Estados Unidos quiere que sus buques estén fabricadas mediante inteligencia artificial. Ya se han dado los primeros pasos

La industria naval militar de Estados Unidos acelera su modernización con la integración de inteligencia artificial física y soldadura autónoma. El acuerdo entre HII y Path Robotics busca optimizar la producción

Estados Unidos quiere que sus buques estén fabricadas mediante inteligencia artificial. Ya se han dado los primeros pasos
Portaviones de la Armada de Estados Unidos durante un ejercicio cerca del puerto
Publicado en Defensa

La construcción naval militar ha traspasado la frontera de la ciencia ficción para adentrarse en la era de la inteligencia artificial física. El soplete tradicional, símbolo de una industria forjada por el esfuerzo manual, cede espacio a sistemas autónomos capaces de ensamblar buques de guerra con una precisión y rapidez quirúrgicas. Este cambio de paradigma no solo redefine el tablero estratégico global, sino que sitúa a la industria española, con Navantia y sus programas de astillero 4.0 a la cabeza, ante el espejo de una modernización obligatoria para mantener su competitividad en el flanco sur de la OTAN. Esta presión tecnológica se intensifica al observar cómo la fragata francesa que hace competencia a España amenaza con disputar contratos clave en el mercado internacional.

En este contexto de transformación, el gigante de la defensa Huntington Ingalls Industries (HII) ha formalizado un acuerdo estratégico con la firma Path Robotics. El objetivo es integrar celdas de soldadura autónoma que, a diferencia de los brazos robóticos convencionales, poseen capacidad de percepción propia. Estos sistemas emplean sensores y visión computacional avanzada para tomar decisiones en tiempo real, adaptándose a las irregularidades del entorno del astillero sin necesidad de programación previa ni intervención humana constante. La precisión de estos robots es vital para proyectos de alta complejidad, similares al destructor de radares que una compañía europea busca vender para modernizar flotas aliadas.

La Armada de Estados Unidos (US Navy) ha dado los primeros pasos hacia la automatización IA

Tal y como recoge el memorando de entendimiento suscrito por ambas firmas, la tecnología se aleja de los "cobots" tradicionales para abrazar una autonomía plena. Bajo el mando de Eric Chewning, vicepresidente de HII, la compañía proyecta un crecimiento exponencial en sus centros de Virginia. Tras registrar un aumento del 14% en su rendimiento durante el ejercicio 2025, la implementación de esta IA física permitirá un incremento adicional del 15% en la capacidad de producción para el año 2026.

La tecnología se aplicará de forma específica en la línea ROMULUS de vehículos de superficie no tripulados (USV). El plan de trabajo no solo contempla la construcción, sino la creación de un marco legal robusto para la propiedad intelectual de estos sistemas y la reconversión de la fuerza laboral. En España, este movimiento se sigue con extrema atención, ya que la digitalización naval es ya una prioridad para garantizar la soberanía industrial frente a la creciente inestabilidad en las rutas marítimas internacionales. A su vez, esta soberanía digital se complementa con estrategias para asegurar que las capacidades de guerra electrónica de España van a aumentar gracias a nuevos sistemas revolucionarios.

La apuesta por la autonomía total en los astilleros marca un punto de no retorno en la hegemonía marítima. Con la reducción crítica de los plazos de entrega como prioridad absoluta, el éxito de estos sistemas determinará quién ostenta la ventaja táctica en los océanos. Para los aliados europeos, la carrera industrial ya no se libra solo en el diseño de los cascos, sino en la capacidad de procesar datos y acero a una velocidad que el factor humano, por sí solo, ya no es capaz de sostener.

Para ti
Queremos saber tu opinión. ¡Comenta!