Actualmente, el parque automovilístico tiene un claro porvenir con tintes eléctricos e híbridos. La tecnología verde por excelencia ha venido de la mano de Tesla y una serie de fabricantes que ha decidido apostar por la innovación ofreciendo algunas versiones completamente eléctricas o variantes compuestas con motores alternativos.

Sin embargo, es un producto que, derivado de sus economías de escala prácticamente nulas, sigue contando con precios estratosféricos teniendo en cuenta la gran cantidad de aspectos que debe mejorar.

La movilidad eléctrica es el futuro, pero no esta asegurada su sostenibilidad

Ante esta situación, son varios fabricantes los que decidieron investigar sobre otras alternativas antes de invertir auténticas millonadas en un producto que, a priori, les iba a reportar pérdidas en el corto plazo. Audi es una de esas compañías que, pese a haber hecho lo propio con su división e-tron, creyó oportuno llevar a cabo otras líneas de investigación.

Y te preguntarás, ¿qué sentido tiene no focalizarse en la tecnología que dominará la movilidad en las próximas 2 décadas? Quizás, si te has hecho esta misma pregunta deberías replantearte si el mercado seguirá las proyecciones que están marcándose. ¿De verdad será lo eléctrico lo más utilizado?

Es importante recordar que, pese a que el coche eléctrico sigue siendo más limpio aun utilizando fuentes de energía más contaminantes, nada garantiza que surja una nueva disrupción. De hecho, es justo aquí cuando aparece la figura de los 4 aros.

e-diésel, la fórmula que puede cambiar la movilidad

Hace unas semanas aparecían las primeras informaciones de un proyecto que ha llevado a cabo la compañía alemana. Las compañías que mayores inversiones han llevado a cabo en relación al coche eléctrico deben están alerta para ver si finalmente la firma decide producir motorizaciones adaptadas a esta nueva tecnología.

El e-diésel es un nuevo combustible que podría alargar la vida de los carburantes tradicionales. La guía del varón

Una simple mezcla a base de agua, hidrógeno y dióxido de carbono es lo que da como resultado un carburante que no deja huella en términos de contaminación y rendimiento de las máquinas. El proceso de producción es lo que quizás, a día de hoy, podría llegar a ser difícil de asumir por cualquiera de los fabricantes.

¿Cómo se ha conseguido dar con un producto que podría desestabilizar al modelo eléctrico que está consolidándose en el mercado actual? Según se puede leer en el portal Autobild, lo primero que hay que hacer es separar las moléculas del oxígeno y el hidrógeno, proceso que resulta costoso al tener que emplear la electrolisis.

La electrolisis es una parte fundamental para obtener el compuesto

Esta fase entraña tener que realizar la separación a 800 grados de temperatura, lo cual puede suponer un gasto en exceso de energía. Aun así, se cree que en los próximos años se podría reducir el coste si se multiplicase la producción de esta nueva alternativa en el transporte.

Curiosamente, se ha denominado petróleo azul por parte de los investigadores que han intervenido en su creación. Ahora bien, ¿por qué debería popularizarse y convertirse en una amenaza real en lo eléctrico? Varios son los motivos que llevarían a esta nueva tecnología a colarse en el mercado.

El ‘Petróleo azul’ podría arrebatar el futuro a la electricidad

Este nuevo compuesto no dejaría huella en el medio ambiente. De hecho, al ser un producto que solamente requeriría la electrolisis como principal línea de gasto, podría decirse que sería incluso más barato que la alternativa posicionada en el primer lugar para el futuro.

Este nuevo carburante podría poner en peligro la popularización de los motores eléctricos. Fortune

Este nuevo hidrocarburo sí que desprende dióxido de carbono (CO2), pero hay que recordar que este gas es inocuo para la salud del ser humano. Es cierto que contribuye al efecto invernadero, pero al fin y al cabo, la gran cantidad de máquinas también lo hacen.

Sin embargo, incluso contando con el mayor calentamiento global, es importante destacar que para poder formar el conocido como ‘petróleo azul’ se requiere de dióxido de carbono, lo cual se traduce en una menor contribución a la contaminación.

Audi invertirá en una fábrica en la producción de este nuevo carburante sintético

Según se puede leer en el citado medio, Audi está basando parte de sus esperanzas en el desarrollo de esta nueva tecnología. Al parecer, la compañía ya ha dado luz verde a la construcción de una fábrica productora de este carburante sintético en la localidad de Laufenburg, en Suiza.

La compañía espera producir hasta 400.000 litros de este carburante sintético cuando la nueva localización desarrolle su actividad a pleno rendimiento. ¿Cómo esperan materializar esta inversión? Habrá que estar atentos a ver qué es lo que ocurre en los próximos meses para comprobar si las motorizaciones eléctricas tienen un nuevo rival.