Apple da marcha atrás en su coche autónomo de nivel 5, que cada vez está más lejos de convertirse en realidad
A pesar de la fuerte inversión, en las oficinas de Cupertino continúan sin saber el rumbo exacto de su coche futurista.
Ser ambicioso nunca puede ser malo. Sin embargo, si no se tienen los pies en la Tierra, puedes creerte por encima de los demás y, en este caso, parece que Apple ha conseguido tener un impulso de realidad. La tecnología que hace falta para que un coche sea autónomo, en cualquiera de los niveles que existen en la actualidad, es realmente compleja y parece que la empresa norteamericana se ha dado cuenta a tiempo. Eso sí, esto retrasa el lanzamiento de un coche que será tan caro y exclusivo, como innovador.
Apple recupera el volante y los pedales en su coche autónomo
Recientemente, uno de los mayores filtradores de noticias del entorno de Apple, Mark Gurman, ha publicado un artículo en Bloomberg donde cuenta las últimas novedades en relación al futuro coche de la compañía. El experto tecnológico asegura que la empresa de Cupertino ha retrasado la fecha de lanzamiento del Proyecto Titán, nombre en clave del desarrollo del vehículo autónomo, hasta el año 2026. Se rumoreaba que el coche sería completamente autónomo, careciendo de volante y pedales, pero finalmente parece que Apple fabricará un coche convencional, con un sistema de conducción autónoma.
Apple, ahora, planea que el vehículo pueda ser utilizado en modo autónomo en autopistas, pero que en caso de entrar en un entorno urbano o encontrarse con condiciones climatológicas adversas, éste cambiaría al modo clásico. Por cierto, todo esto siempre centrándose en el mercado norteamericano. La empresa presidida por Tim Cook quiere centrarse en el desarrollo del software del coche, cuyo nombre en clave es Denali, y en los sensores que ayudarán al conductor con su tarea. Parece que el chip que impulsará al coche ya está casi listo para empezar a producirse y equivaldrá a cuatro procesadores de sus equipos informáticos.
Parece que Apple quiere combinar la potencia de hardware con un software desarrollado desde cero y con la inclusión de cámaras, radares y sensores LiDAR para dotar de habilidades autónomas a su primera generación de vehículos. Además, parece que Apple estaría explorando la posibilidad de conectar a los conductores con un centro de comandos remoto, pudiendo, en caso de emergencia, poder tomar el control del coche. Se espera que el Apple Car tenga un precio de salida que ronde los 100.000 dólares, algo prohibitivo para casi la mayoría de la población norteamericana, pero que serviría como toma de contacto de una tecnología aún en pañales.