En los últimos años, las mecánicas híbridas enchufables se han posicionado como una alternativa a los motores tradicionales de combustión interna puros. Esta opción está especialmente diseñada para servir de base en plena transición hacia la movilidad eléctrica.

En la mayoría de los casos, estos automóviles han destacado por disponer de un rango en conducción sin emisiones contaminantes muy bajo. Algunos modelos próximos, como es el caso del Polestar 1, sí que tendrán una autonomía eléctrica considerable, siempre por encima de los 100 kilómetros con cada ciclo de carga, pero en la actualidad esto no está ocurriendo.

Las mecánicas eléctricas de los híbridos enchufables ofrecen una baja autonomía

Algunas compañías como BMW o Porsche, entre otras, están otorgando mayores galones a estos sistemas como predecesores del cambio de mentalidad. Apenas ofrecen una conducción completamente eléctrica por valor de unas pocas decenas de kilómetros, pero esto podría cambiar en el corto y medio plazo.

Este tipo de soluciones están pensadas para tener mercado durante unos años, pero inevitablemente no perdurarán si el coche eléctrico mejora sus cualidades y prestaciones. ¿Qué medidas podrían ser las que permitiesen convertir esta versión en la más recomendable de cara a la comercialización?

Lo cierto es que existen varias técnicas y ayudas tecnológicas que permitirían ampliar unos cuantos kilómetros más la autonomía eléctrica total. Según se puede leer en InsideEVs, los fabricantes tradicionales podrían introducir nuevas ventajas conseguidos con el fin de ralentizar la estandarización plena del motor eléctrico.

Cómo potenciar la comercialización de la gama híbrida enchufable

Lo primero que habría que valorar al comprarse una opción de estas características sería ver cuáles son los beneficios que se obtendrán a cambio. Como es lógico, un híbrido enchufable permitirá elegir si se utiliza el motor térmico o el eléctrico en función de las necesidades, a diferencia de las versiones híbridas estándar.

Los híbridos enchufables se han posicionado como una alternativa a la movilidad tradicional. Autopista

Siguiendo esta premisa, el híbrido enchufable se postula, por tanto, como una opción que podría tener mucho protagonismo en el ámbito urbano en episodios de alta contaminación. Aun así, contar con un rango de autonomía muy bajo, hace que esta alternativa se haya convertido en una debilidad para esta configuración. ¿Cómo solucionarlo? Existen diversas formas para incrementar su potencial.

La tecnología y mejora de la infraestructura mejorará la autonomía

Imaginemos que contamos con información sobre el tráfico, la trayectoria de los demás vehículos, la ruta prevista, el grado inclinación de la carretera, el estado de los semáforos, la próxima elevación del firme, etc. Todo ello ayudaría al mapa de gestión del motor determinar qué energía exacta es la que se necesita en todo momento.

De esta manera, según se puede leer en el portal citado, se podría ahorrar en torno a un 20-30% de la energía eléctrica total. Sirviéndonos de ejemplo una versión que contase con unos 50 kilómetros de autonomía, en el peor de los casos vería incrementada su kilometraje sin emisiones hasta unos 10 kilómetros, y en el mejor hasta 15 kilómetros.

Unos datos que mejorarían la eficiencia del parque

Teniendo en cuenta que estas soluciones también podrían tener implicación en el desarrollo del coche eléctrico, se puede afirmar que el potencial de mejora de autonomía permitiría incrementar de manera muy notable el alcance con cada ciclo de carga. Para un vehículo eléctrico con 300 kilómetros de autonomía, se podrían disponer hasta 90 kilómetros más por ciclo.

Porsche es uno de los fabricantes que más apuesta por las opciones híbridas enchufables. Autocasión

Para ello, no obstante, deberían arrimar el codo diferentes agentes económicos. el consumidor privado, por un lado, debería ser un poco más flexible ante un pequeño incremento del precio derivado de la mayor inversión tecnológica. En relación a los fabricantes, deberían ser capaces de compartir información relativos al desempeño de innovaciones con las demás firmas del mercado.

Incentivar las estaciones de carga potenciará el consumi del coche eléctrico

¿Qué decir de las instituciones? Además de incentivar una infraestructura de carga, se debería hacer cargo de que algunos componentes esenciales como los semáforos pudiesen intercambiar información con los vehículos. De esta forma, se podría informar al resto de usuarios sobre su presencia con tal de regular el tráfico para hacerlo más eficiente.

Todo hace pensar que la próxima década será el momento en el que sucedan este tipo de innovaciones en busca de acomodar la llegada de las mecánicas eléctricas. Al fin y al cabo, unos ciclos de autonomía bajos todavía siguen siendo el estigma principal al que se debe enfrentar la movilidad sin emisiones contaminantes, concepto que acaparará el parque automovilístico en los países desarrollados.