Tu cerebro es un complejo entramado biológico formado por millones y millones de neuronas. Todas ellas deben actuar adecuadamente y en consonancia para que se produzca un correcto funcionamiento.

¿Qué consecuencias pueden tener las lesiones cerebrales?

Millones de pequeñas reacciones químicas tienen lugar cada momento que pasa, y como puedes suponer, teniendo en cuenta la complejidad de este sistema, a veces ocurren fallos. Estos pequeños errores pueden encontrarse dentro de unos límites normales y aceptables, pero el problema llega cuando estos van más allá.

Al igual que existen numerosas enfermedades de tipo cardiovascular, cada una debida a causas distintas, nos encontramos ante otras tantas que pueden afectar a tu funcionamiento cerebral. La variedad de estas es realmente grande, y podemos encontrar patologías verdaderamente curiosas e interesantes.

A continuación, echaremos un vistazo a algunos de los trastornos psicopatológicos más importantes que puede sufrir el ser humano. Podrás conocer en qué consisten, a qué se deben, y que estragos causan. ¿Comenzamos?

Las lesiones cerebrales pueden acarrear consecuencias muy curiosas. Muy Interesante

Alexitimia

Como podemos leer en Muy Interesante, este trastorno se basa en la incapacidad de identificar y expresar emociones, tanto las propias como las ajenas. Aquel que padece este trastorno no puede saber si se encuentra feliz o triste, asustado o sorprendido. Además, tampoco podrá identificar cómo se sienten los demás.

Esta enfermedad puede acabar por completo con las correctas relaciones interpersonales de un sujeto, por motivos más que obvios. Esta puede ser producida por dos motivos distintos: el primero serían lesiones que afecten a las estructuras límbicas, zonas internas y primitivas de tu cerebro que regulan los procesos emocionales. El segundo motivo podrían ser desórdenes emocionales producidos por traumas.

Prosopagnosia

Nos encontramos, según un reportaje de BBC Mundo, ante un trastorno de tipo agnósico, concretamente visual. ¿Qué significa esto? Conocemos como agnosias visuales a aquellas patologías que afectan al reconocimiento de estímulos visuales de cualquier tipo. En este caso, la prosopagnosia es un tipo concreto de estas enfermedades, y perjudica a la capacidad de reconocer caras humanas.

¿Quién es ese que me mira?

Un individuo que sufra esta enfermedad no podrá reconocer a las personas por su rostro, aunque sí por su voz. Mirando a la cara podrá saber si alguien es hombre o mujer, si es joven o mayor, pero no sabrá quién es. Un punto curioso es que, quien padece esta patología, no es capaz de reconocer ni siquiera su propio rostro en un espejo.

Este tipo de trastornos surgen por lesiones o enfermedades degenerativas que afectan lateral o bilateralmente a zonas como la circunvolución fusiforme o la lingual. Estas se encuentran en los lóbulos temporales de tu cerebro, concretamente en su parte más inferior.

Acromatopsia

Según podemos leer en AAPOS (Asociación Americana de Oftalmología y Estrabismo Pediátricos), este trastorno se basa en la pérdida de la capacidad para percibir los colores. Si sufrieras esta enfermedad los colores dejarían de existir para ti. Todo tu mundo se volvería de un tono grisáceo. Además, también perderías la capacidad de imaginar o soñar los colores. Ni siquiera podrías recordar cómo eran.

¿Cómo surge este curioso trastorno? La respuesta es bien conocida. Normalmente se produce por lesiones bilaterales que afectan a las circunvoluciones lingual y fusiforme, al igual que en la prosopagnosia.

Afasia de Broca

La afasia de Broca es una patología que afecta al lenguaje. Este se ve completamente alterado en la persona que la sufre, por lo que leemos en Psicología y Mente. El sujeto tiene una tremenda dificultad para hablar, aunque sí puede entender lo que se le dice. Si logra comunicarse es gracias a palabras sueltas o gestos, a veces sin sentido.

Existe otro tipo también común de afasia denominada de Wernicke, que afecta básicamente a la capacidad para entender, a la comprensión. Aunque el sujeto sí es capaz de comunicarse y escuchar, no logra entender ni el lenguaje hablado ni el escrito.

Ambas enfermedades se producen por lesiones en el hemisferio izquierdo. Estas pueden ser causadas por accidentes o hemorragias internas debidas a un derrame.

Heminegligencia

Como en el estudio presentado en SciELO, este trastorno conlleva el desprecio e inatención de uno de los hemisferios corporales. Como resultado normalmente de una agnosia de tipo lateral, quien padece esta enfermedad rechaza una de las mitades de su cuerpo, normalmente la izquierda.

Ese no es mi brazo, ¿quién se lo ha dejado?

Si sufrieras esta patología podrías golpearte la pierna izquierda repetidas veces y no percatarte. Los sujetos que la padecen llegan a creer que su brazo o pierna pertenecen a otra persona, y que no tienen nada que ver con ellos. Entra aquí en juego lo que conocemos como anosognosia, que se basa en la incapacidad para reconocer tu propio trastorno.

La heminegligencia se produce por lesiones que afectan al hemisferio contrario al lado rechazado. Como en otras enfermedades, estas pueden ser causadas por accidentes físicos o por derrames súbitos que afecten a esas zonas en concreto.

Amnesia anterógrada

En Psiqueviva explican que conocemos como amnesias a aquellos trastornos que afectan al correcto funcionamiento de la memoria. Existen distintos tipos, pero este, la amnesia de tipo anterógrado, es una de las más curiosas.

Los individuos con esta patología pueden recordar la mayoría de acontecimientos de su vida pasada, aunque sean realmente antiguos. Pero, entonces, ¿dónde está el problema? Lo importante aquí es la formación de nuevos recuerdos, que se encuentra totalmente alterada. Sujetos con esta amnesia pueden llegar a olvidar todo lo que les ocurre cada 5 minutos, haciendo su tratamiento realmente difícil.

Las amnesias suelen aparecer por lesiones en las zonas mediales de nuestro cerebro. Ya sean en un solo hemisferio o bilaterales, los daños en zonas como el hipocampo y la amígdala afectarán gravemente a todas las capacidades relacionadas con la memoria.