Cargar el coche eléctrico en una farola parecía una buena idea para este conductor, pero le ha costado caro
La Policía notificó sobre un vehículo que estaba ilegalmente conectado a una farola, robando corriente eléctrica en la vía pública.
Está clarísimo que el mercado del motor está en una clara dirección hacia los eléctricos, pero la transición no va a ser fácil. Llevamos muchas décadas acostumbrados a los vehículos de combustión, y hemos construído una red gigantesca de gasolineras para poder abastecerlos. Ahora toca cambiar la estregia, y las grandes empresas de coches eléctricos ya invierten en cargadores para sus coches, que cada vez son más habituales de ver en todo el mundo.
Es muy difícil engañar a un surtidor de gasolina para robar combustible, pero los coches eléctricos funcionan con electricidad (obviamente), y acceder a ella es mucho más sencillo. La prueba de ello es este vecino de Pontevedra, que ha sido denunciado por la Policía Local de Poio tras haber cargado su vehículo usando la toma eléctrica de una farola de la vía pública.
El acusado es un electricista de Granada, y utilizó sus conocimientos en la materia para fabricar un adaptador casero con el que hizo un puente en una farola. A este nueva "toma de aceso" conectó un Renault Twizy, un cuadriciclo 100% eléctrico una batería de 7,2 kWh con la que puede recorrer una media de 90 km. La Policía Local de Poio se ha hecho eco del suceso en redes sociales, y han compartido una foto donde se ve el vehículo acoplado a la farola mientras se carga.
El acusado, electricista de profesión, construyó un adaptador casero para presuntamente robar corriente
El vehículo no es precisamente discreto, ya que estaba serigrafiado con la identidad de marca de la empresa para la que presuntamente trabaja el acusado. Como curiosidad, puede verse que el vehículo tiene instalados dos soportes en la parte superior, algo poco habitual de ver en cuadriciclos como este, en el rango "bajo" de potencia. Robar corriente de la vía pública es un delito, y la actividad sospechosa no pasó desapercibida para la Policía Local.
A ojos de la ley el acusado podría enfrentarse a un delito leve de defraudación de fluido eléctrico. Lleva la etiqueta de "leve" porque la cantidad de electricidad defraudada no supera los 400 euros, ya que en ese caso estaríamos ante una situación más seria y con penalizaciones más severas. De momento la policía ha puesto al información a disposición del juzgado, pero no se conoce todavía una sentencia oficial.