Tiene más de 3.000 años de antigüedad y acaba de sorprender a los científicos por su complejidad

Un equipo de arqueólogos ha localizado en la localidad alemana de Nördlingen una pieza excepcional que desafía el paso de los milenios. Se trata de una espada octogonal del siglo XIV a.C. hallada en una tumba

Tiene más de 3.000 años de antigüedad y acaba de sorprender a los científicos por su complejidad
La espada desenterrada en Nördlingen (Archäologie-Büro Dr. Woidich)
Publicado en Ciencia

El descubrimiento se produjo en el estado federado de Baviera, donde los trabajos de excavación sacaron a la luz una pieza que parece recién salida del taller. Esta espada de bronce, datada a finales del siglo XIV a.C., permaneció oculta durante más de tres mil años, conservando una pátina y un brillo que sorprendieron a los expertos de la Oficina Estatal de Baviera para la Conservación de Monumentos.

Según recoge la publicación Archaeology News, el arma destaca por su empuñadura octogonal, una característica técnica y estética sumamente inusual que la sitúa como un objeto de lujo de la denominada Edad del Bronce Media. Los especialistas subrayan que localizar una pieza de este calibre, y en semejante estado de integridad, constituye un hito que apenas sucede una vez cada varias décadas.

Una obra maestra de la metalurgia antigua

La espada se depositó como ajuar funerario en una sepultura que contenía los restos de tres personas: un hombre, una mujer y un joven. Los tres fueron enterrados junto a otros objetos de bronce, lo que apunta a una posición social relevante dentro de su comunidad en aquel periodo de la prehistoria europea.

La singularidad de esta pieza reside en su antigüedad y, especialmente, en la complejidad de su fabricación. La empuñadura octogonal se fundió directamente sobre la hoja mediante una técnica de fundición sobrepuesta. Pese a que la decoración resulta sobria, el trabajo de orfebrería muestra una precisión milimétrica, con remaches que forman parte de un diseño funcional y equilibrado.

Aunque no se detectaron marcas de uso que indiquen que el arma participó en combates reales, su centro de gravedad sugiere que se diseñó para ser efectiva en el corte. Los investigadores barajan la posibilidad de que se tratara de un símbolo de estatus o un arma ceremonial, si bien su capacidad letal era plenamente real en aquel contexto bélico.

La distribución de este tipo de espadas octogonales representa un auténtico rompecabezas para los historiadores. Se tiene constancia de que existieron dos centros principales de producción en el continente: uno en el sur de Alemania y otro en el norte del país y Dinamarca. El ejemplar de Nördlingen pertenece al grupo meridional, pero su refinamiento técnico plantea dudas sobre si fue obra de artesanos locales o fruto de intercambios comerciales entre las élites de la época.

En este sentido, el descubrimiento abre una ventana a las estructuras sociales de la Edad del Bronce. El hecho de que tres personas fueran inhumadas juntas con tal tesoro sugiere un vínculo familiar o social estrecho. Los arqueólogos deben determinar ahora si los tres fallecieron de forma simultánea o si la tumba se reabrió para sucesivos sepelios. En cualquier caso, este hallazgo en Baviera se consolida ya como una de las piezas más icónicas de la arqueología reciente.

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