Tenemos un nuevo responsable de los terremotos. Un nuevo estudio sugiere un origen fuera de la Tierra
La predicción de los seísmos podría beneficiarse de incorporar una variable de la que necesitamos su luz y calor constantemente
Los sismólogos llevan décadas intentando perfeccionar herramientas que permitan predecir terremotos, sobre todo aquellos de gran intensidad, para minimizar los daños materiales y las víctimas mortales en todo el mundo. Japón parece que tendrá que enfrentarse próximamente al terremoto del siglo y es probable que aún no tengamos los medios necesarios para advertirlo a tiempo. ¿Qué pensarías si te dijésemos que el Sol también tiene algo que ver en la actividad sísmica?
El papel que tiene el Sol en los terremotos
Tal y como lo has leído. Desde hace tiempo se sospecha que tanto la Luna como el Sol estar relacionados con la actividad de placas tectónicas del planeta. Ahora, en un reciente estudio publicado en la revista científica Chaos An Interdisciplinary Journal of Nonlinear Science, un equipo de científicos de la Universidad de Tsukuba y del Instituto de Tecnología y Ciencias Industriales Avanzadas de Japón abre la puerta a una teoría realmente fascinante.
Anteriormente, algunos de los actuales investigadores ya habían sentado las bases de un estudio en el que se ligaba el número de manchas solares con la actividad sísmica de la Tierra. Ahora, según Matheus Henrique Junqueira Saldanha, autor del estudio, se puede ir un poco más lejos en sus afirmaciones. El experto de la Escuela de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Tsukuba asegura en el comunicado publicado en EurekAlert:
El calor solar provoca cambios de temperatura en la atmósfera, que pueden afectar a cosas como las propiedades de las rocas o el movimiento del agua subterránea. Tales fluctuaciones pueden hacer más quebradizas las rocas y más propensas a fracturas, por ejemplo. Cambios en las precipitaciones y el deshielo pueden alterar la presión de los límites de las placas tectónicas.
Habría que aclarar, eso sí, que estos factores no parece que sean la causa principal que desencadene los terremotos, pero sí podrían tener un papel relevante en su aparición. Los investigadores han analizado datos de terremotos junto con registros de actividad solar y de cambios en la temperatura de la Tierra, pudiendo observar que la transferencia de calor del Sol a nuestra superficie afecta a la actividad sísmica.
Aunque sea un dato que no tenga una relevancia excepcional, incorporar las predicciones de actividad solar en los modelos que intentan adelantarse a la aparición de los terremotos podría empezar a ser una muy buena idea. Matheus Henrique Junqueira Saldanha, finalmente, declara:
Es una dirección emocionante y esperamos que nuestro estudio arroje algo de luz a la gran imagen de lo que desencadena los terremotos.