La realidad de las especies en este planeta tiene un denominador común que se llama evolución. A lo largo de los milenios, los distintos animales que pueblan nuestro planeta se han visto manejados por un actor invisible que ha utilizado la ley del más fuerte para seleccionar a los mejores ejemplares. Muchas habilidades que podemos ver entre la fauna, e incluso entre nuestra raza humana, son fruto del paso del tiempo.

Si quieres conocer la historia de cómo un tipo muy específico de gen se relaciona íntimamente con los virus, debes seguir leyendo este artículo. Quizás los productores de Hollywood estén a tiempo de realizar un blockbuster acerca del asunto. Me temo que de hacerlo habría que estar preparado para laboratorios con zombies y explosiones, muchas explosiones.

Un gen disfrazado de virus

Internet es realmente sorprendente. Lo mismo puedes ver vídeos de personas partiéndose la crisma, que aprender de historia, literatura o ciencia. En este caso, la noticia es de reciente descubrimiento, con lo que aún es pronto para aventurarnos a explicar aspectos demasiado complejos. El asunto tiene su origen en la investigación publicada por el Departamento de Biología Molecular y Genética de la Universidad de Cornell, en una divulgación que puede ser consultada en la página web Cell.

El proceso de explicación podría ser tremendamente tedioso, pero quiero evitarte el dolor e intentar aclarar este tema de una manera en la que puedas sacar tus propias conclusiones. Gracias a la información que hemos podido obtener de la página web Nature, sabemos que en nuestro genoma tenemos restos de virus que solían formar parte de nuestro organismo. Sin embargo, todo ha cambiado cuando hemos conocido que algunos de estos antiguos virus consiguieron mutar y transformarse en genes que permiten a las células comunicarse entre ellas.

Nuestro cerebro tiene genes sorprendentes. Medical News Today
El gen Arc es básico en el funcionamiento de nuestro cerebro

Uno de los investigadores que han participado en la confección del estudio recientemente presentado, Jason Shepherd, afirma que la primera vez que vio el gen Arc a través del microscopio fue toda una sorpresa para él. La forma que tenía dicho gen era extremadamente parecida a la que tienen los más comunes virus. Arc está presente en las neuronas y es uno de los actores fundamentales en nuestro cerebro. En declaraciones recogidas en el medio digital The Atlantic, Jason afirma:

Un ratón que nace sin Arc, no puede aprender o retener nuevos recuerdos. Este ratón parece no responder o adaptarse a los cambios en el ambiente. Arc es, realmente, la clave para convertir la información proveniente de las experiencias en cambios en el cerebro.

¿Quién es Arc?

De momento, es pronto para conocer en más profundidad a este gen de nombre pegadizo. Sin embargo, sí conocemos algunos datos que servirán para que conozcas el terreno en que nos encontramos. Lo primero que hay que decir, y es la razón por la que este gen es comparado con los virus, es que el material genético puede ser traspasado de una neurona a otra, de la misma manera en que los virus se propagan. Ésta es una de las características más destacadas del gen. Además, se sabe que cumple un papel fundamental, como bien indican los compañeros del medio digital Clinical Omics, en la habilidad que tiene el cerebro para retener nueva información.

El gen tiene un comportamiento totalmente vírico

De manera sorprendente, investigadores de la Universidad de Utah comprobaron que, una vez introducido el gen en células bacterianas, la proteína se agrupó en forma de cápside vírica, que es una estructura que alberga en su interior el material genético de los virus. No sólo esta cápside se parecía en el modo de organización, sino que su estructura era muy similar. Jason Sheperd sabía que estaba en un punto de inflexión científico:

De antemano, si hubiese dicho a cualquier científico que estudia el cerebro que este gen actúa como un virus, se habrían reído de mí. Ahora sabemos que esto nos llevará a una dirección completamente nueva.

Es sorprendente cómo la ciencia puede ver su mundo del revés en cuestión de días, simplemente por la inmejorable labor de ciertos investigadores que, a pesar de lo que la ciencia convencional impone, han podido observar algo totalmente nuevo a estas alturas de la película. Es precioso observar todos los matices que la Naturaleza ha conseguido crear en animales, plantas y, sobre todo, en el ser humano.