Tecnología de última generación desvela una alianza inesperada en los océanos: estas dos especies se ayudan para cazar
Un reciente estudio revela que dos grandes depredadores marinos no compiten por la comida, sino que cooperan activamente para encontrarla
Durante años, la ciencia ha descrito a las orcas y a los delfines como rivales naturales en el océano. Ambos son cazadores expertos, inteligentes y situados en lo más alto de la cadena alimentaria. Sin embargo, una investigación parece sugerir que, al menos en algunas zonas del planeta, estos animales no solo se toleran, sino que están colaborando de forma estratégica para alimentarse.
La inesperada alianza para la caza del salmón
El hallazgo, publicado en un artículo de la revista científica Scientific Reports, se ha producido frente a la costa de la Columbia Británica, la provincia más occidental de Canadá, mientras un equipo científico estudiaba el comportamiento de las orcas del norte, especializadas en la caza de salmón. El objetivo era evaluar si estos animales disponen de suficiente alimento, algo que es clave para la supervivencia de las orcas del sur, consideradas en peligro.
Durante el trabajo de campo, los investigadores observaron algo poco habitual: orcas y delfines persiguiendo juntos salmones cerca de la superficie. Sin embargo, no se conocería el verdadero alcance del fenómeno hasta tiempo después, cuando se analizaron horas de grabaciones submarinas obtenidas gracias a etiquetas digitales adheridas a los animales.
La doctora Sarah Fortune, investigadora de la Universidad de Dalhousie, asegura las orcas se desplazaban hacia los delfines y los seguían en inmersiones profundas. En ese momento, ambas especies emitían sonidos de ecolocalización para localizar a sus presas. La experta afirma que "lo emocionante es que siempre que podemos aplicar nuevas tecnologías que pueden ampliar los límites de los datos disponibles y que, inevitablemente, terminamos con nuevos conocimientos que nos muestran la falta de comprensión que teníamos anteriormente".
Este estudio, llevado a cabo en el año 2020, utilizó por primera vez, en las orcas, unas etiquetas capaces de registrar movimientos, sonidos y comportamientos de alimentación con gran precisión. Estas herramientas tecnológicas permitieron detectar patrones claros de caza coordinada y demostraron que las orcas aprovechan la ecolocalización de los delfines como si fueran exploradores avanzados.
Además, se sabe que los delfines detectan los salmones, incluso a mayor profundidad, y las orcas, más grandes, se encargan de capturarlos. Después, al despedazar las presas para compartirlas dentro del grupo, los delfines aprovechan los restos. Este trabajo está liderado por Universidad de Columbia Británica, en colaboración con otros centros europeos y el Instituto Hakai. Gracias a él se documentaron 258 eventos de interacción, sin signos de agresividad ni evitación entre estas especies.

Estas son las etiquetas utilizadas para estudiar a las orcas
Andrew Trites, director de la Unidad de Investigación de Mamíferos Marinos de la Universidad de Columbia Británica, deja claro cuáles son los beneficios para estas especies: "Al trabajar juntas, las orcas pueden conservar energía y usar a los delfines como exploradores equipados con radar para aumentar sus posibilidades de encontrar grandes salmones a mayor profundidad. A cambio, los delfines obtienen protección contra depredadores y acceso a los restos de uno de los peces más preciados del océano. Es una situación beneficiosa para todos".
Este estudio abre una ventana nueva a las relaciones entre especies y a cómo los grandes depredadores pueden adaptarse a convivir en nuestros océanos. La gran pregunta ahora es si esta cooperación es algo puntual o, quizás, estamos ante un comportamiento mucho más habitual de lo que esperábamos. Desde luego, la amistad entre orcas y delfines es algo que pocos esperaban.