Facebook es la red social por excelencia, ésa en la que igual puedes encontrarte a tu compañero de colegio de la infancia, tu monitor de yoga o al frutero. Sea quien sea, una cosa está clara: Facebook vende tus datos y además lo hace por muy poco dinero.

No obstante, la información que dice de nosotros es muy dispar, pero no sólo por lo que decimos, sino también por la forma en que lo hacemos. Tanto es así que recientemente se desarrolló una herramienta capaz de predecir tu perfil psicográfico solo por tus publicaciones.

Mirón, Postureo, Pro e intenso, ¿cuál eres tú?

Y es que Facebook atesora tanto de nosotros que constituye el paradigma de los sociólogos. Pero a pesar de contar con casi dos mil millones de usuarios, un reciente estudio del Colegio de Comunicación de Brigham Young University asegura que todos nosotros encajaríamos única y exclusivamente en 4 perfiles. ¿Quieres saber cuál eres tú?

Para extraer estas conclusiones, se analizaron las respuestas de 47 sujetos con un rango de edades comprendido entre 18 a 32 años frente a 48 frases como "Facebook es una fuente de estrés, me deprime", "Facebook es una forma inmediata de pedir ayuda". Estos son los 4 tipos de perfiles:

Los constructores de relaciones

Estos sujetos usan Facebook como antaño se usaban los teléfonos: para fortalecer las relaciones existentes con amigos y familia. De hecho, Facebook es una extensión más de su vida offline. La frase que mejor se ajustaría a este patrón, según uno de los directores del estudio es:

Facebook me ayuda a expresar el amor que siento hacia mi familia y amigos, y viceversa.

Más que una red social, este perfil considera Facebook como una sala para contar sus vivencias personales, por lo que la información personal fluye. En cuanto a su tipo de contenido, estos usuarios tienden a publicar posts largos e intensos, además de interactuar con asiduidad para mostrar su apoyo frente al contenido ajeno.

Mirones

Conducidos por un sentido de obligación social de estar en Facebook, los mirones asumen la red social de Mark Zuckerberg como una parte obligatoria de la vida moderna. Sin embargo, rara vez comparten información personal, comparten fotos o actualizan su estado. Asimismo, tampoco le dan al "Me gusta" o comentan.

Según Clark Callahan, uno de los autores del estudio:

Los mirones de Facebook son los equivalentes al cotilla de toda la vida.

Las personas que pertenecen a este perfil se sienten identificados con frases como "puedo mirar libremente el muro de la persona que me gusta y saber sus gustos" o "Tengo que usar Facebook para estar conectado con la gente".

Sin embargo, prefieren vivir su vida fuera de Facebook y consideran que esta red social no es un lugar apropiado para publicar cosas de sí mismos o su vida diario porque simplemente, la gente que quiere saberlo ya estaba allí, viviéndolo a su lado.

Pregoneros

Este perfil suele tener un tipo de profesión muy concreta: periodistas, activistas, artistas, organizadores de eventos… en definitiva, gente que ve Facebook como un escaparate. A diferencia de los constructores de relaciones, su mundo virtual no se corresponde con su vida real. Simplemente se dedican a transmitir información a su entorno, da igual que sea cercano o lejano.

Kris Boyle, una de las profesoras que asesoraron el estudio, asegura:

A veces publican cosas que realmente no les importa si a alguien le gusta o no.

A menudo, estas personas se hacen eco de las últimas tendencias en comunicación, con memes o imágenes virales para que llegue su mensaje. Eso sí, no les pidas que compartan información personal.

Aunque son amables e invitan a muchas personas a sus eventos, rara vez comparten datos personales, pero no porque no les interesen obviamente, sino porque los consideran más importantes y por ello emplean otras herramientas de comunicación como el teléfono o los mensajes.

Selfies

Este es probablemente el grupo que mayor notoriedad causa y además están felices por ellos. De hecho, son los que más han contribuido al mito del Millennial narcisista que tanto ha cuajado en la sociedad actual, vamos, el puro postureo.

Los selfies emplean Facebook a todas horas siguiendo una serie de rutinas: comparten fotos, vídeos, actualizaciones de estado… pero lo hacen por llamar la atención, más que de su entorno, de ellos mismos. Una especie de reafirmación de su personalidad. No obstante, los "Me gusta" y los comentarios actúan como revitalizantes de su actividad.

Una de las personas del estudio que fue tildada como tipo selfie declaró:

Hacerse una foto y dejarla en el móvil es algo inútil, pero cuando la subes a Facebook es cuando todo cobra sentido, como si verdaderamente hubieras hecho algo.

A pesar de su frenética actividad, probablemente sea el perfil cuya vida real menos se ajuste a la que dejan ver en las redes.

En todo caso, merece un estudio aparte la imagen que reflejan cada uno de ellos en su perfil de Facebook, que según Boyle, los usuarios son capaces de crear versiones mucho mejores o mucho peores de sí mismas.