Desde finales del siglo pasado comenzó a popularizarse una crítica de cómo la automoción estaba contribuyendo de forma notable al calentamiento global. En los últimos años hemos asistido a un incremento de catástrofes naturales, problemas medioambientales y, al fin y al cabo, un aumento de enfermedades relacionadas con el aparato respiratorio.

Sí, es una obviedad sin discusión alguna, todos hemos contribuido al incremento de la temperatura del planeta, pero no todos en la misma proporción. Ahora bien, ¿no te sientes aludido/a? Tu coche tiene mucho que decir a no ser que disfrutes de la conducción de un coche eléctrico o, en su caso, uno híbrido, aunque este también emita partículas contaminantes derivadas del motor de combustión interna.

El sistema de frenado también genera contaminación derivada de la fricción

Ahora bien, ¿podemos estar seguros de que teniendo un automóvil sin tubo de escape no se produce liberación de partículas contaminantes y nocivas para la salud? El equipo de frenos, al friccionar cuando pisamos el pedal del medio (o el de la izquierda si es automáticos) se produce la dispersión de unas partículas cancerígenas que permanecen en suspensión en el aire.

Sin embargo, hasta en este apartado la conducción híbrida y eléctrica salen reforzadas estas mecánicas al disponer de los sistemas de recuperación de energía mediante la transformación de lo cinético a lo eléctrico. Sin embargo, pese a ello, podemos afirmar que este componente produce contaminación.

¿Qué hacer para reducirlo? No es la primera vez que se habla de los filtros de partículas específicos para este componente, pero cada día que pasa van obteniendo un mayor número de defensores. Y el consumidor final, ¿qué opina al respecto?

El filtro de partículas diseñado para el equipo de frenos

El filtro de partículas es una moda que ha experimentado un fuerte crecimiento en los últimos años. Las motorizaciones diésel, muy contaminantes para el medio por sus índices de óxido de nitrógeno, es su principal línea de batalla. De hecho, es un componente fundamental para conseguir atrapar parte de la polución que emiten.

Los coches híbridos y eléctricos desgastan menos las pastillas de freno al activar sus sistemas de regeneración de energía. AutoFácil

¿Podríamos estar ante un filtro especial para el equipo de frenado? Es cierto que, del mismo modo que ocurre con las emisiones de las motorizaciones, es invisible, pero ahí está. La fricción que se produce entre el disco de freno y la pastilla provoca que queden suspendidas en el aire toda una serie de sustancias que son perjudiciales si se inhalan.

La instalación de este tipo de sistemas podría beneficiar a los fabricantes y talleres

Así pues, lo mejor que se puede hacer sería acumular sólidamente el máximo posible que se pudiese almacenar con el objetivo de mejorar la calidad del aire. Ahora bien, ¿a qué precio? Los talleres, ante esta práctica que parecer ir en aumento, ya estarían frotándose las manos. Por no hablar de los fabricantes de vehículos, que bajo esta premisa podrían lucrarse en las futuras revisiones.

Es posible que, aún todo lo anterior, no sepas bien qué es eso de las emisiones del sistema de frenado. Para comprobarlo, tan solo tendrás que acudir a tu coche, mirar la llanta y verás cómo está repleta de una especie de carbonilla. Eso es precisamente lo que, en cantidades infinitamente más pequeñas, ha llamado la atención de los órganos encargados de mitigar la contaminación.

MAN + HUMMEL, el filtro de partículas de freno más innovador

Según se puede leer en Periodismo del Motor, la compañía MAN + HUMMEL ya ha puesto en marcha un programa piloto en el que varias unidades de vehículos que cuentan con su sistema de captación circulan para ver qué cantidad de partículas son capaces de evitar que pululen en el aire. ¿Tendría implicación en el mercado actual?

Este filtro de partículas está compuesto por una especie de cámara que permite captar parte de las emisiones del sistema de frenos. MAN + HUMMEL

Esta innovación, introducida por esta compañía dedicada a la filtración de partículas en diferentes ámbitos de la industria, está compuesta principalmente por una carcasa adherida al disco de freno y un filtro producido en materiales resistentes a las altas temperaturas y la corrosión.

Una carcasa dispuesta junto al disco permitiría poder atrapar una parte de las partículas

El conductor, al accionar el freno, produce la liberación de las partículas contaminantes por la fricción. Sin embargo, estas acabarían en la fuente de almacenamiento provista especialmente para ello. No se sabe cada cuántos kilómetros habría que sustituir esta pieza, pero no se descarta la hipótesis de que cualquiera pudiese cambiarla y limpiarla para volver a reutilizarla.

En principio, cualquier coche podría equipar esta nueva innovación desarrollada por esta compañía especializada. De hecho, este curioso sistema preventivo podría tener implicación en otros medios de transporte, tales como los camiones o los trenes.