El mercado de los ciclomotores ha crecido en los últimos años a medida que el tráfico se ha incrementado en el medio urbano. Las ciudades se han plagado de vehículos en las últimas décadas y, por este motivo, muchos son los usuarios que se han pasado a las 2 ruedas con el objetivo de poder recorrer distancias en un menor tiempo y aparcar de forma más sencilla al llegar al destino.

En este sentido, hay algunos modelos que, sin duda alguna, son míticos. El ejemplo más claro es Vespa, un modelo que, generación tras generación, ha cautivado al público con su diseño, practicidad y, por supuesto, su sencillez mecánica. Las ha habido de todos los colores, con motores de distinta clase y con referencias a diferentes estilos. Todas, eso sí, han tenido su encanto.

La electrificación de la Vespa está poniéndose de moda por su sencillez mecánica

Ahora bien, ¿sigue teniendo sentido circular con una Vespa en ciudades en los que se están imponiendo las restricciones a la movilidad de vehículos de combustión interna? Lo cierto es que no. Esto está provocando una mayor comercialización de modelos puramente eléctricos y, por supuesto, una adaptación de aquellos clásicos que están viendo limitada su circulación por las emisiones contaminantes.

Está comenzándose a ver, por tanto, un mayor número de negocios que tiene como objetivo la adaptación de modelos míticos para dejar atrás su motor convencional y pasarse a la tecnología basada en baterías. La Vespa se ha convertido en uno de los modelos más demandados para este tipo de trabajos. Su diseño y sencillez mecánica convierten a este producto en un referente para ello.

Veamos, por tanto, en qué consiste la sustitución de la mecánica tradicional basada en combustión interna por una opción de baterías y motor eléctricos. ¿Es complejo la realización de esta conversión? ¿Por qué puede llegar a merecer la pena la pérdida del espíritu de una Vespa convencional para dar paso a las nuevas tendencias en movilidad urbana? He aquí las claves.

Una necesidad si se pretende seguir disfrutando de la Vespa

¿Pierde su esencia? Puede ser. ¿Dejará de emitir el sonido tan característico de su motor de 2 tiempos? Por supuesto. Pese a ello, muchos usuarios están decididos a reconvertir su motorización con el objetivo de seguir conduciéndola a lo largo de los próximos años. En este sentido, se pondrá como ejemplo Londres, una ciudad que aplica tasas especiales a determinados vehículos contaminantes.

La Vespa eléctrica podrá seguir circulando sin restricciones a la movilidad en la ciudad del futuro. Electrek

Según se puede leer en el portal especializado Ride Apart, circular por un área restringida para modelos que basan su tecnología en motores de combustión interna, podría suponer al conductor multas de hasta 12,50 libras, es decir, unos 17 dólares. Para evitarlo, 2 entusiastas de la marca decidieron que había llegado el momento de evitar potenciales sanciones. ¿Qué hicieron John Chubb y McCart?

La presentación de la primera unidad provocó un aluvión de pedidos adicionales

Tras analizar el espacio disponible y las piezas que deberían ser sustituidas, se decidió que las baterías de ion litio se colocarían en el espacio disponible que dejaba el clásico depósito de combustible. De igual manera, se acopló el motor eléctrico en aquellas áreas que habían dejado libres todos los componentes presentes en un motor de combustión interna.

Tras ello, decidieron presentar el modelo al público, el cual tuvo una gran acogida. El buen hacer de estos 2 amigos permitió conocer hasta qué punto esta tecnología podía llegar a tener cabida en la industria. Ante el éxito de la propuesta, comenzaron a comercializar los kits. Gracias a ellos, se podían recorrer hasta 56 kilómetros y alcanzar velocidades de hasta 80 km/h.

Una idea de negocio que se exporta para estandarizar la movilidad sostenible

¿Tienes una Vespa desde hace unos cuantos años y quieres dejar de acudir a la gasolinera? El kit en cuestión, dependiendo del modelo en particular, cuesta desde 4.766 a 5.050 dólares. Además, se realizan envíos a todo el mundo, por lo que todo dependerá del lugar en el que te encuentres para recibirlo más tarde o más temprano. Ahora bien, ¿únicamente adquieres los componentes necesarios?

Vespa apostará por la electrificación de su futura gama de motocicletas urbanas. Ride Apart

Lo cierto es que no. Además de recibir todo lo necesario para poder sustituir la mecánica convencional, el paquete incluye el detallado proceso de instalación del equipo eléctrico, el cual puede llegar a suponer hasta 16 horas de trabajo en función del modelo en cuestión. Así pues, si eres un poco ‘manitas’ y decides apostar por la sostenibilidad, he aquí tu contribución a la causa.

Habrá que esperar un tiempo para comprobar hasta qué punto es viable este modelo de negocio. Se espera que este tipo de trabajos tenga una mayor repercusión a lo largo de los próximos años. Al fin y al cabo, garantizarse el hecho de poder conducir un vehículo clásico en el medio urbano será una prioridad para una serie de usuarios.