Hace ya más de un año que Reino Unido votó en referéndum su salida o no de la Unión Europea. Tras el recuento de las votaciones, la opción más votada fue el ‘sí’, por lo que comenzaron a activarse todos los mecanismos para abandonar el Mercado Común.

Ahora, tras meses y meses de negociaciones para calcular el coste total de la factura de la desconexión, la Unión Europea está proponiendo diferentes soluciones para contrarrestar los efectos negativos que esto puede acarrear para el futuro de la alianza internacional. El nivel de ingresos aportados ya está cayendo estrepitosamente, por lo que se deben encontrar soluciones.

El precio del carburante podría incluir una nueva subida en concepto de impuestos

El incremento de los ingresos públicos debería, en principio, afectar a todos los miembros actuales de la Unión Europea, por lo que se está investigando cómo se podría recaudar más mediante una serie de fórmulas. Tal y como se puede desprender del portal especializado Híbridos y Eléctricos, han centrado su objetivo en las motorizaciones diésel y gasolina.

Al parecer, las primeras cábalas hablan de la inclusión de un total de ingresos de unos 17.000 millones de euros al año. Esta nueva tasa sería el resultado de aplicar un impuesto a las fuentes de energía tradicionales como el carbón, el petróleo y el gas.

Por ello, el incentivo a la compra de coches eléctricos sería el efecto secundario que surgiría por el incremento del coste de cada litro de diésel o gasolina. Si a ello le unimos la inclusión de subvenciones y ayudas a la compra de mecánicas más limpias, el resultado nos acercaría, más que nunca, el automóvil alternativo.

El Brexit podría ser positivo para el coche eléctrico

Es pronto para cantar victoria, ya que esta medida todavía no ha sido aprobada por el organismo regulador. No obstante, algunos países como Italia podrían estar viendo con buenos ojos esta primera toma de contacto con una medida que incentivaría el cambio de dinámica en el sector de la movilidad.

El Peugeot iON no ha conseguido igualar la opción presentada por otros fabricantes europeos. Coches.com

La popularización de los coches eléctricos no para de crecer, a un ritmo lento, sí, pero constante y creciente. Aun así, todavía requieren de estímulos para ser considerados como la base de la movilidad del futuro. De hecho, este tipo de automóviles todavía pecan de autonomías que, en la mayor parte de los casos, se antojan insuficientes.

Ahora bien, ¿en qué consistiría la introducción del nuevo impuesto? ¿Cómo podría afectar a la llegada del coche eléctrico? Un sector de economistas defensores de la transformación del parque automovilístico, formularon un escrito en el que se mostraban a favor de la inclusión del tributo.

Pedimos a la UE que aumente los impuestos del sector del petróleo, el gas y el carbón para cubrir el Presupuesto de la Unión Europea.

Los Presupuestos de la unión aduanera se han visto mermados por la falta de la contribución de Reino Unido. Esto ha provocado que las primeras voces se hayan posicionado en favor de un incremento en los impuestos en este sentido.

Cómo podría afectar la subida de impuestos al consumo

El coche eléctrico será uno de los principales favorecidos de esta medida si finalmente se acuerda el aumento de la presión fiscal sobre las mecánicas tradicionales. Esta decisión, muy discutida, también cuenta con detractores, los cuales basan su criterio en la pérdida de la competitividad respecto al resto del mundo.

El MINI eléctrico ya es una realidad, pero no se comercializará en Reino Unido en el corto plazo. Foro Coches Eléctricos

¿Terminará imponiéndose esta solución para paliar los efectos de la salida del Reino Unido de la Unión Europea? Habrá que esperar todavía unas semanas para comprobarlo, pero esta medida ya está siendo debatida entre los órganos legislativos de algunos países miembros.

La nueva tasa no afectaría directamente sobre el litro de combustible adquirido

El método de aplicación del impuesto no se calcularía sobre la base de la gasolina o diésel que adquirimos tras repostar en uno de los muchos espacios que existen en toda Europa. Habría que ir un escalón más arriba en la cadena de valor del sector para gravar este producto energético.

De hecho, la obtención de unos 17.000 millones de euros se contempla sobre la base de aplicar una tasa de 5 euros por cada tonelada de dióxido de carbono de carbón, el petróleo y el gas adquirida/consumida con cualquier Estado miembro de la Unión Europea.

Así pues, tras ver cómo el Viejo Continente podría incrementar impuestos sobre el carburante, ¿habrá más gente dispuesta a optar por el coche eléctrico? Los próximos meses serán vitales para saber en qué punto nos encontramos de la disrupción que afecta a la movilidad.