Estamos en plena época en la que, tras muchos meses sin hacer uso de este botón mágico, tenemos que recurrir sin otra opción al aire acondicionado. Sí, estamos hablando de ese preciado sistema que nos hace sentirnos como en casa en la estación más calurosa del año.

Pero no siempre este sistema es el método más adecuado para combatir en calor en el coche. Para ello debes tener en cuenta una serie de recomendaciones muy importantes.

Siguiéndolas, tu nivel de seguridad será mayor al disminuir el nivel de fatiga y el ahorro en carburante hará que lo note tu cartera.

Las altas temperaturas afectan negativamente a la conducción

Quizá el error que más frecuentemente cometemos es subirnos a un vehículo aparcado varias horas al sol y conectar inmediatamente el aire acondicionado. Todo ello, por supuesto, lo hacemos porque en cuanto llegamos, giramos la llave del contacto para emprender la marcha.

Siguiendo este proceso, no se consigue evitar el golpe de calor inicial. Lo pasaremos realmente mal hasta que el aire comience a enfriar el interior del coche. Por tanto, a modo de evitar realizar esta acción de manera incorrecta, aquí tienes la solución.

Lo adecuado es circular unos minutos con las ventanillas bajadas para lograr evacuar rápidamente el calor del interior. Conseguiremos también que el motor se caliente de forma progresiva y el aire acondicionado ya salga frío nada más conectarlo.

No obstante podemos tener en cuenta una serie de consejos para evitar que nuestro coche parezca un horno al acceder a su interior.

Qué hacer si lo que no quieres es derretirte en el asiento del coche

La norma básica es intentar aparcarlo en una zona de sombra, tal y como indica el diario El Periódico. Lo ideal sería un garaje, donde la temperatura exterior es mucho más baja, pero si no tenemos esa opción deberemos evitar en la medida de lo posible estacionarlo en pleno sol.

Para hacernos a la idea de lo que nos podemos encontrar a la vuelta tras unas horas bajo los rayos del sol, hace un tiempo el diario ABC hizo mención de un estudio llevado a cabo por RACC.

El aire acondicionado es muy importante para mejorar la temperatura del habitáculo. Coches.net

En él se detallaba que, en ocasiones, el interior del automóvil puede alcanzar temperaturas de unos 55ºC, algo que es conveniente reducir rápidamente para poder conducir plácidamente. Cabe destacar que dicho informe se realizó con temperatura exterior de 35ºC, ¡imagina si llega a realizarse con 40ºC!

Si no hay más remedio que dejar nuestro coche a pleno sol, es fundamental colocar un parasol para que a la hora de regresar al vehículo elementos como asientos y volante no quemen.

Es fundamental reducir la temperatura interior antes de emprender la marcha

Ayudará también a reducir considerablemente la temperatura interior y, en el largo plazo, un deterioro de los plásticos y materiales más sensibles al calor.

Por último, si vamos a conducir durante varias horas, es conveniente elegir las horas de menos calor para ello. Con temperaturas elevadas, el cansancio al volante aumenta de forma clara, por lo que se recomienda madrugar o retrasar un viaje que dure varias horas.

Si no hay más remedio que hacer frente al calor en el coche, te recomendamos realizar pausas de forma frecuente. Además, llevar en el vehículo alguna bebida fría para estar bien hidratado y utilizar ropa ligera que te mantenga fresco son opciones que afectarán positivamente a la conducción en meses de tanto calor como julio o agosto.

Ahora bien, ¿por qué merece la pena tomar estas precauciones?

Si alguna vez te ha ocurrido ir conduciendo y ver cómo cae una gota de sudor por tu frente, comprenderás lo que estamos hablando. Hay pocas cosas más incómodas que conducir estando a disgusto por el calor.

Y te preguntarás, ¿es tan grave? Sí, más aún lo pensarás tras descubrir cómo nos pueden afectar las altas temperaturas en nuestra forma de conducir.

Según el diario Clarín, el calor incrementa nuestro agotamiento. Al menos, sí altera nuestra forma de conducir a la hora de tomar una decisión importante.

El calor nos hace cometer más errores en la conducción. Clarín

Realizar una maniobra sin señalizarla como es debido, cambiarse de carril cuando no tocaba, etc. Al fin y al cabo, el calor provoca que no tengamos los 5 sentidos puestos en la carretera, algo vital y que nos puede costar un accidente con todo lo que ello puede conllevar.

Otra de las consecuencias que pueden derivarse del calor es la agresividad al volante. Todo se basa en la paciencia. Si uno lleva delante a alguien más lento y no puede adelantarse en un tramo determinado, no es raro que el calor incremente tu predisposición a ponerte nervioso/a y pitar o vociferar.

El calor puede generarnos malestar, aumentar la agresividad y agotar

Por último, la fatiga. Reducir el agotamiento es difícil y a la vez sencillo. Un calor sofocante nos aletarga, nos vuelve más lentos y reduce nuestros reflejos.

Por ello, si notamos esta especie de cansancio, lo primero que debemos hacer es parar en un área de servicio para estirar las piernas y, por qué no, tomar una bebida con cafeína o que esté bien fresquita.

Parecerá algo completamente descartable, pero la mente se despeja, recuperándose de llevar sentado alguna que otra hora frente al volante.

Y tú, ¿estás preparado/a para seguir estas recomendaciones y olvidarte así del calor que hace en la época estival?