Tesla es, sin lugar a dudas, el primer fabricante de coches eléctricos del mundo. Desde hace años, su ventaja competitiva ha sido la autonomía de sus vehículos, la increíble potencia de carga de los modelos disponibles y, por supuesto, lo avanzado que se encuentra el proyecto en materia autónoma. Aun así, ¿estamos aún lejos de entender cómo serán las marcas en los próximos años?

El fabricante con sede en Palo Alto tiene, todavía, varios ases guardados bajo la manga. En primer lugar, está comenzando a ofrecer servicios adicionales bajo suscripción, una modalidad que garantiza ingresos con el paso del tiempo. Además, el lanzamiento del Autopilot en su versión completa permitirá seguir obteniendo valiosa información por parte de sus usuarios en cuestión.

La red Supercharger podría abrirse a su uso por otros automóviles eléctricos

No obstante, lo más llamativo en el corto y medio plazo podría estar directamente relacionado con el desarrollo de su infraestructura de carga. La compañía, desde inicios de comercialización del Model S, ha llevado a cabo una estandarización de su red propia de carga, la cual se denomina Supercharger. Varias son las ventajas que tienen sus clientes de usar esta opción.

Ofrecen más potencia de carga y, además, esta se actualiza para ofrecer un mejor servicio conforme van sucediéndose las actualizaciones. Bajo este contexto, siempre se ha mantenido una postura firme respecto a quién puede usar esta tecnología. Tesla siempre ha defendido la exclusividad de uso de la red Supercharger para clientes con un modelo de la marca. ¿Podría cambiar pronto?

Varias informaciones apuntan a que la estrategia de la firma podría estar a punto de dar un vuelco. Al parecer, ya son representantes de 2 países los que han confirmado estar en negociaciones para que cualquier modelo puramente eléctrico o híbrido enchufable, pueda tener acceso a esta red de carga de altas prestaciones. ¿Qué es lo que se ha podido conocer al respecto?

Una nueva política para aprovechar ayudas a los fabricantes

Noruega ha sido el segundo país en el que se podría llegar a un acuerdo en esta dirección. La noticia llega tras comprobar cómo las empresas terceras que instalan y mantienen estaciones de carga podrán beneficiarse de jugosas subvenciones. Uno de los requisitos de este conjunto de ayudas radica en que las estaciones de carga deben estar accesibles a todo tipo de vehículos.

Las estaciones Supercharger cuentan con tecnología de última generación. Electrek

Según se puede leer en el portal especializado Electrek, Tesla habría valorado la opción de compartir su red de carga con otros fabricantes de automóviles para el tercer trimestre del próximo año. Esta medida permitiría acceder a estas ventajas a nivel fiscal con el objeto de mantener intacta su competitividad.

EL coche eléctrico podría cargar en estaciones Supercharger muy pronto

Cabe recordar, a estos efectos, que la industria del automóvil se enfrenta a una situación sin precedentes. La escasez de chips provocará que el volumen de operaciones se reduzca, dando lugar a una producción de vehículos inferior. De igual manera, los costes ascenderá por la increíble demanda que se espera. Bajo este paraguas, el incremento de los precios parece que será notorio.

Por este motivo, podría ser un buen momento para Tesla aprovechar esta coyuntura negativa. Ahora bien, ¿pierde parte de la esencia el hecho de compartir la red de carga más eficiente del mundo? Quizás, si se apuesta todavía más por la producción de más estaciones, el uso de esta infraestructura no se deterioraría. Como ves, todavía quedan muchos aspectos a valorar para tomar una posición.

Una nueva fuente de ingresos adicional para fortalecer su posición

Tesla ha sido una compañía con un aspecto visionario sin precedentes, de eso no cabe duda. La firma de coches eléctricos más laureada del mundo posee entre sus filas con el automóvil más prestacional, seguro y eficiente del mercado, el Model S Plaid. ¿Qué más se puede pedir? Este es un paso importante para el futuro de la marca y, si se confirma, estamos ante una revolucionaria decisión.

El Tesla Model S Plaid es un anticipo de lo que está por llegar del fabricante. Pocket-Lint

Compartir la red de carga llega en un momento discutible. Tesla debe comenzar la entrega de unidades del Cybertruck y Roadster próximamente. De igual manera, la empresa se encuentra en un punto de gran dificultad en términos de producción. En el horizonte está la llegada de un nuevo modelo situado en el segmento C y, por supuesto, la fabricación en masa del camión Semi.

Habrá que esperar unos meses para comprobar si, finalmente, Tesla ofrece su red de carga a otros fabricantes o si, por el contrario, mantiene su apuesta por la exclusividad. Y tú, ¿cuál crees que debería ser la mejor estrategia a desarrollar por la firma que pretende acelerar al máximo la transición hacia los coches eléctricos?