El mercado de coches de segunda mano es gigantesco, sobre todo en aquellos países como Reino Unido, Irlanda, Alemania o Estados Unidos donde el ciclo de renovación de coches es más corto: los coches están menos tiempo en las manos de sus dueños originales, quienes los venden para renover su vehículo por uno nuevo.

Y no ocurre lo contrario con los coches eléctricos: a pesar de que sus baterías se degradan con cada uso, estos coches también salen al mercado de segunda mano. Y, por si no fuera poco el problema de las baterías al comprar un eléctrico, ahora debemos sumar otro probablemente aún más grande. Este caso en concreto afecta en concreto al mayor fabricante de vehículos eléctricos, Tesla; aunque el nuevo problema poco tiene que ver con que el coche sea eléctrico, en realidad, sino con la política de la compañía.

Todo ha comenzado, según publica Gizmodo en Español, cuando una persona compró un Tesla Model S del año 2017 el 20 de dicimebre de 2019. El coche eléctrico de segunda mano había sido comprado por Alec a un concesionario quién lo compró directamente a Tesla en una subasta (Tesla realizó una recompra al cliente original debido a unos problemas técnicos).

Pagar por los extras de nuevo: la política de Tesla con los coches de segunda mano

En el momento de la subasta, el coche poseía poseía dos extras por un valor total de 8 000 dólares; uno de 5 000 dólares que añadía Autopilot mejorado y otro de 3 000 dólares que añadía la capacidad de autoconducción completa. El coche fue comprado por el concesionario el 15 de diciembre de 2019; tres días más tarde, cuando el coche ni si quiera se encontraba ya en manos del concesionario, sino del cliente definitivo (un particular) Tesla decide eliminar remotamente dichos extras aprovechando una actualización de software.

Factura del Tesla Model S de 2017 comprado por un concesionario a Tesla con extras por valor de 8 000 dólares | Gizmodo

El usuario, tras notar la pérdida de estas características, se pone en contacto con el soporte de Tesla, quien le confirma que, tras detectarse mediante el historial de pagos que no había pagado personalmente por esos extras, habían sido retirados. «Si todavía está interesado en tener esas características adicionales, podemos comenzar el proceso para comprar la actualización», aclara el departamento de soporte de Tesla, ofreciéndole pagar 8 000 dólares de nuevo por unos extras que se supone que ya venían instalados en el coche que él estaba comprando.

Actualización de software donde podemos ver como Tesla elimina los extras | Gizmodo

Esto es posible gracias a que, en realidad, todos los Tesla son iguales, independientemente de si se han pagado los extras de Autopilot o no. Esto es así para que, si el cliente quiere, pueda pagar extras y obtenerlos. De esta forma, no tendría que pasar por el taller posteriormente, sino solamente descargar una actualización de software tras haber pagado por ese extra. Pero claro, de este modo, como Tesla puede activar estos add-ons, comprobamos que también puede eliminarlos, según su política.

Es completamente comparable a, por ejemplo, si compras un Dacia Sandero de segunda mano con el extra de ventanas eléctricas. Posteriormente el fabricante te contacta para que pases por el taller a retirar el cierre eléctrico, o a pagar por ese extra que ya está pagado por el propietario original. Es sencillamente ridículo. Finalmente, Tesla va a ingresar el doble de dinero por los extras en aquellos coches que entren en el mercado de segunda mano.

El servicio técnico de Tesla asegurando que no pueden eliminarse extras a coches usados | Gizmodo
Tesla podría sentar un muy mal precedente para resto de marcas al eliminar extras a coches de segunda mano

Pero, para rizar aún más el rizo, Alec contactó con el servicio técnico nuevamente indicando que había comprado un Tesla con ciertos extras, pero que quería devolverlos porque no los iba a usar. Sorprendentemente, el soporte técnico afirma que Tesla no puede retirar extras a vehículos usados, solamente a aquellos que aún no han sido vendidos. O sea, que su extraña política parece solamente afectar cuando beneficia a la compañía.

Pero el caso expuesto por Gizmodo no es el únino: en los foros de Tesla hay más propietarios de Tesla que han visto como algunos de los extras de sus coches han simplemente desaparecido. Bien es cierto que en el foro no parece haber ningún otro caso de alquien que haya comprado el coche de seguda mano, sino que se trata de testimonios de compradores originales que se han visto obligados a demostrar a Tesla que sí han pagado por esos add-ons. En estos casos es relativamente sencillo de demostrar que el extra sí está pagado porque el usuario posee la factura a su nombre, pero igualmente genera molestias.