Un análisis descubre quién pudo dar origen a las lenguas indoeuropeas por primera vez. La respuesta se encuentra en el ADN
La familia de lenguas más importante a nivel mundial pudo tener su origen en una conocida región de Europa
Las lenguas indoeuropeas son la familia más popular en todo el mundo. Estamos hablando de que 3.200 millones de personas se comunican en idiomas derivados de estas lenguas, entre las que se encuentran las indoiranias, las romances y las germánicas. Sin embargo, siempre ha sido un misterio encontrar su origen, algo que parece haber sido descifrado recientemente en un par de artículos con lo que te mostraremos su germen a través del análisis de ADN.
El origen de las lenguas indoeuropeas
Han sido necesarios dos estudios, uno publicado en la revista Nature con Alexey G. Nikitin como autor principal y el otro publicado en la misma revista Nature con Iosif Lazaridis como autor principal, para poder acotar el lugar y la cultura de origen de la lengua indoeuropea. A través del análisis del genoma de más de 400 personas, la investigación sugiere que es en la cultura yamna, pastores de la Edad de Bronce que vivían en las estepas de las actuales Rusia y Ucrania, la semilla que dio origen a esta lengua madre.
De hecho, los estudios parecen resolver, no solo el origen de este pueblo, sino el origen de una lengua ampliamente reconocida en nuestra era. Hasta ahora, se creía que la lengua indoeuropea se había originado en la región turca de Anatolia y se había extendido con la expansión de la agricultura hace 9.000 años. Sin embargo, esta hipótesis sufrió un duro varapalo cuando en 2015 se identificó la migración de los pastores yanma, a través de análisis de ADN, hace 5.500 años y su llegada a las regiones donde se hablan lenguas indoeuropeas.
A pesar de la evidencia genética, aún quedaba un problema por sortear: explicar la rama anatolia de las lenguas indoeuropeas. Desde entonces, los científicos no han conseguido encontrar antepasados yamna entre los hablantes del idioma de Anatolia. Para esclarecer este asunto, David Reich, colíder de ambos estudios, investigaron en los datos del genoma de 428 individuos en los alrededores de la cordillera del Cáucaso.
Y es aquí donde se produjo la conexión que se estaba buscando. Se consiguió identificar una misma firma genética entre la población de la cordillera y la que habitaba cerca del río Volga, que unía a la cultura yamna con el pueblo hitita. Los investigadores aseguran que las primeras manifestaciones de la lengua indoeuropea aparecieron en la región que incluye la cordillera del Cáucaso y el río Volga. Y si te preguntas el motivo por el que se han creado dos artículos al mismo tiempo, la respuesta es, desgraciadamente, muy actual.
Resulta que a partir de la invasión de Rusia a Ucrania, en 2022, fue imposible poder establecer una colaboración entre investigadores de ambos países, con lo que cada territorio ha tenido que publicar su estudio por separado. Para poder indagar aún más en ese origen de la lengua indoeuropea, por tanto, se antoja de vital importancia una solución diplomática que parece que nunca va a llegar. Ojalá, por el bien de la ciencia, que sea más pronto que tarde.