El coche de carreras autónomo supera un nuevo récord mundial de velocidad máxima
La conducción autónoma va un poco más allá y consigue superar su propio récord de velocidad máxima. ¿Cuánto crees que ha alcanzado este deportivo?
Los coches autónomos han venido para quedarse, eso es una realidad. La mejora de la tecnología ha provocado que cada vez tengamos propuestas más interesantes que las anteriores. La mejor prueba de la existencia de programas diferenciales es el precio de soluciones como la de Tesla, cuyo paquete FSD del Autopilot tiene un coste próximo a los 12.000 dólares. Esta rama de la tecnología sigue adelante y, buena prueba de ello, es la consecución continua de récords.
El último cosechado ha tenido lugar recientemente en un campeonato que ha involucrado a equipos de múltiples países. Habiendo participado decenas de equipos formados por universitarios, los coches de carreras que han competido han destacado, principalmente, por el establecimiento de marcas de velocidad que llevan la conducción autónoma a un nuevo nivel. ¿Veremos carreras de esta clase en un futuro? Es pronto para saberlo, pero, al menos, la innovación ahí está.
Establecer un récord mundial de velocidad máxima gracias al uso de un asistente completo a la conducción no ha sido tarea sencilla. Aun así, la Indy Autonomous Challenge (IAC) ha servido para demostrar lo avanzada que está la presencia de sensores, cámaras y centralitas pensadas para eliminar el papel de la conducción convencional. Esto sí, lo cierto es que pierde toda la emoción, ya que en una competición, el papel del piloto es una de las claves para saber qué coche es el mejor.
Un campeonato de coches autónomos para establecer un nuevo récord de velocidad
Un nuevo récord de velocidad, esto es justo lo que ha conseguido establecer uno de los equipos participantes en la IAC. Más concretamente, ha sido el bólido creado y diseñado por PoliMOVE, un proyecto conjunto entre el Politecnico di Milano y la Universidad de Alabama. Se trataba de una prueba que consistía, básicamente, en la realización de un tramo en línea recta, por lo que no era necesario disponer de una alta tecnología en términos de conducción autónoma.
Tal y como se puede observar en las imágenes, la velocidad máxima a la que circuló este Dallara AV-21 equipado con sensor LiDAR, entre otros, fue 192,2 mph, o lo que es lo mismo, 309,31 km/h. Esto demuestra lo mucho que se ha avanzado en los últimos años en relación con esta rama fundamental de la tecnología. Cabe precisar, además, que se trata de una propuesta que no está basada en un coche eléctrico, algo muy ligado a los sistemas de conducción autónoma actuales.
En su defecto, nos encontramos con un motor turbo de 4 cilindros, el cual ha sido mejorado para ofrecer un total de 583 CV de potencia. De esta forma, estamos ante una solución que destaca, por supuesto, por una gestión completa del sistema del cambio, una característica adicional este este modelo de competición.
Se espera, como es lógico, que en futuras ediciones se puedan establecer soluciones adicionales, tales como la implementación de circuitos en los que hayan curvas. De esta forma, se podría valorar, más realmente, cómo funciona la tecnología de conducción autónoma. Se trata, como ves, de una nueva generación de vehículos que está adaptándose a un estilo de transporte que predominará en un futuro cada vez más próximo.