Uber se convirtió, hace ya unos años, en la plataforma de servicio de transporte más utilizada en el mundo. Sus clientes en todo el mundo se cuentan por millones y, pese a la polémica que ha generado allá por donde ha competido, sigue fortaleciendo su posición en los mercados en los que opera.

Como es lógico, ante el rápido crecimiento que ha tenido desde su nacimiento, otras aplicaciones móviles han intentado imitar el servicio que ofrece, consiguiendo así posicionarse en los mercados en los que no está presente la primera.

Didi es la principal competidora de Uber en China

Una de las compañías que ha logrado hacerse con un hueco en el transporte ha sido Didi Chuxing, presente en el país más poblado del mundo, China. Su centro de operaciones incluye toda la geografía del país asiático y, debido a la demanda, no ha necesitado internacionalizar su actividad; su demanda no para de crecer en el mercado autóctono.

Tal ha sido la acogida de la compañía desde su fundación, en 2015, que su CEO, Cheng Wei, ya está alcanzando acuerdos para incrementar una flota actual de 260.000 vehículos eléctricos. La apuesta por el coche eléctrico ha llevado a la compañía a interesarse por instaurar una red de carga que satisfaga las necesidades de sus conductores.

Por ello, la empresa, con sede en la capital china, va a desplegar una red de hasta 12.000 estaciones para coches eléctricos, una inversión millonaria que posibilitará la expansión de la tecnología alternativa en el parque automovilístico asiático. ¿Cómo afectará esta medida a nivel mundial?

Didi, el servicio de transporte que apoya la sostenibilidad

Parece una contradicción, ¿apoyar la sostenibilidad cuando el objeto social consiste en facilitar el desplazamiento a través de una red de automóviles? No parece ser la mejor manera de reducir la contaminación, ¿verdad? Sin embargo, sí que puede decirse que apoya la movilidad alternativa y, por supuesto, hay pruebas que lo demuestran.

Didi es la variante que ofrece un servicio muy parecido al negocio que ostenta Uber. ZDNet

Didi, según se puede leer en Electrek, dispone de un total de 2 millones de conductores, de los cuales, el 13% está al volante de un coche con mecánica eléctrica. Puede parecer una proporción baja, pero si observamos las matriculaciones de algunos países del mundo se puede observar cómo las cifras son todavía menores.

En los próximos años, este porcentaje se verá incrementado por la política que quiere llevar a cabo la compañía en el medio y largo plazo. De hecho, el propio CEO de la compañía así lo ha querido dejar claro en la cumbre sobre energía sostenible, patrocinada conjuntamente por las Naciones Unidas y la Organización Global de Desarrollo y Cooperación para la Interconexión Energética (GEIDCO).

En dicho encuentro, el magnate Cheng Wei ha ofrecido las siguientes declaraciones:

Hemos comenzado nuevos proyectos bajo el formato joint venture para construir nuestros propios sistemas de carga para coches eléctricos. Las redes de carga de Didi no solo cubrirán nuestra propia flota, también servirá para que utilicen estas instalaciones las familias y el público que se decante por la adquisición de un coche eléctrico.

Tal y como se puede observar tras el anuncio ofrecido por la máxima autoridad de la compañía, se impulsará una red de carga que contará hasta con un total de 12.000 estaciones, situadas todas ellas en aquellos lugares en los que opera del mercado asiático.

Del mismo modo, la apuesta eléctrica no termina aquí. En la misma exposición ha querido dejar claro que su apuesta pasa por contar a finales de esta década con un total de un millón de automóviles puramente eléctricos, lo cual le convertiría en la empresa con mayor número de unidades sin emisiones contaminantes.

El futuro del transporte son los vehículos eléctricos y los desplazamientos en vehículos compartidos será un vínculo clave para promover nuevas tecnologías en la carretera.

Así pues, la visión estratégica de Didi pasa por conectar el servicio de transporte con la movilidad del futuro, una combinación que años atrás parecía que solo ocurriría en el largo plazo.

Didi también financiará las estaciones de carga en el hogar

Del mismo modo que la empresa ha dejado claro su espíritu por modernizar la industria del automóvil, también está convencida de cómo se puede incentivar la electrificación del parque automovilístico a través del consumidor.

Didi apuesta por la conducción eléctrica en China e invertirá para incrementar su flota de vehículos alternativos. The Beijinger

China es uno de los países en los que más muertes se producen cada año a causa de la elevada contaminación. Las poblaciones más concentradas disponen de unos niveles de polución que se disparan en las horas punta, algo en lo que el coche tradicional tiene gran parte de culpa.

Por ello, la compañía sabe que no solo implementando soluciones internas se resolverá el problema. Así pues, va a apoyar mediante créditos por valor de 20 mil millones de dólares la instalación de puntos de recarga de baterías en los hogares.

Didi fomentará la instalación de puntos de recarga en los hogares

Gracias a esta aportación, más de 4,8 millones de residencias verán cómo un automóvil eléctrico será mucho más fácil de mantener, contemplando así su futura adquisición. Sin embargo, para que ello ocurra aún deben pasar unos meses.

Mientras tanto, quizás, la mejor idea, sea posponer la compra del coche con motorización tradicional en China.