Son sin duda alguna los grandes olvidados de todo elemento de un vehículo y, sin embargo, realizan un papel primordial para que cualquier vehículo del mundo pueda circular. Me refiero, como no, a los neumáticos.

Hay 4 en la gran mayoría de vehículos, dejando a un lado la conducción sobre 2 ruedas, mantienen el contacto del mismo con la carretera y, al fin y al cabo, son un medio más de seguridad.

Una presión adecuada de neumáticos nos puede salvar de sufrir un accidente

Dentro de los malos hábitos que tenemos como conductores, el circular con una inadecuada presión de nuestros neumáticos, ya sea por exceso o por defecto, es una de las más destacables.

Por ello, hoy queremos destapar qué consecuencias conlleva no prestar atención a la presión de los neumáticos y cómo podemos verificarlos de una forma sencilla y eficaz.

Estas son las consecuencias de circular con una presión incorrecta

Las consecuencias que pueden acarrear el circular con una presión de neumáticos insuficiente pueden ser más desastrosas y peligrosas de lo que podemos imaginar en un principio.

No olvidemos que las ruedas de nuestro coche pierden presión por multitud de factores. Por ejemplo, unas pequeñas fugas por el tapón de la válvula o algunos poros minúsculos, pueden hacer perder aire al neumático sin que nos demos cuenta.

Para aumentar la vida útil de los neumáticos hay que comprobar su presión frecuentemente. Coches.com

Circulando con una presión insuficiente nuestros neumáticos se desgastarán más por los flancos de la rodadura. Esto se traducirá en una deficiencia en el agarre y provocará que las irregularidades del asfalto también pasen mayor factura a las suspensiones.

Además, como las ruedas no responderán de manera correcta, aumentará la distancia de frenado de nuestro vehículo, la posibilidad de ser víctimas de aquaplaning en caso de lluvia, y se estará más expuesto a poder sufrir ese temido reventón mientras circulamos.

No controlar la presión de los neumáticos nos puede salir caro

Pero la cosa no acaba ahí, porque además de mermar en nuestra seguridad, circular con unos neumáticos con presión insuficiente también repercute de forma negativa en nuestros bolsillos.

En primer lugar, como es fácil de predecir, si aumenta su desgaste la durabilidad de los mismos también será inferior. Y en segundo término, destacar también que el consumo de combustible también se incrementa.

Por poner un ejemplo ilustrativo de lo que acabamos de afirmar, se estima que un neumático con una presión insuficiente puede acortar su vida útil en torno a un 20%, tal y como define tuteorica.com, lo que puede traducirse en una barbaridad de kilómetros por recorrer.

¿Sabes cuál es la presión que deben tener tus neumáticos?

A bote pronto, parecerá una estupidez contestar a esta pregunta, pero seguro que nos sorprenderíamos al comprobar que son muchos los conductores que son incapaces de responder dónde pueden consultar la presión de los neumáticos en función del nivel de carga del vehículo.

La información sobre las presiones correspondientes de nuestro coche se encuentran recogidas en el manual del usuario del vehículo, además de encontrarse registrada en una etiqueta adhesiva que suele venir pegada, bien en el montante de la puerta del conductor, bien en la tapa del depósito de combustible.

Existen manómetros de bolsillo para saber en todo momento cuál es la presión de los neumáticos. auto10

¿Pero qué ocurre si no tienes el manual y tampoco la etiqueta adhesiva? En primer lugar, todavía existen estaciones de servicio con paneles informativos sobre la presión de neumáticos según el modelo en las zonas habilitadas para realizar dicha operación.

Pero si tampoco conoces una estación de servicio que ofrezca esta información, también existen páginas web donde podrás consultar cuál es la presión que deben llevar tus neumáticos.

Cómo medir correctamente la presión de nuestros neumáticos

En primer lugar, hay que tener muy en cuenta que la presión de los neumáticos debe verificarse, como mínimo, al menos una vez al mes y siempre antes de realizar un trayecto largo, tal y como aconseja el fabricante Michelin.

Afortunadamente, si somos muy olvidadizos en este aspecto, muchos de los vehículos actuales incluso nos avisan cuando la presión es insuficiente, por lo que ya no hay excusas para desatender este aspecto. Y no debemos olvidarnos de comprobar también la presión de la rueda de repuesto, o lo lamentaremos si sufrimos un pinchazo.

Para calcular la presión es necesario que los neumáticos estén fríos. doctor auto

Una vez que sabemos la frecuencia con la que debemos realizar esta operación, llega la hora de comprobar si nuestros neumáticos tienen, o no, la presión correcta.

Para ello utilizamos un manómetro, que están disponibles en prácticamente la totalidad de las estaciones de servicio. Ahora bien, hay que tener en cuenta un factor muy importante, y es que la presión de los neumáticos es una operación que debe verificarse con las ruedas frías.

Por este motivo, lo ideal sería disponer de un manómetro propio. Si no tienes ninguno, podrás encontrar una gran variedad de tipos diferentes en tiendas especializadas en automóviles con unos precios que rondan entre los 12 y los 30 euros aproximadamente.

¿Es que no te puedes fiar de los manómetros de las gasolineras?

Si no puedes o no quieres hacerte con un medidor de presión de neumáticos propio, como hemos dicho antes, podrás encontrar uno en cualquier gasolinera, aunque debes saber que su uso puede conllevar una serie de inconvenientes, según Blogdelaautescuela.com.

En primer lugar, lo idóneo es que uses el de una estación de servicio que no se encuentre más allá de 4 ó 5 kilómetros de tu casa, para que los neumáticos no alcancen una temperatura más elevada de la recomendada para esta operación.

Si los neumáticos están calientes, hay que añadir un extra a la medición

Si ello no fuera posible, y no tienes otro remedio que comprobar la presión con tus neumáticos calientes, añade siempre 0,2 o 0,3 bares a la presión recomendada por el fabricante.

Y otro de los inconvenientes de este tipo de manómetros radica en su estado de conservación. Hay que tener en cuenta que a lo largo de un día son muchos los conductores que hacen uso de este aparato.

Además, se encuentran a merced de las inclemencias del tiempo, por lo que en ocasiones pueden encontrarse en mal estado y su medición puede no ser exacta. Así que si te percatas de que su aspecto presenta indicios de deterioro, desconfía de la medición y compara la misma con la de otras estaciones.