La conducción autónoma se ha convertido en una de las principales líneas de investigación y desarrollo en el sector de la movilidad. Los próximos años darán lugar a la aparición de nuevos sistemas capaces de ofrecer un desempeño más eficiente, lo cual tendrá implicación en diversas facetas de nuestra vida.

El coche con piloto automático hará desaparecer, en el largo plazo, una serie de profesiones relacionadas con el transporte. De igual modo, se espera que una mayor interacción entre los agentes de la vía dé lugar a una reducción del número de accidentes, con todo lo que ello conlleva.

Alguna compañía ya mejora la cobertura de coches con tecnología autónoma

De igual modo, esto podría suponer una reducción del precio de facturas derivadas del consumo del combustible o la póliza de nuestro seguro. De hecho, alguna que otra aseguradora ya está introduciendo este tipo de políticas destinadas a la reducción del precio a pagar por los usuarios de Tesla, una de las compañías que más está aportando a la movilidad alternativa.

¿Estamos ante el comienzo de una paulatina llegada de tarifas más reducidas? Según se puede leer en Carscoops, los próximos años podrían no estar secundados por dicha bajada del coste. Por el contrario, se espera que se mantengan sobre la media actual por la aparición de nuevos servicios que podrían asegurarse.

Las plataformas digitales que ofrecerán asistencia a la conducción autónoma podrían tener una fuerte repercusión para que las compañías de seguros decidan ofrecer coberturas. ¿Qué ocurriría si se hackease el software que soporta este sistema? Podría dar lugar a situaciones de verdadero peligro, por lo que esto podría paliar cualquier imprevisto.

Una tecnología que solamente se asegurará temporalmente

La conducción autónoma solamente será completamente segura cuando no exista riesgo de accidente por motivos que deriven de las condiciones lógicas de la conducción, dejando fuera de esta ecuación los factores como los medioambientales o la situación del automóvil en términos de mecánica.

El coche autónomo podría no reducir el coste de las pólizas. La Vanguardia

El coche autónomo traerá, a todas luces, un incremento de la seguridad. Hasta ahora, se creía que la menor probabilidad de sufrir un accidente podría servir para bajar la cuota del seguro. Ahora, no obstante, han aparecido unos nuevos miedos para los fabricantes y usuarios; el hackeo de los sistemas de conducción autónoma.

La cobertura de seguro podría incluir partidas para los fallos en ciberseguridad

Este miedo es lo que llevaría, por tanto, a la introducción de una póliza que incluiría, en todo caso, una cobertura inexistente en el día de hoy. La conectividad se ha convertido en uno de los pilares de la automoción y, sin lugar a dudas, esto tendrá sus ventajas y sus inconvenientes conforme su expansión vaya produciéndose.

La inclusión de esta nueva cobertura irá a colación de la manera de mejorar un sistema autónomo cada vez más completo. En un futuro, todos los vehículos compartirán información para mejorar la toma de decisiones por parte de la centralita. Esto permitirá trazar mejor nuestras rutas, llegar antes a nuestro destino y reducir el consumo de los vehículos.

Una tecnología que podría ser manipulable

La década próxima será fundamental para entender cómo será la movilidad de la próxima generación. El coche eléctrico será una opción que irá de la mano con esta nueva tecnología, algo que tendrá un mayor recorrido en el próximo lustro. No obstante, será la segunda mitad de la misma cuando adquieran mayor notoriedad las opciones autónomas.

El Volvo XC90 es uno de los automóviles más destacados en incluir tecnología autónoma. El Confidencial

Durante los primeros años, los piratas informáticos tendrán más sencillo acceder a los sistemas que gestionan los programas sobre los que se basa la conducción autónoma. Por este motivo, la inclusión de pólizas de seguros de estas características podrían tener un fuerte recorrido en el mercado.

El coche autónomo será la opción más demandada en los próximos años

No obstante, es importante destacar cómo todavía se mantiene la idea original sobre la idealidad que se tiene respecto a la opción sin conductor. Aún debe mejorarse la seguridad que ofrecen estas alternativas a la clásica conducción que siempre ha imperado desde finales del siglo XIX, la manual.

Habrá que esperar mucho tiempo para ver cómo la gran mayoría de las opciones disponibles en el mercado están capacitadas para ofrecer una seguridad completa. ¿Estamos ante un cambio en las políticas de seguridad de las agencias aseguradoras? Los próximos años serán vitales para entender qué ocurrirá en el futuro.