Carga completa en solo 10 minutos: esta tecnología podría solucionar el gran problema de los coches eléctricos
Cargar las baterías del coche eléctrico en solo 10 minutos podría ser una realidad muy pronto. ¿Qué podemos esperar de esta tecnología?
A estas alturas, el coche eléctrico sigue teniendo 2 obstáculos principales en relación con el vehículo convencional de combustión interna: la autonomía y el tiempo de carga. Dejando a un lado el mayor precio de las opciones de baterías, los fabricantes están poniendo especial empeño en la disposición de modelos capaces de recorrer más kilómetros por ciclo de carga y que la propia carga sea mucho más rápida. Al fin y al cabo, la adopción de esta tecnología pasa por facilitar el uso de estos vehículos a los usuarios.
Se sabe que una nueva generación de baterías de estado sólido está por llegar, pero lo cierto es que su precio no permite su viabilidad en el corto plazo. Esto provoca que se tenga que acudir a otras alternativas. Entre los muchos proyectos que hay en la actualidad, hay uno que ha llamado especialmente la atención. Se trata de una batería de coche eléctrico capaz de almacenar el 90% de su capacidad en tan solo 10 minutos.
¿Cuáles son las características principales de esta tecnología y qué limitaciones puede tener el proyecto? Veamos hasta qué punto nos encontramos ante una alternativa con capacidad para poder disfrutar de un producto de estas características y, sobre todo, por qué es fundamental disfrutar de un producto que reúna estas cualidades. De confirmarse su instalación futura en los vehículos, su demanda podría dispararse.
Cargar la batería del coche eléctrico en tan solo 10 minutos ya es posible
De acuerdo con un informe presente en EurekAlert, esta nueva tecnología, aún en desarrollo, dispone de importantes avances para hacer más viable su instalación futura en la industria del automóvil. Ahora bien, ¿cuáles son sus principales cualidades? Cargar el 90% de la capacidad de una batería en tan solo 10 minutos sería una de sus principales propósitos. Sin embargo, el mayor éxito que se ha logrado es evitar un deterioro excesivo de la degradación de las baterías.
Al parecer, esto ha sido posible gracias a la introducción de un complejo sistema de inteligencia artificial. Gracias a esta tecnología, se ha podido comprobar cómo tiene lugar el proceso de degradación de baterías. Para ello, se ha disfrutado de información por valor de 20.000 a 30.000 puntos de datos. Esto ha permitido a los investigadores conocer cuáles son los puntos débiles que tienen los conjuntos de baterías en el medio plazo al utilizar sistemas de carga rápida. No es la primera vez que es posible cargar en solo 10 minutos, pero sí con este nivel de seguridad.
En la actualidad, los automóviles pueden disponer de potencias de carga de hasta 250 kW, pero lo cierto es que solo unos pocos están preparados para ello. Como viene siendo habitual en estos casos, Tesla es la principal compañía que apuesta por este tipo de cargadores. La red Supercharger tiene capacidad y tecnología para poder incrementar, incluso, el máximo de potencia, algo que no se espera que pueda ocurrir en el corto plazo. Aun así, esto permite cargar hasta el 80% en tan solo 20 minutos.
Habrá que esperar un tiempo para comprobar si es posible disfrutar de esta tecnología en los automóviles. Al fin y al cabo, este tipo de proyectos terminan en poder de los fabricantes a través de la adquisición de patentes. Se espera que este tipo de cargas y duración puedan ser una realidad en el plazo de unos 5 años. ¿Quién sabe si la nueva generación de baterías de estado sólido es ya una realidad entonces?