Este coche eléctrico fue todo un bombazo, pero pasará a la historia por ser el primero en desaparecer
El Nissan LEAF parece que acabará su vida comercial en un tiempo. ¿Es el coche eléctrico más importante para explicar la electrificación de la industria?
El mercado de los coches eléctricos no para de crecer y, por ello, cada vez son más fabricantes interesados en la comercialización de este tipo de alternativas. Puede parecer que esta tecnología está presente desde hace muchos años, pero lo cierto es que el Nissan LEAF, el primer automóvil eléctrico producido en masa, comenzó a comercializarse en el año 2010. Ahora, 12 años después, todo parece indicar que al compacto japonés no le queda mucho tiempo en la industria. Todo hace pensar que 2025 será su último año de producción.
Este modelo fue todo un pionero debido, sobre todo, a la naturalidad con la que se situaba en el catálogo de la gama. Mientras que los demás fabricantes no apostaban por la solución eléctrica, Nissan decidió que había llegado el momento de ofrecer un producto que no dependiese de los combustibles fósiles. Como resultado de ello obtuvimos una primera generación que, si bien es cierto no tenía una estética muy halagüeña, permitía entender la movilidad como algo no dependiente del diésel o la gasolina.
Han sido un total de 2 generaciones (la segunda mucho más interesante a nivel visual) y, tras ello, quedan múltiples reconocimientos por la valentía de la marca y, sobre todo, por algunas de las curiosidades más destacadas que ofrecía el fabricante en este modelo. Pasará a la historia como el primer gran automóvil eléctrico de producción. ¿Por qué tuvo tanto éxito pese a las limitaciones que tenía?
Poca autonomía, desconfianza del público y, pese a todo, un visionario
Nissan puso todas sus cartas encima de la mesa respecto al coche eléctrico. Su lanzamiento no fue un éxito, como es lógico. Al fin y al cabo, la primera variante incorporaba únicamente un conjunto de baterías con capacidad de 24 kWh, por lo que no alcanzaba los 200 kilómetros de autonomía con un solo ciclo de carga. Por aquel entonces, además, el precio de partida era de 22.000 euros, algo que suponía que no iba a ser un éxito. Pese a ello, se decidió sacar al mercado esta variante para ver qué tal respondía el mercado.
Ya fuera como parte de flotas o, simplemente, apoyado como vehículo ecofriendly en instituciones públicas, lo cierto es que, poco a poco, fue introduciéndose en la industria. Tras todo este tiempo, ¿qué puede decirse de estos vehículos? Dejando a un lado la lógica degradación de la batería, lo cierto es que las unidades, por término medio, han sabido mantener un ciclo de kilometraje interesante. Esto es así debido al mucho empeño que puso Nissan en la producción de su primer coche eléctrico en la historia.
Se trató de un vehículo del que se prescindió de todo tipo de detalles con el objetivo de que fuera útil, fiable y efectivo. Todo ello se consiguió con creces. En relación con la segunda generación, ante la presencia de competidores de más nivel, se tuvo que realizar importantes esfuerzos para mejorar el aspecto estético sin perjudicar lo conseguido en los apartados anteriores. Como resultado de ello, nos encontramos ante un producto que, a día de hoy, sigue teniendo cierto tirón debido al aprendizaje que se ha obtenido durante todos estos años.
La competencia parece que terminará por hundir sus ventas en los próximos años. Por ello, el fabricante nipón habría decidido, de acuerdo con la información de Gizchina, prescindir de este modelo en producción. Se tratará, por tanto, del fin de la vida comercial de un modelo que cambió la historia de una marca y que contribuyó, de forma muy notable, a que el resto de la industria de la movilidad comenzase a apostar por el coche eléctrico.
Atrás queda una primera generación que invitaba a una revolución (con un diseño discreto, eso sí), pero que ha terminado siendo un éxito comercial. La segunda generación supo adaptarse a los tiempos actuales, pero tiene un problema relacionado con el exceso de competencia. Al fin y al cabo, se espera que a lo largo de los próximos años la gran mayoría de fabricantes apueste por esta tecnología.