La industria alimentaria ha progresado mucho durante las últimas décadas. Hoy podemos tener a nuestro alcance productos que hace algunos años era impensable que se encontraran en un supermercado. Gracias al desarrollo, contamos con una gran variedad de productos a nuestra disposición, muchos de ellos, procesados.

Alimentos repletos de edulcorantes, colorantes, estabilizantes…

Como podemos leer en Muy en Forma, un producto procesado es aquel que ha sufrido algún tipo de manipulación, variándolo antes de su consumo. Estas "aportaciones" se realizan para aumentar el sabor, para mejorar el color de los alimentos, para ayudar a conservarlos… Sin embargo, algunos de estos productos pueden ser perjudiciales para nuestra salud.

En un mundo lleno de añadidos y edulcorantes artificiales, repleto de elementos químicos y aditivos E, cualquier sustancia que pueda ser lo más mínimamente natural es normalmente bien acogida. A pesar de todo, el hecho de que sea natural no conlleva implícitamente que sea beneficiosa para tu salud, y eso es algo que debes tener muy presente.

Una de esas sustancias, que ha adquirido una gran popularidad por ser natural, es la stevia. Puede que hayas oído hablar de este edulcorante, o incluso que la hayas visto anunciada en el envase de algún producto. Y repito, anunciada. Su estatus de "natural" es un punto a explotar por las compañías, pero, ¿es realmente tan adecuada para nuestro consumo?

El mercado de la stevia ha crecido enormemente. El Confidencial

Un dulce origen

La stevia, también llamada estevia, es una sustancia proveniente de la planta Stevia rebaudiana bertoni, originaria de las zonas tropicales de Sudamérica. Su uso no es nada nuevo, ya que como podemos leer en El Confidencial, esta planta ya era utilizada para endulzar alimentos y bebidas por los nativos sudamericanos. Sin embargo, no ha sido hasta ahora cuando se ha popularizado en todo el mundo.

Mucho más dulce que el azúcar y menos adictivo

Lo que usan las compañías no es la planta en sí, sino una sustancia dulce que se extrae de ella. Por esto se trata de un edulcorante natural, ya que no requiere una sintetización química ni nada por el estilo, sino que se encuentra de la misma forma en la naturaleza.

Al igual que en el caso del azúcar, nos encontramos ante un glucósido, pero existen varias diferencias que trataremos a continuación.

En busca de los mínimos perjuicios para la salud

El azúcar que encontramos en la mayoría de productos que consumimos no es ni mucho menos natural. Esto origina una serie de problemas en la salud de aquel que lo toma habitualmente, problemas que pueden llegar a ser graves.

Siempre buscamos lo mejor para nuestra salud, y no es fácil

El azúcar se obtiene de la caña del mismo nombre, una planta que crece en zonas tropicales, al igual que la stevia. Por lo tanto, el azúcar que proviene directamente de la caña no es tan perjudicial como el que consumimos normalmente. Entonces, ¿qué le ha ocurrido al azúcar que tomo con mi café?

El proceso de refinado. Esa es la respuesta, ya que en los productos procesados y en los azúcares más comunes ha tenido lugar un proceso que ha cambiado por completo sus propiedades. Pero, ¿qué diferencias existen entre el azúcar natural y el refinado?

Como apuntan desde Vix, el azúcar blanco refinado ha perdido por completo todas sus propiedades. Al eliminar lo que se consideran impurezas, nos quedamos con un producto no nutritivo, que lo único que nos aporta son los restos químicos de un basto proceso y un gran dulzor.

Un producto menos dañino, ¿o no?

En el caso de la stevia, y teniendo en cuenta que nos llega de manera mucho más natural, perdemos todos estos riesgos para nuestra salud. Además, mientras que otros aditivos pueden tener efectos perjudiciales a largo plazo, en este caso no existe peligro. A continuación te dejamos una lista donde puedes consultar todos los aditivos E y sus riesgos.

¿Puede tener efectos beneficiosos?

Por otro lado, la stevia no aumenta los niveles en sangre de la glucosa, siendo muy aconsejable para personas con diabetes y otras enfermedades regulatorias. Aunque no están totalmente demostrados, y como podemos ver reflejado en la web de la Asociación Española de Stevia, podemos contar con algunos beneficios. Su papel como antioxidante, como bactericida y cicatrizante son algunos ejemplos. Además, también podría ser recomendable para personas hipertensas.

Navegando por la red podrás encontrar páginas donde se habla de algunos sospechosos posibles efectos beneficiosos de este edulcorante, conocido también como E-960. Algunos de ellos la sitúan incluso como remedio contra el cáncer, por lo que podemos darnos cuenta fácilmente de la poca evidencia que existe a su alrededor. No es mala, pero no podemos hablar de beneficios milagrosos.

A pesar de todo, debemos seguir siendo cautos

A pesar de esto, hay quien también avisa sobre otros efectos no tan bondadosos. Desde Muy Fitness nos hablan de varios de ellos. Uno de los principales está relacionado con el tratamiento de la planta de la cual procede este edulcorante, y es que si no se trata adecuadamente, podemos encontrarnos con una sustancia dañina, el rebaudioside A.

Esta sustancia puede ser perjudicial para sectores de riesgo, como las embarazadas o aquellas que se encuentran amamantando, ya que en ambos casos podría llegar hasta el feto o bebé. Dados estos datos, debemos ser cautos, pero no sólo con la stevia, sino con la mayoría de aditivos.

La planta prohibida

Un punto muy curioso es el referente a la legislación de la planta de la stevia. Aunque el edulcorante es ampliamente utilizado sin ningún problema, la Unión Europea prohibió la venta del vegetal completo, sobre todo para la realización de infusiones. ¿A qué se debe esta legislación?

Además de endulzar, presenta otra serie de propiedades

Como apuntan desde El Confidencial, debes tener en cuenta que la Stevia rebaudiana bertoni no se utiliza únicamente para obtener un edulcorante. Esta planta presenta otros efectos de acción farmacológica, por lo que su consumo debe ser regulado por las autoridades.

Parece ser que nos encontramos ante un aditivo que no será perjudicial para nuestra salud, y que además endulzará nuestras comidas. Sin embargo, no debemos confundir esto con unas posibles bondades que se encuentran muy lejos de existir.