La contaminación se ha convertido en uno de los mayores desafíos en lo que llevamos de siglo. La expansión de la economía a nivel global y la aparición en escena de los países emergentes ha provocado que la polución en áreas de gran densidad esté adquiriendo una mayor relevancia con el paso del tiempo. Sin duda alguna, el sector del transporte es una de las causas de la actual situación.

Si nos referimos a esta industria, lo primero que nos llama la atención es el humo que se genera como consecuencia de las mecánicas de combustión interna. Esto es obvio, pero no es la única forma que tiene un automóvil de contaminar. La utilización del freno o, simplemente la rodadura del neumático, contribuye a la generación de contaminación. ¿Bajo qué formato tiene lugar este problema?

La presencia de microplásticos en los ecosistemas es un grave problema en la sociedad actual

La fricción, ya sea de la pinza de freno o la generada por la rueda con el asfalto, hace que se produzca un desprendimiento de partículas contaminantes. En el caso de la goma, los microplásticos se van depositando sobre el firme a medida que el coche circula. Esto, en el largo plazo, termina generando un gran número de partículas en suspensión. ¿Cómo evitarlo?

He aquí la respuesta que te mostramos a continuación. Un nuevo proyecto llevado a cabo por un equipo de estudiantes británicos pretende evitar que estos microplásticos puedan terminar en áreas sensibles como mares y océanos. Al fin y al cabo, nos alimentamos de peces que podrían ingerir este otro tipo de contaminación. Ante esta situación, han presentado una curiosa alternativa para evitarlo.

Un sistema instalado en la parte trasera del neumático permitiría recoger todo aquello que se deshecha de la rueda como consecuencia del desgaste. ¿Cómo sería su funcionamiento? ¿Cuándo podría estar disponible para el público? He aquí las cualidades más destacadas de una idea revolucionaria que podría cambiar la concepción del automóvil.

Tantos dispositivos como ruedas haya en el vehículo

Lo primero que cabe destacar es que su inclusión disfrutaría de una tecnología compuesta de una unidad para cada uno de los neumáticos que tuviesen contacto con el asfalto. Además, es importante tener en cuenta que cada una de las unidades tendría que tener capacidad para concentrar microplásticos de hasta 5 milímetros de grosor. ¿Cómo funcionaría?

The Tire Collective es una solución que permite recoger microplásticos que se desprenden del neumático. If world desing guide

Lo primero que se debe mencionar es que estaría situado muy próximo a la rueda. Debería estar anclado, además, al sistema de suspensión con el objetivo de no rozar, bajo ninguna circunstancia, la propia rueda si el trazado presentase imperfecciones. También contaría con una abrazadera para poder agarrar partículas que se soltasen del lateral del neumático.

El depósito de caucho permitirá almacenar restos que se reutilizarán en la industria

El funcionamiento para lograr atrapar cualquier resto de caucho sería muy sencillo. Gracias a un proceso de electrostática, sería posible atraer los deshechos de forma ininterrumpida. Según se puede leer en el portal New Atlas, tan solo habría que vaciar el tanque de cada una de las unidades para seguir obteniendo un gran resultado. De hecho, lo recogido podría ser reciclable.

A tenor por las investigaciones realizadas, entre todas aquellas partículas recogidas mediante este curioso proceso, las que midiesen menos de 50 micras podrían ser utilizadas para la creación de nuevos neumáticos, por lo que el beneficio sería doble. De esta manera, el aprovechamiento de esta tecnología permitiría mejorar la sostenibilidad del vehículo como tal.

Un proyecto que ya ha comenzado a realizar sus primeras pruebas

Teniendo en cuenta la actual visión del automóvil como medio de transporte limpio gracias a las mecánicas eléctricas, este tipo de soluciones podrían formar parte del equipamiento en unos años. De hecho, las primeras pruebas ya han comenzado a realizarse, por lo que se espera que los resultados demuestren en el medio plazo si su viabilidad en el sector es una realidad.

The tire collective es una alternativa que podría tener potencial en el mercado de la automoción. European Rubber Journal

Aun así, cabe hablar con prudencia. Dichos experimentos se están llevando a cabo en laboratorio bajo condiciones parecidas a las que habría en circulación real. Por tanto, es pronto para asegurar que esta innovación pueda tener futuro. Para ello, habrá que esperar todavía unos años. Tanto es así que ya se están investigando componentes reutilizables y biodegradables.

El mercado de las gomas de los automóviles es uno de los que más invierte en innovación. Al fin y al cabo, es uno de los elementos que más desgaste soporta, por lo que conviene mejorar en aspectos como la seguridad, la eficiencia o el desempeño, entre otros. Habrá tiempo, por tanto, para ver si esta opción tiene camino en el medio plazo en la industria de la automoción.