En ocasiones, los conductores somos imprudentes y estiramos alguna que otra hora lo recomendable cuando estamos al volante. Queremos llegar antes a nuestro destino sin pensar en lo peligroso que puede llegar a ser conducir más de la cuenta sin parar.

El transporte de mercancías y de personas de forma colectiva queda excluida de estas malas decisiones, ya que al incorporar los denominados tacógrafos, pasarse de las horas estipuladas se traduce en una hipotética multa si les para la Guardia Civil.

Muchos conductores subestiman esta recomendación de la DGT

¿Por qué cometemos este fallo o lo hemos hecho al menos en alguna ocasión? La respuesta, como no, está detrás de la imprudencia. Los reflejos se reducen y las posibilidades de sufrir un accidente se incrementan peligrosamente. Ante este tipo de actitudes, ¿qué podemos hacer?

Afortunadamente, los automóviles más modernos incluyen, en su mayoría como opción, el denominado detector de fatiga. Este sistema es capaz de adivinar que el conductor no se encuentra en la mejor situación para tomar las riendas del volante.

A veces con la aparición de un testigo luminoso y otras con un chivato sonoro, advierten de la necesidad de tomar el aire unos minutos, una acción que puede salvarnos si la seguimos al pie de la letra.

El detector de fatiga, la innovación autónoma que nos ordena parar

Suele estar reflejada por una taza de café. ¿Por qué? Como es obvio, este producto posee cafeína, ingrediente principal que nos ayuda a recuperar la compostura. Con él, nuestra predisposición para conducir es mayor. Ahora bien, ¿por qué debería considerarse como una solución con tintes de conducción autónoma?

Está relacionado con la inteligencia artificial. Tal y como describe Xataka, este sistema ha permitido detectar situaciones en las que era mejor descansar por unos minutos.

Un detector de fatiga es un indicador que sirve para advertir al conductor de que es conveniente realizar una parada. AUTOSEF

Movimientos extraños y demasiado bruscos, cambios significativos y repentinos de la velocidad o una suavidad excesiva en el tacto al volante sirven para detectar que el conductor necesita un descanso.

Como es lógico, las advertencias no son instantáneas, ya que cualquiera de nosotros nos hemos podido despistar al volante, aunque solo fueran unas décimas de segundo. El sistema es capaz de detectar cuándo puede tratarse de una actitud impropia de una persona despejada.

En algunas ocasiones, es posible que el conductor ponga en alerta al software con un cambio de carril no señalizado correctamente. En este caso, dependiendo de lo sotisficada que sea la tecnología que emplea el automóvil, el coche será capaz de modificar la trayectoria suavemente para contrarrestar este acto involuntario, tal y como indica Diariomotor.

La alerta de cambio de carril puede llegar a modificar la trayectoria del automóvil. Diariomotor

Por qué debería ser obligatorio en cualquier coche

No es una solución tecnológica que lleve millones y millones de euros en investigación. De hecho, ya existen hasta fabricantes ajenos a los fabricantes que los producen. Entonces, ¿por qué aún no lo incorporan todos los que salen al mercado?

Suele formar parte del equipamiento de los paquetes intermedios y superiores, pero en pocas ocasiones se incluye dentro de las opciones que se incorporan en la versión más ‘pelada’. Ahora bien, ¿por qué debería ser asignado por ley?

Básicamente, porque afecta a la totalidad de usuarios. Eso sí, ¿cómo podría repercutir al fabricante si este tipo de soluciones se estandarizasen? Lógicamente, el precio de los automóviles se encarecería unos euros, pero podría garantizarse una mejora de la seguridad.

Al fin y al cabo, tal y como afirma Circula Seguro, hasta un 20% de los accidentes se deben por falta de sueño de alguno de los implicados.

Entonces, ¿qué deberían incorporar los fabricantes de automóviles? Unos sensores en el volante y una actualización de la centralita que monitorizase nuestra forma de conducir sería un buen comienzo para adaptar una tecnología sencilla, pero verdaderamente efectiva.

Barato, sencillo de instalar y con capacidad para evitar accidentes

Podríamos añadir al equipamientos sensores de reconocimiento facial, detectores de infrarrojos para analizar cómo son nuestros cambios de carril, etc. Todo ello mejoraría, incluso, el apartado de la seguridad.

Sin embargo, estos sistemas, completamente innovadores, sí que supondrían un encarecimiento llamativo de los precios en la industria en el corto plazo.

Los órganos que revisan la seguridad deberían potenciar su instalación

Simplemente bastaría con unos ajustes y algo de mano dura por parte de organismos como Euro NCAP, el organismo que se encarga de valorar el nivel de seguridad de los automóviles que salen al mercado.

Sabiendo que hay automóviles que tienen como ventaja competitiva su precio, es lógico pensar que no veremos este tipo de soluciones en su equipamiento a menos que las Administraciones lo estipulasen por ley.

Mientras no se lleven a cabo este tipo de apuestas por la seguridad, seguirán produciéndose 1 de cada 5 accidentes por causa del sueño o por no haber respetado las recomendaciones que nos aconsejan parar cada 2 horas, como bien estipula la Dirección General de Tráfico (DGT).