El coche eléctrico es, a día de hoy, una alternativa que no es asequible. Volkswagen afirmó hace unos días en el Salón de Frankurt que su opción eléctrica en el segmento de los compactos dispondrá de un precio comparable al de uno con la versión diésel, es decir, un poco más caro que los actuales Golf con mecánica 1.0 TSI.

Echando una rápida ojeada al mercado actual, la opción generalista más lógica podría ser el Renault ZOE, el cual parte de los 22.000 euros, tal y como se puede observar en el configurador de la firma francesa.

Las alternativas compactas parten cercanas a los 30.000 euros

Para profundizar en el próximo escalón, deberíamos irnos a los Volkswagen e-Golf o Nissan LEAF, el más popular de la conducción eléctrica. ¿Podemos decir que a día de hoy es fácil conseguir hacerse con un coche eléctrico? Si al precio de venta hay que sumarle el coste de una estación de pared para cargarlo, sale bastante caro.

Ante esta situación, para impulsar finalmente la conducción eléctrica, ¿falta un empujón para abaratarlo por debajo de la cifra psicológica de los 20.000 euros? Quizás pueda ser algo necesario para conseguir un parque automovilístico más limpio.

Con esto, el fabricante de coches eléctricos chino BYD podría haber dado con la clave. ¿Es capaz de producir un automóvil generalista por unos 12.000-13.000 euros al cambio? Puede que estemos ante la nueva revolución al estilo Dacia.

El concepto low cost para impulsar el coche eléctrico

Antes de ver cómo podría ser ese modelo que esperan presentar a 2 años vista es importante conocer de dónde sale BYD Auto y por qué fabricantes como Tesla deben respetar esta empresa. Nació fruto de la compra de una compañía denominada Qinchuan Vehicle Factory. Corría el año 2003, cuando decidió comenzar a invertir en tecnología eléctrica compatible con la movilidad.

El fabricante chino BYD podría producir en el plazo de 2 años un coche eléctrico accesible. Green Car Reports

Gracias al esfuerzo continuo por innovar en el aspecto del coche eléctrico, lograron producir el considerado como primer vehículo completamente eléctrico que no contamina, el F3e.

Desde entonces, y hasta la actualidad, más de la mitad de los modelos que ha comercializado llevan equipadas motorizaciones eléctricas, ya sean para apoyar una tecnología de combustión interna o, simplemente, porque carecen de otra alternativa, según informa Caixin

Ahora, tras haber conseguido posicionarse como el fabricante con mayor número ventas en su país, podría estar a punto de desarrollar el coche eléctrico más accesible del mundo. Es importante destacar que actualmente comercializa en España el E6 con un precio que gira en torno a los 55.000 euros, tal y como apunta Coches.com.

¿Es, por tanto, el próximo paso natural de una empresa que no para de ganar influencia en el continente asiático? Veamos en qué consistiría el proyecto que pretende sacar adelante BYD Auto.

BYD pretende dominar el segmento de acceso eléctrico

Según se puede leer en Foro Coches Eléctricos, estarían pensando fijar un precio que se situaría en torno a la cifra de los 100.000 yuanes, es decir, unos 12.700 euros, 15.000 dólares o 274.000 pesos mexicanos al cambio.

El BYD E6 es un monovolumen eléctrico que está comercializándose actualmente . Wikipedia

Un modelo tan asequible puede darnos una pista sobre cuál sería el equipamiento que nos ofrecería. Lógicamente, no habría que esperar que contase con opciones de última tecnología, ni materiales de calidad premium. Ni tan siquiera con algunas de las soluciones que se incorporan en la mayoría de los segmentos en modelos europeos.

Sin embargo, sí que contaría con algo más importante, una motorización eléctrica con suficiente autonomía como para poder completar la gran mayoría de los desplazamientos que solemos realizar a diario. ¿Por qué debería hacernos ilusión la llegada de un modelo de estas características?

Si asimilamos su equivalencia en gasolina o diésel, el Dacia, podemos echar la mirada atrás para ver que tampoco prestamos mucha atención cuando apareció en escena, por ejemplo, el Logan, un modelo cuadrado y con el equipamiento básico.

Dacia se popularizó a raíz de la crisis económica

Basta con ver que fue apodado como el coche de la crisis para hacernos a la idea de qué reputación tenía entre los consumidores.

Ahora, no obstante, la situación es diferente. Estamos hablando de la posibilidad de contar con una mecánica que posee el coste por kilómetro más bajo que su competidor natural, los de combustión interna. ¿Por qué no sentirse uno orgulloso de ver que otra alternativa es posible? Quizás, este proyecto consiga lo que nadie se ha propuesto a día de hoy; comercializar un modelo eléctrico a tan bajo precio.

Un proyecto de 2 años para contar con un primer acabado

BYD es un fabricante que ha seguido la misma tónica de Tesla, eso sí, bajo un concepto distinto al del fabricante con sede en Palo Alto. China ha sido su principal mercado y, como es lógico, su diseño sigue la línea estandarizada presente en el país asiático.

Que nos guste más o nos guste menos es algo indiferente al caso. ¿Por qué? Pese a que el diseño exterior sigue siendo fundamental en la decisión de compra, cada vez se miran más apartados relativos al índice tecnológico que incluya el automóvil.

La tecnología de otros sectores está incidiendo en las ventas de coches

La conectividad e infoentretenimiento, los sistemas de conducción asistida o, por qué no decirlo, la presencia de baterías de ion litio, están adquiriendo cada vez más una mayor importancia a la hora de decantarnos por una u otra opción.

Así pues, esperamos que, por el bien de la sostenibilidad y mantenimiento del medio ambiente, no pase mucho tiempo para que podamos ver alternativas limpias. Las economías de escala, al incrementar las ventas, harán lo suyo para abaratar el producto final.