El coche eléctrico está cambiando los estándares en cuanto a movilidad se refiere. La aparición de las primeras opciones sensatas ha provocado que la Administración haya endurecido las normas de circulación en términos de contaminación. Los vehículos de combustión interna tienen ahora mayores restricciones en cuanto a libertad se refiere. Aun así, sigue siendo más ventajoso en algunos aspectos.

Fuera del ámbito urbano, el coche con motor térmico, ya sea de gasolina o diésel, sigue ganándole la partida a las mecánicas basadas en baterías de ion litio. La distancia entre ambas alternativas se ha reducido, pero todos sabemos cómo la alta velocidad continua y el motor eléctrico siguen sin llevarse del todo bien. Pues bien, ¿qué sentido tendría entonces incrementar los límites reglamentarios de circulación?

El coche eléctrico es objeto de discriminación positiva para incentivar su demanda

Algunos países están comenzando a ver con buenos ojos la introducción de una nueva discriminación positiva. Si en la actualidad estamos viendo cómo el coche eléctrico puede aparcar de forma gratuita en espacios de pago como las zonas O.R.A, en un futuro podríamos ser testigos de límites de velocidad distintos para ambas tecnologías.

¿Sería un comportamiento ético por parte de la Administración? ¿En qué se apoyaría esta curiosa y controvertida medida? Al parecer, las últimas legislaciones relacionadas con los límites de circulación estaban basados en apuntes relacionados con la contaminación. De hecho, esto explicaría por qué llevamos décadas con las mismas señales teniendo en cuenta que ha mejorado la seguridad.

¿Es, por tanto, el coche eléctrico una solución a la reducción de los tiempos de nuestros desplazamientos? No sería de extrañar que en los próximos meses se pueda disfrutar de mayores velocidades si, finalmente, los órganos que se encargan de regular el tráfico se ponen de acuerdo al respecto. Veamos qué está barajándose actualmente y por qué ha resurgido, de nuevo, el debate.

Una apuesta por la energía renovable para incrementar la velocidad

Pese a que el consumo energético del coche eléctrico se dispara a ciertas velocidades, hay una cuestión irrefutable; no implicaría un mayor coste social en términos de polución. Esto es lo que podría incentivar la aprobación de mayores límites de velocidad fuera de las vías urbanas. Así se puede leer en el portal Stoke on Trent a tenor de las informaciones tenidas lugar en Reino Unido.

El Tesla Model S se ha convertido en el principal modelo eléctrico del mercado. Sensaciones al volante

Grant Shapps, Secretario de Transporte del Reino Unido, ha sido la persona que ha avivado un debate que lleva produciéndose desde hace ya varios años. Si los actuales automóviles son más seguros y la mayoría de accidentes no tienen lugar en autovías y autopistas, ¿por qué no incrementar en cierto sentido las velocidades máximas de circulación?

En muchos casos, los límites de velocidad están ligados a la contaminación

La llave para conseguirlo podría tenerla el coche eléctrico. Esto sería así debido, principalmente, a sus emisiones contaminantes nulas durante el desplazamiento. Al parecer, en una gran cantidad de países, los límites vigentes están más relacionados por el volumen de polución que se genera a ciertas velocidades que por la propia seguridad de los usuarios.

No obstante, informaciones próximas al político afirman que hay detrás otra serie de motivos. En relación con la productividad, aumentar los límites de circulación permitidos mejoraría, de forma notable, la competitividad de un gran número de empresas, ya que la paquetería podría entregarse más rápidamente. Esta mayor flexibilidad podría estimular la economía.

La contaminación en Madrid como modelo representativo

¿Quién no recuerda los episodios que tienen lugar en Madrid en los meses de invierno? Desde que se pone una mayor atención al problema de la contaminación, entre otras medidas, se han reducido los límites de velocidad permitidos en el acceso de la ciudad. En concreto, las limitaciones pasaban a ser, hasta ahora, 70 km/h. Bajo un parque automovilístico eléctrico, esta medida no tendría sentido.

Madrid durante un episodio de alta contaminación. RTVE

Aun así, es importante destacar que esta teoría, ciertamente, tiene sus propias limitaciones. Teniendo en cuenta que el coche eléctrico dispara su consumo en kW si se aumenta la velocidad en carretera, por pura lógica, se necesitará de un proceso de carga con una mayor urgencia que si se circulase a límites de velocidad actuales. Esto implicaría, por tanto, mayores requerimientos de energía.

La movilidad sostenible será fundamental para reducir la contaminación

Por ello, y tal como suele ocurrir en todo lo relacionado con la movilidad sostenible, todo radica en cómo se obtendría la energía. Imagina, por un momento, que el carbón es la base de la generación de dicha electricidad. ¿Se estaría consiguiendo un ahorro en términos de contaminación? Lo cierto es que no. Por ello, el debate deriva en ver si se utilizan fuentes de energía renovables.

Habrá que esperar unos meses más para conocer si, finalmente, se introducen nuevas reglamentaciones respecto a los límites de velocidad. Mientras tanto, no habrá discriminación entre unos y otros usuarios. Y tú, ¿estarías de acuerdo con esta medida si se llevase a término?