Veneno de cobra y sangre de cerdo: un cóctel de lo más extraño que podría revolucionar la medicina
Una nueva técnica que podría extender el tiempo en el que unos pulmones humanos se mantienen "frescos" y operativos para el trasplante.
En el mundo de la medicina, los trasplantes son a día de hoy una de las intervenciones más desafiantes. Pese a que cada vez más gente se declara como donante, la ventana de acción desde que una persona muere hasta que sus órganos "caduquen" es muy estrecha. Estamos hablando de horas, horas de margen para una persona que puede llevar años en una lista de espera esperando un trasplante. Y frente a esta problemática, en la era de la innovación tecnológica y la inteligencia artificial, una posible solución ha surgido a partir de la combinación de dos elementos que nadie esperaría encontrarse en un quirófano.
Sangre de cerdo y veneno de cobra. Estos dos ingredientes pueden ser clave para extender la vida de unos pulmones, dándoles más tiempo hasta que puedan ser trasplantados. El experimento y estudio que explica sus resultados es obra de investigadores del Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt y se ha publicado recientemente en la revista científica "Science Advances". El objetivo del estudio ha sido intentar idear una manera de extender la viabilidad del trasplante de unos pulmones desde que estos se extirpan hasta que llegan al receptor. La ventana de acción es de pocas horas, y se estima que solo un 25% de los pulmones donados llegan a los quirófanos en condiciones aceptables para la operación.
El cerdo actúa como puente, y el veneno de cobra es el filtro
Este nuevo método utiliza la sangre de cerdo, pero en lugar de usarla para un ritual satánico con Dios sabe qué propósito, lo que consigue es extender la vida útil de los pulmones de las 6 horas hasta las 24, incluso más. Los investigadores utilizaron técnicas de circulación cruzada para conectar el sistema circulatorio de un cerdo vivo a los pulmones extraídos del donante, manteniendo el órgano con vida mucho más tiempo. El animal actuaría como puente, manteniendo frescos los órganos hasta el momento de la operación.
El problema es que, al entrar en contacto con la sangre de cerdo, esa sangre recibe una cantidad enorme de anticuerpos del animal. Esos pulmones serían rechazados por un humano sin ninguna duda. Ahí es donde entra en acción el segundo ingrediente: el veneno de cobra. Los investigadores neutralizaron la inmunoglobulina de la sangre de cerdo utilizando el veneno de una cobra de monóculo (Naja kaouthia), que tiene una proteína no tóxica capaz de poner freno a los anticuerpos porcinos para que no "infecten" el tejido de los pulmones humanos. El veneno fue capaz de mantener los pulmones aptos para trasplante durante varias horas. Estas serpientes habitan en Asia (en países como Tailandia, Malasya o Vietman) y aunque están lejos del peligro de extinción, la IUCN avisa de que sus números en la naturaleza están decreciendo.

Cabe destacar que de momento este experimento se ha probado en un entorno de laboratorio controlado, pero los resultados son realmente alentadores. La combinación de estos extraños elementos, más propios de una pócima macabra o de un ritual satánico, podría salvarle la vida a mucha gente en el futuro.