Sabes de sobra que llevar unos adecuados hábitos de vida es esencial para que te encuentres sano. También sabes de sobra que una alimentación equilibrada y la realización de ejercicio habitualmente son dos de los pilares de una vida saludable. Sin embargo, también es cierto que puedes permitirte algunos caprichos de vez en cuando. No todo va a ser correr y comer zanahorias.

Beber Coca-Cola durante las comidas puede afectar a tu salud

Hasta aquí todo correcto. No existe ningún problema en tomar alimentos con grandes cantidades de grasas o azúcares de vez en cuando, pero lo primordial se encuentra en que realmente sean conductas más o menos puntuales. El problema llega cuando estas conductas se convierten en hábitos, cuando estos hechos concretos se extienden convirtiéndose en algo habitual.

Un hábito muy común es el de tomar bebidas azucaradas durante las comidas. Y sí, me refiero a la Coca-Cola, la Fanta o el Sprite. Cualquiera de ellas nos vale. Puedes pensar que beberlas mientras comes es algo normal y apenas perjudicial para tu salud. Si es así, llegamos para decirte que estás tremendamente equivocado.

Un reciente estudio realizado por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, USDA por sus siglas en inglés, ha demostrado que tomar bebidas azucaradas con las comidas puede ser perjudicial para tu salud. Pero, ¿por qué ocurre esto?

Los refrescos pueden llegar a contener inmensas cantidades de azúcar. Alianzas Salud

Tu metabolismo se ve perjudicado

Aquí radica la base de este estudio publicado en la revista BMC Nutrition, en el metabolismo. Según los datos obtenidos en este trabajo, y como podemos leer en IFLSCIENCE, el metabolismo se vería ralentizado por este hábito. Es decir, la capacidad de tu cuerpo para procesar los nutrientes, entre los que encontramos a las grasas, se reduciría notablemente.

Las bebidas azucaradas reducen tu metabolismo

En el estudio participaron un total de 27 adultos sanos, con una edad media de 23 años. Estos fueron observados y analizados en dos periodos distintos de 24 horas de duración. Una serie de instrumentos medían todas sus constantes durante horas, para poder obtener sus datos metabólicos. Además, los responsables les dieron dos comidas diferentes, cuya finalidad conocerás un poco más adelante.

Se sabe desde hace años que los azúcares que contienen estas bebidas dañan la dentina de tus dientes y afectan a algunos de tus órganos, pero esto es algo nuevo para los científicos.

Sus efectos harán que engordes más fácilmente

El verdadero problema reside en el procesamiento de las grasas, que son al fin y al cabo las que van a perjudicar tu salud. Tu cuerpo posee un ritmo propio, un metabolismo que le permite procesar adecuadamente todas estas sustancias para que no supongan un problema. Este mecanismo se ve reducido hasta en un 8% si acompañas tu comida con una bebida gaseosa.

Tu comida también juega un papel importante

Pero esto no es todo. Las propiedades de los alimentos que estés comiendo mientras tomas esa bebida también son muy importantes en este tema. Según los resultados del estudio, el porcentaje de proteínas de la comida actuará como moderador de los efectos de tu refresco.

La comida que estés tomando también cuenta, y mucho

Un 15% de proteínas disminuirá la capacidad de tu cuerpo para oxidar las grasas en aproximadamente 7,2 gramos. Si aumentamos este porcentaje, un 30% de proteínas en tu comida puede llegar a reducir las grasas correctamente tratadas hasta en 12,6 gramos de media.

Nos encontramos ante unos datos realmente significativos, como podemos leer en unas declaraciones realizadas por el Doctor Shanon Casperson, uno de los principales directores del estudio:

Nos vimos muy sorprendidos por el impacto que tienen las bebidas azucaradas en el metabolismo cuando se combinan con comidas altas en proteínas

Se puede concluir dados los datos, que acompañar las comidas ricas en proteínas como las carnes con bebidas azucaradas, puede reducir la capacidad de tu cuerpo para tratar las grasas, propiciando su acumulación y pudiendo ocasionar enfermedades. Las de tipo cardiovascular serían las principales candidatas.

Por lo tanto, como has podido comprobar, los efectos perjudiciales de algunos productos van más allá de lo que pensamos. Con esto no queremos decir que no debas beber este tipo de refrescos, pero debes tener en cuenta que como en todo, el consumo debe ser moderado.

Y tú, ¿te pasarás al agua en tu próxima comida? Piénsalo dos veces antes de pedir una Coca-Cola.