SpaceX mueve ficha en órbita: realizará esta complicada maniobra a miles de satélites Starlink para evitar colisiones
La compañía ajustará un parámetro de parte de su constelación tras varios incidentes recientes y ante la saturación del espacio cercano a la Tierra
La carrera por llenar la órbita baja terrestre de satélites ha entrado en una fase más delicada. Tras la explosión de uno de los satélites de Starlink y un incidente en el que otro estuvo a punto de colisionar con un satélite chino, SpaceX ha anunciado una medida que permitirá reducir riesgos y mejorar la seguridad orbital. Eso sí, continuarán poblando nuestra órbita en los próximos años.
SpaceX quiere reducir el riesgo de colisiones en órbita
En la actualidad, más de 9.000 satélites Starlink operan en la órbita baja de la Tierra. Esta, ya de por sí, es una cifra increíble. Sin embargo, esa acumulación de tecnología puede ser contraproducente para el sector. Es por ello que Michael Nicolls, vicepresidente de ingeniería de Starlink, ha publicado un pequeño comunicado en la red social X en el que aborda cuáles serán los pasos a seguir a partir de ahora por la empresa estadounidense.
Glimpsing into the future, @SpaceX successfully deployed simulator Starlink satellites on two Starship test flights this year, as we prepare to launch the next generation Starlink and Direct to Cell constellations to orbit pic.twitter.com/UQSeogUhK9
— Starlink (@Starlink) December 31, 2025
Sabemos, a juzgar por sus declaraciones, que en los próximos meses, la compañía tiene previsto hacer descender unos 4.400 satélites, que pasarán de volar a unos 550 kilómetros de altitud a hacerlo en torno a los 480 kilómetros. Pero, ¿qué se conseguirá con esto? Por un lado, se facilitará que los satélites se desintegren antes en la atmósfera cuando dejan de funcionar o al final de su vida útil. Por otra parte, disminuye la probabilidad de colisiones.
Michael Nicolls explicó que "Starlink está comenzando una reconfiguración significativa de su constelación de satélites enfocada en aumentar la seguridad espacial". Y es que operar más abajo reduce el tráfico y, en caso de fallo, acorta el tiempo en que un satélite fuera de control permanece en órbita. Y esto es muy importante para minimizar potenciales peligros allí arriba.
Algunas previsiones, además, apuntan a que antes de que termine esta década, podría haber hasta 70.000 satélites en la órbita baja terrestre. Esto ha encendido las alarmas entre agencias espaciales y gobiernos. Sin embargo, no creas que este anuncio frenará el ritmo de lanzamientos de Starlink. Un negocio con 9,25 millones de clientes activos repartidos en más de 155 países no puede permitirse bajar la guardia en estos momentos.
Por último, Michael Nicolls destaca que "estas acciones mejorarán aún más la seguridad de la constelación, especialmente frente a riesgos difíciles de controlar, como maniobras descoordinadas y lanzamientos de otros operadores de satélites". Por lo tanto, SpaceX quiere demostrar que crecer rápido no está reñido con operar con seguridad en un cielo cada vez más concurrido.