La compra de un automóvil, pese a que en términos fiscales y contables, se trata de un bien de consumo, lo cierto es que está más cerca de ser considerado como una inversión. No a efectos de valor en un futuro pero sí por el desembolso que supone para los particulares.

Tras la compra de una vivienda, sí considerada inversión para el consumidor, el coche es, en principio, el gasto más abultado que acometeremos en nuestra vida. Por ello, debes valorar muy bien cuáles son los pros y contras de un automóvil determinado para finalmente decantarte por él.

El coche supone un importante gasto por lo que es importante tener en cuenta estas ventajas

¿Habías pensado antes comprar un eléctrico? Te parecerá, a simple vista, una locura pero lo cierto es que si lo vas a tener más de 10 años debes pensar cómo será el parque automovilístico en unos años.

Esto que parece tan descabellado está dejando de parecer una broma. ¿Por qué? Los coches eléctricos poseen numerosas ventajas respecto a los que estamos acostumbrados a ver. Sí, nos referimos a los de combustión interna, es decir, los que funcionan con diésel o gasolina.

¿Ha llegado el momento de atreverse con un cambio de tecnología? Todo será cuestión de analizar una serie de variables y ver si las ventajas que se detallan a continuación son suficientes para motivarte para su compra.

Cuáles son las ventajas de la tecnología eléctrica en la movilidad

Es cierto, para qué te vamos a engañar, que la autonomía no está al mismo nivel que lo que ofrecen los derivados del petróleo. Sin embargo, se ha producido una mejora exponencial en los últimos años en relación a un aumento de la capacidad de las baterías.

No es suficiente, cierto, pero la tendencia muestra que el rango de autonomía se disparará en los próximos años con el empleo de materiales más eficientes. ¿Es pronto, entonces, para comprarse un eléctrico? Aquí tienes algunas de las mejoras que garantizan la viabilidad de hacerse con un eléctrico en 2017.

  • Mayor eficiencia: Estamos acostumbrados a ver cómo se están reduciendo los consumos de diésel y gasolina día tras día por la mejora de los motores. ¿Quiere decir que son eficientes completamente? Lo cierto es que no.

Según se puede leer en Diario Motor, un motor de combustión interna puede llegar a desperdiciar entre un 15% y un 25% de su energía en calor. El motor eléctrico, en cambio, aprovecha hasta un 90% de la energía eléctrica para su transformación en energía cinética, tal y como informa RODES.

  • Simplicidad en la tecnología: Como habrás podido comprobar, un coche posee miles de piezas conectadas. El motor, así como piezas necesarias para su funcionamiento, es el componente que posee más componentes. En cambio, un motor eléctrico es mucho más simple, dando lugar a un menor número de averías.

Por ejemplo, la tecnología eléctrica no tiene necesidad de hacer uso de un embrague. Esto es así porque, tal y como apunta Corriente Eléctrica, el motor eléctrico tiene un rango de velocidad de giro muy amplio. Por ello, no requiere de varias marchas para alcanzar altas velocidades en los desplazamientos.

Esto, por supuesto, se corresponde con una menor probabilidad de pasar por el taller. El motor de combustión interna posee muchas más posibilidades de sufrir una rotura de una pieza importante que en uno eléctrico por el desgaste o la vibración, tal y como pronostica Guía Mecánica.

Este es el chasis y tren de potencia de un Tesla Model S, sencillez en estado puro. Revista Motor
  • Aprovechamiento de mayor parte de energía: Seguro que alguna vez has pensado que has acelerado innecesariamente si ves que el semáforo se ha puesto en rojo, ¿verdad? Pues bien, un eléctrico, al frenar, aprovecha la energía que se libera en dicho proceso para cargar las propias baterías.

  • Potencia máxima al instante: Cualquier eléctrico, al pisar a fondo el acelerador, dispone de la potencia máxima al momento. Los motores de combustión, por el contrario, únicamente disponen del par máximo en un rango de revoluciones determinado.

De hecho, una unidad del Tesla Model S en su versión P100D, con el Ludicrous Mode conectado, acaba de batir un récord. Según se puede leer en Autofácil, fue capaz de alcanzar los 100 km/h desde parado en tan solo 2.28 segundos, ¡una hazaña histórica!

¿Quieres comprobar lo que puede sentir uno? Aquí tienes un vídeo del canal de YouTube Tesla Geeks. Las imágenes muestran las reacciones de varias personas cuando un Tesla Model S P100D acelera a fondo.

Con esta opción conectada, desarrolla desde el inicio unos 760 CV de potencia y 1.247 Nm de par máximo nada más pisar el pedal del acelerador. Cómo es lógico, esto te catapulta hacia el asiento en apenas unas décimas de segundo.

  • Menor impacto medioambiental en las ciudades: En este punto es importante precisar que no emiten partículas contaminantes en el marco urbano. Sin embargo, sí que se produce una contaminación en los procesos de producción de los vehículos así como en la creación de los bloques de baterías que portan.

Ahora bien, teniendo en cuenta que la mayoría del público se concentrará en las grandes ciudades, no es de extrañar pensar que sí se produce una reducción de la contaminación el lugar en el que mayor tiempo pasamos. En las ciudades, la calidad del aire será mejor cuanto menor cantidad de vehículos con motor de combustión interna haya.

Podría decirse, por tanto, que los vehículos eléctricos transfieren parte de la contaminación de las ciudades a lugares donde se fabrican, en las afueras de las urbes o, incluso, en espacios más alejados.

  • Mayor aprovechamiento del espacio interior: La disposición de baterías a la altura del chasis hace posible, en algunos modelos, disponer de hasta 2 maleteros; el de detrás común en la industria y otro situado bajo el capó delantero, lugar que ocuparía el motor de combustión.

  • Mejor confort de marcha: El motor eléctrico es más silencioso y vibra menos que los de combustión interna. Según El Mundo, hacen un ruido hasta cinco decibelios inferior que el que emite un coche con un motor a gasolina, tal y como señala El Mundo. Esto, por supuesto, se traduce en un mejor confort de marcha en la conducción.

Pese a todo lo anterior, aún le queda un largo trecho por recorrer a esta tecnología

Tal y como has podido comprobar, los vehículos eléctricos han llegado para quedarse. Se antoja como la alternativa primordial en esta revolución de una industria vital para cualquier economía del mundo.

La tecnología eléctrica ya ha demostrado su valía ser tu próxima opción de compra

Dicho coloquialmente, ‘es como la pescadilla que se muerde la cola’. Si se mejora la infraestructura de carga, aumentará el número de unidades vendidas. Si esto ocurre, al mismo tiempo, las compañías seguirán invirtiendo para mejorar la autonomía de los modelos que están por venir.

Ahora bien, ¿es el momento de comprar un vehículo eléctrico? Lógicamente, si se realizan muchos viajes por carretera, no. Sin embargo, si gran parte de tus desplazamientos son por el medio urbano, sí que podría llegar a ser una alternativa eficiente.