Cada vez son mayores las restricciones de contaminación impuestas a los vehículos de combustión interna. Los distintos fabricantes se las han tenido que ir ingeniando para poder cumplir dichas normas.

Ello les ha supuesto un desafío para que sus productos no se viesen afectados en aspectos tan importantes como son el consumo y la potencia. Por eso, ya nos son muy familiares términos como dowsinzing o filtro de partículas, entre otros.

En este artículo vamos a indagar a fondo los entresijos de uno de los elementos que probablemente haya suscitado más mitos, leyendas y testimonios en la red: la válvula EGR y si es aconsejable o no su desconexión.

¿Qué es la válvula EGR?

Como todo, antes entrar en materia es importante saber sobre qué estamos hablando. Aquí, en Urban Tecno, intentaremos explicártelo de forma sencilla y clara.

La válvula EGR (se denomina así por las siglas en inglés de Recirculación de Gases de Escape: Exhaust Gas Recirculation) es un dispositivo cuyo objetivo es que parte de los gases de escape surgidos por la combustión del motor vuelvan de nuevo al circuito de admisión, tal y como detalla la Red Operativa de Desguaces Españoles.

Éstos, mezclados con el aire fresco, vuelven a intervenir en el proceso de combustión. De esta forma, se reducen las emisiones de gases contaminantes a la atmósfera gracias a este reciclaje parcial de los mismos.

Reducir las emisiones es la tarea fundamental del sistema EGR

Las primeras válvulas, según Auto10, se abrían mediante el vacío provocado por la admisión, que actuaba sobre un diafragma. Así, venciendo la fuerza de un muelle se levantaba la válvula, que volvía a cerrarse por la acción del muelle.

Sin embargo, este sistema ha ido cediendo paso por las válvulas electrónicas, controladas en función de los parámetros que gobierna la centralita.

¿Cómo afecta al funcionamiento del motor?

Su principal misión es evitar la emisión de una parte de las partículas contaminantes que se producen en la combustión. Actualidad Motor

Se puede intuir que si parte del aire introducido en la cámara de combustión proviene de la combustión anterior a causa de la válvula EGR, el nivel de oxígeno que explosiona en el cilindro será menor.

Dicho de otro modo, hay menos aire limpio para quemar. Lo primero que se te vendrá a la cabeza entonces es que la válvula EGR afecta a la potencia del vehículo, tal y como plantea Actualidad Motor.

Esto es debido a que el proceso de combustión se ve afectado, aunque no debería ser así, ya que la válvula se abre o cierra solamente cuando el motor funciona a bajo y medio régimen. Con ello, quedaría totalmente anulada en los casos de que necesitemos exprimir la potencia de nuestro vehículo.

A continuación podrás ver un vídeo ofrecido por la Red Operativa de Desguaces Españoles en el que se explica con más detalle todo lo referente a la válvula EGR. Podrás comprobar para qué sirve, qué riesgos entraña y cómo sustituirla.

Motivos para anularla

Basándonos en el lo expuesto anteriormente, no parece descabellado anular la válvula EGR si con ello consigo que mi coche me ofrezca mejor capacidad de respuesta a medio y bajo régimen.

Tendrás un mayor empuje y reducirás el consumo

También se producirá una disminución del consumo de combustible con el único precio a pagar de contaminar más. Además, si al anularla no se deja pasar los gases quemados de nuevo a la admisión, los residuos de dichos gases no quedarán depositados en los conductos o en las válvulas.

Por otro lado, la válvula EGR suele ser un elemento expuesto a temperaturas muy elevadas, acumulación de suciedad por carbonilla, aceite, y fallos de los elementos electrónicos, tal y como detalla el taller Los Arroyos. Esto suele ocasionar averías, especialmente en vehículos diésel que circulan demasiado por ciudad.

Esta limpieza de la válvula EGR corresponde a un BMW 320d tras 260.000 kilómetros. Teseo Motor

Eso no es todo porque el tener los filtros de aire y combustible en mal estado o los inyectores sucios, dificultará aún más la recirculación de gases. En definitiva, su anulación también nos puede ahorrar desembolsar un dinero curioso en el caso de que tengamos que limpiarla o cambiarla.

Y ahora viene lo mejor de todo, porque anular la válvula EGR no es ilegal. No se trata de ninguna reforma que incumpla la ley; ni hay que reflejar su anulación en la documentación del vehículo, ni tampoco proceder a ningún tipo de homologación especial.

Motivos para no anularla

Anular la válvula EGR por una simple cuestión medioambiental no es nada descabellado si nos va a ofrecer más rendimiento, menos consumo y la posibilidad de ahorrarnos una avería. Sobre todo si eres de los que no tienes mucha conciencia verde. Pero no hay que engañarse; eliminarla también tiene algunos efectos negativos.

En primer lugar, si desconectamos la EGR podemos tener problemas al pasar la ITV, ya que contaminaremos más. De hecho, se prevé, tal y como afirma el medio Motor, que el organismo endurezca los controles para el año que viene. Pensar en volver a conectarla antes de ir a pasarla no es tanto problema si fuera una válvula de vacío.

La ITV será el principal escollo al anularla

En ese caso, bastaría con desconectar el tubo de la toma de vacío de admisión, y sellar tanto el propio tubo como la entrada a la válvula EGR. del modo que explica 101Racing. Sin embargo, como hemos mencionado antes, la mayoría de los vehículos modernos ya traen una EGR gestionada de forma electrónica. En este caso, anularla no es tarea tan sencilla, y lo que es peor, podría afectar a la centralita.

Otro inconveniente, según apunta la Fundación Mapfre, es que, en frío y a bajo régimen, el motor tardará más tiempo del habitual en alcanzar su temperatura de funcionamiento adecuada. Hasta que esto ocurra, el consumo será mayor y el motor se desgastará más rápidamente.

Si a ello le sumamos un mayor empuje por tener la válvula desconectada, puede traducirse en un grave problema al largo plazo.

Al final, tú decides

Como ves, no existe ninguna fórmula mágica ni panacea que nos resuelva el quebradero de cabeza sobre el decidirse por anular o no anular la dichosa EGR.

Tanto una opción como otra tiene sus ventajas y sus inconvenientes; en ti reside si estás dispuesto a asumir unos riesgos por tener unos beneficios.

Particularmente, pensamos que si está ahí, por algo será. Todo lo que sea alterar la configuración de un mecanismo es sinónimo de intervenir en su normal sistema de funcionamiento, más aún cuando en los vehículos actuales es la centralita la que se encarga de su gestión.