En la historia de la automoción, hay automóviles que ya son clásicos prácticamente desde que nacen. De igual modo, en cada década hay algunos modelos icónicos, como es el caso del Ford Mustang. En los años sesenta y, sobre todo, setenta, el concepto muscle car tuvo un tirón especialmente destacado en Estados Unidos.

Los motores V8, por aquel entonces, estaban a la orden del día, apostando también por unas cilindradas muy superiores a lo que se oferta hoy día. Nos guste más o menos, nadie puede dudar del liderazgo del fabricante americano en este segmento. Desde aquel momento, el Mustang se ha creado su propia historia, habiendo generaciones en las que ha contado con un mayor recorrido.

El Ford Mustang de los años sesenta se ha convertido en una pieza muy codiciada

La que fue presentada en los años sesenta es, sin duda, una de las más míticas. En la actualidad, las unidades mejor conservadas están subiendo su cotización por ser uno de los automóviles más bonitos de la historia. Más todavía cuando agregamos a la ecuación la denominación Shelby. Su agresividad ha sido, sin duda, su principal virtud.

Ahora, tras todos estos años, le ha tocado el turno a la movilidad eléctrica. Este nuevo concepto ha provocado que se tenga que apostar por un modelo de fabricación que priorice apartados como la eficiencia aerodinámica. En este sentido, ¿deberíamos olvidarnos de la estética muscle car? Sin duda, la nueva situación nos obliga a pensar en las preparaciones para seguir disfrutando de estos modelos.

Es aquí cuando entra en juego Charge Automotive, uno de los preparadores en materia eléctrica más destacados del mercado. En esta ocasión, se ha conseguido modificar un Mustang de los sesenta firmado por Shelby. ¿Habrá merecido la pena la eliminación de la mecánica de combustión interna basada en un bloque V8? Veamos cuáles son sus aptitudes más destacadas.

Una preparación que ha mantenido la esencia que le caracteriza

Este preparador acaba de abrir una lista de pedidos para entregar hasta 499 unidades reconvertidas en iconos sin emisiones contaminantes. ¿Qué es lo que podemos esperar a razón de casi 230.000 euros? Estas son las principales virtudes de un proyecto que ha nacido para no dejar en el olvido estos muscle cars por disponer de motores muy contaminantes.

Tal y como se puede observar en las imágenes, el resultado es espectacular. Las dosis inyectadas en términos de tecnología se vislumbran por doquier. Dada la innovación introducida en la electrónica, se puede contar con varias configuraciones para contar con tracción delantera, trasera o, en última instancia, a las 4 ruedas. ¿Se puede pedir más?

Cuenta con una batería de 64 kWh, pero se desconoce el peso del vehículo

Gracias a sus 400 CV de potencia, y su par máximo de 1.200 Nm, es capaz de clavar en los 3 segundos el 0-100 km/h, al mismo nivel que muchos de los superdeportivos de la actualidad. En términos de batería, dispondrá de un conjunto de baterías de 64 kWh, sin haber trascendido la autonomía por ciclo de carga completa.

No obstante, será necesario situarnos en un escenario pesimista, ya que este modelo está concebido para disfrutar pisando el pedal derecho, por lo que se espera que no disponga de autonomía propia de los vehículos que están produciendo hoy en día. Al fin y al cabo, su diseño exterior no está concebido para ello.

Una pieza de coleccionista válida para la movilidad futura

Esta apuesta por la renovación de un mítico de las carreteras americanas será uno de los trabajos más destacados de Charge Automotive en los próximos años. Se desconoce el periodo de entrega de las unidades, pero es importante recordar que estamos ante una startup que cuenta con no muchos empleados. La espera, sin lugar a dudas, merecerá la pena.

Este Ford Mustang reencarna los valores de los muscle car bajo una operativa eléctrica. YouTube Charge Cars

Esta compañía desvelará más datos sobre sus cualidades en los próximos meses. Este proyecto todavía está en desarrollo, por lo que podrían producirse nuevos cambios en prestaciones, consumo u otras especificaciones técnicas. De lo que no hay duda es del increíble aspecto que tendrá cada una de las unidades que salgan de esta pequeña empresa venida a más en los últimos años.

Un cierto colectivo no se encontrará cómodo con el desarrollo de esta preparación

Como es lógico, existe disparidad de opiniones al respecto. Los más petrolheads verán en este trabajo un auténtico esperpento. ¿Quién les iba a decir que algún día existiría un muscle car completamente eléctrico? Es más, ¿cómo explicarles que ya se están produciendo versiones eléctricas de los míticos modelos que una vez dominaron las carreteras?

Quizás sea una cuestión de acostumbrarse. El sonido le hará perder una virtud principal de este segmento, pero la adaptación a los tiempos que corren hoy está por encima de todo ello. De hecho, ¿quién iba a imaginar que en 2018 Harley-Davidson presentaría una motocicleta eléctrica? La tecnología, con el paso del tiempo, tiene que adaptarse a los nuevos tiempos que corren.