Tesla ha roto el modelo de negocio orientado a la automoción en menos de una década. Las ventas por Internet se han convertido en un clásico y, sin embargo, hace apenas 8 años lo veíamos muy lejos de materializarse. Elon Musk y su equipo, además, han conseguido poner patas arriba un sector que, de no ser por el Model S, seguiría confiando todo a una carta; la movilidad convencional.

El coche eléctrico de la mano de Tesla ha introducido, además, un apartado esencial para entender el futuro en los desplazamientos, la conectividad. ¿Quién iba a imaginar que disfrutaríamos de tecnologías como las actualizaciones vía OTA del sistema operativo que incorpora cada unidad sacada de Freemont? Este tipo de políticas ha cambiado los patrones del mercado.

Tesla suele mejorar sus productos mediante actualizaciones vía OTA

Aun así, pese a que el nivel de satisfacción de los usuarios de la marca es muy alto, existe un cierto colectivo que, tras experimentar con los Model S, Model X y Model 3, no tiene una opinión favorable. Tal es el malestar de una parte de los usuarios que han decidido interponer una demanda colectiva por haber tenido una penalización en el desempeño de sus vehículos.

La compañía de Palo Alto, al parecer, lleva varias semanas reduciendo la autonomía del modelo de 85 kWh, hasta el punto de ver reducidos en varias decenas cada ciclo de kilometraje completo. Ante esta situación, y al ver que no mejora esta situación, se ha decidido acudir a los tribunales. ¿Cómo ha podido reducir la firma vía OTA la autonomía de este modelo en concreto?

En anteriores ocasiones, la firma ha mejorado sus productos a través de las actualizaciones de su sistema operativo. Sin embargo, esto no se ha cumplido en el caso de esta versión. Veamos, por tanto, por qué los usuarios están tan descontentos con el Model S perjudicado si se tiene en cuenta que se han agregado toda una serie de soluciones a nivel innovador.

Una actualización limitó cierta autonomía sobre la versión de 85 kWh

La versión del software 2019.16.1 y .2 y posteriores es lo que ha provocado la caída del ciclo de kilometraje de la opción de 85 kWh. El rendimiento no se ha reducido de igual manera en todas las unidades. Las más afectadas, sin embargo, es lo que ha provocado esta queja. Al parecer, según se puede leer en Electrek, algún que otro modelo ha visto reducida su autonomía hasta en 50 kilómetros.

El Model S y Model X siguen contando con la misma pantalla que la presente en el momento de la presentación en 2012. Coches

Una disminución del 11% es una cifra que los usuarios implicados no están dispuestos a soportar. Al fin y al cabo, la firma de coches eléctricos más laureada del mercado está especialmente capacitada para poder ofrecer recorridos de larga distancia sin emitir gases contaminantes. David Rasmussen, uno de los afectados más perjudicados, ha mostrado su malestar por el trato recibido por la compañía.

Mi Model S 85 de 2014 estaba ofreciendo un rango nominal de 400 kilómetros hasta el 13 de mayo. Ahora, después de la próxima actualización, continuó bajando a ahora 350 kilómetros. Esto es una caída del 11% en 5 semanas.

Él y el resto de usuarios han decidido interponer esta queja formal ahora porque siempre recibieron una respuesta negativa por parte de Tesla en relación con dicha pérdida de autonomía. La marca siempre trató el tema como una pérdida común de kilometraje derivada del uso y paso del tiempo. La degradación vivida en el sector, en cambio, muestra cómo este nivel no es el convencional.

Un problema que ha ido viralizándose entre más propietarios

Tras la primera contención llevada a cabo por los servicios técnicos de la marca, Tesla tuvo que salir al paso de las críticas afirmando que estas actualizaciones estaban especialmente diseñadas para garantizar la correcta degradación de las baterías. En su anuncio, el fabricante se apresuró a afirmar que esta medida apenas afectaría a unos pocos usuarios.

Conjunto de baterías de ion litio de Tesla. Revista Motor

Ahora, tras unos pocos meses desde aquella drástica medida, comienzan a despertar los primeros usuarios que están en contra de este tipo de políticas. A fin de cuentas, el consumidor de un producto de Tesla decidió apostar por la marca al disponer de un mayor rango de autonomía por ciclo de carga. Aun así, se espera un movimiento que haga reconsiderar la postura actual.

La pérdida de autonomía también va asociada con una reducción de la potencia de carga

El problema no radica aquí. El mismo usuario entrevistado ha mostrado cómo su automóvil experimenta desde que descargó aquella actualización una carga más lenta cuando utiliza la denominada red Supercharger.

Al parecer, según las primeras especulaciones, este movimiento llevado a cabo por Tesla estaría relacionado con algunos incendios tenidos lugar en el pasado. La llevanza del mismo equipo de baterías es lo que podría haber considerado esta drástica decisión. Aun así, habrá que esperar a ver qué nuevos capítulos tienen lugar en las próximas fechas en relación con esta demanda colectiva.