será posible ampliar dicha capacidad hasta los 564 kWh. Escoger entre una u otra versión dependerá, por supuesto, del tipo de uso que se pretenda realizar y, por supuesto, de la distancia que se pretenda recorrer en cada uno de los desplazamientos que se realice. Ahora bien, ¿cuál es el rango de autonomía que se ha estimado? Este será un factor a considerar.
Amplios desplazamientos gracias a su sistema de paneles solares
Lo primero que llama la atención de esta tecnología es su equipo de baterías de alta capacidad. En base a ello, ¿qué es lo que podemos esperar? A una velocidad de 4 nudos (7,408 km/h), se podrán realizar 131 millas náuticas (242 kilómetros) en la versión básica con capacidad de 282 kWh, 197 millas náuticas (364 kilómetros) en la variante de 424 kWh y 487 kilómetros en la opción con mayor autonomía, la de 424 kWh.
Ahora bien, ¿qué ocurre si se circula a máxima potencia? La caída de la autonomía es brutal. En la primera de las variantes, a una velocidad de 10 nudos (18,52 km/h), apenas se podrán recorrer 20 millas náuticas (37 kilómetros), 30 millas náuticas (55 kilómetros) en la versión intermedia y 39 millas náuticas (72 kilómetros) en la opción más destacada. La conclusión es clara y notoria. No se trata de una embarcación pensada para recorrer distancias a gran velocidad.
Cabe destacar que nos encontramos ante un modelo que tiene un precio base de 2,7 millones de dólares. Más allá del coste para el público, cabe destacar cómo la industria de la energía fotovoltaica está creciendo en un sector que puede extraer muchas de sus ventajas. La incorporación de esta tecnología es posible y, buena prueba de ello, es la incorporación de este conjunto de paneles solares.