En una economía tan globalizada, las compañías multinacionales han dejado de lado en parte su patriotismo para centrarse en el margen por unidad de producto producida y vendida. Los mercados más abiertos han fortalecido los lazos del comercio entre países, pero también ha derivado en prácticas en busca del ahorro por parte de fabricantes.

Del mismo modo que ha ocurrido en prácticamente todas las industrias del sector primario, parte de las empresas que la componen han derivado su producción a plantas construidas en aquellos lugares en los que los costes laborales son más bajos.

La deslocalización ha afectado principalmente a los fabricantes europeos

El ejemplo más claro que se puede observar ha tenido como principales protagonistas a los continentes de Europa y Asia. Muchas de las firmas más famosas de la industria del conocido como Viejo Continente han trasladado parte de su producción a países asiáticos donde la legislación laboral es más laxa.

Sin embargo, la deslocalización no ha tenido solamente al continente asiático como protagonista. Estados Unidos y México, durante años, ha sido motivo de conflicto para muchas empresas. Muchas de las cuales decidían producir en el norte del país de habla hispana con el objetivo de incrementar los márgenes. Sí, Ford es una de estas empresas.

¿Creía Donald Trump que al llegar a la Casa Blanca lograría evitar que las empresas desviasen la producción al país vecino? Ni renunciar al acuerdo de libre comercio (NAFTA) ha logrado que el fabricante histórico haya decidido producir en México su próximo coche eléctrico. ¿Por qué se ha tomado esta decisión y qué consecuencias puede derivar?

Motivos que han llevado a Ford a producir en México

El próximo coche eléctrico que presente la firma que nació con el modelo T será fabricado en México. Esto es lo que se puede leer tras las informaciones ofrecidas por el medio Forbes. Varios son los motivos que habrían llevado a la compañía a tomar esta decisión, pero uno es el que tiene verdadera importancia.

Ford producirá su próximo coche eléctrico en México pese a las amenazas proteccionistas de Trump. Motor

Tal y como informa el medio anterior, la principal causa de esta decisión podría estar fundamentada en la doble estrategia que está llevando a cabo el fabricante americano de cara al futuro. Ford es una de esas compañías que registra un gran número de patentes cada año en relación con el coche eléctrico y la conducción autónoma.

Ford ha cambiado de idea al fabricar un futuro coche eléctrico en México

En un primer momento, el gigante de la automoción iba a producir su crossover eléctrico en la planta que posee en Flat Rock, en el estado de Michigan, Estados Unidos. Sin embargo, la cúpula de la firma ha decidido que esta sede sea la que proceda a la mejora del sistema autónomo que están preparando y que podría aparecer en escena en los próximos años.

De esta forma, se habría decidido que la otra sea la que disponga de los medios de producción del coche eléctrico futuro de Ford. Siguiendo esta línea, el modelo de producción eléctrico será fabricado en Cuautitlan, México.

¿Qué consecuencias puede derivar esta política planteada por Ford?

Desde el punto de vista económico, uno de los fabricantes más importantes del mundo podrá reducir los costes operativos al contar con una mano de obra más barata que en Estados Unidos. En el pasado, esta decisión implicaba todo ventajas para la firma, ya que después dichos vehículos pasaban a ser comercializados en el país vecino sin ninguna restricción.

El Ford Focus dispone de una versión completamente eléctrica. Al Volante

De esta forma, Ford se garantizaba un mayor margen por cada modelo fabricado en el país hispano. Ahora, tras la llegada de Donald Trump a la Presidencia de los Estados Unidos, si finalmente se incrementan los aranceles, podría significar la caída de la rentabilidad por debajo del coste, lo que provocaría una nefasta gestión de la producción.

Estados Unidos aún no ha mostrado su posición en lo referente a la política arancelaria

Aún no se sabe qué planes está manejando la administración norteamericana respecto a una imposición arancelaria mayor, pero de ser ciertas las informaciones que apuntan a su entrada en vigor en los próximos meses, estaríamos ante una de las mayores dificultades del desarrollo del coche eléctrico para la firma.

Por ello, habrá que estar atentos para ver cómo evoluciona el producto, ya que, al menos de momento, tampoco tendría cabida en el mercado mexicano este tipo de productos alternativos, debido al alto precio de las mecánicas alternativas respecto a las tradicionales.