El Gas Licuado del Petróleo, más conocido como GLP, se ha convertido en una seria alternativa para aquellos conductores que hace muchos kilómetros y tienen un modelo que funciona a gasolina.

Parece incompatible incluir en la misma ecuación grandes kilometrajes con motores de combustión interna a gasolina. Lo más habitual, en estos casos, es recurrir al diésel para ahorrar dinero.

No todos los coches a gasolina pueden usar GLP

Ahora bien, una mala decisión de compra se puede subsanar con el GLP. La gran mayoría de los automóviles de gasolina pueden tener acoplados sistemas para poder utilizar esta curiosa tecnología.

Sin embargo, antes de decidirse a usar productos que no conocemos es importante ver qué es, qué características tiene y cómo se puede instalar en tu coche.

GLP, una mezcla que solo sirve para coches a gasolina

Para lograr separar el propano se debe someter al gas natural a temperaturas por debajo de los -40ªC. Gas GLP Tecnologo

Este derivado del petróleo se crea tras mezclar propano y butano comprimido, tal y como destaca Motorpasion. En España lleva utilizándose para el público general desde hace unos años pero no consigue lograr crecimientos que lo coloquen como una alternativa sólida en el mercado.

Debido a sus propiedades, comparte varias características comunes respecto a la gasolina. La más importante de todas radica en la ignición como punto de partida para provocar el movimiento.

El precio de su conversión solo retornará la inversión bajo unas condiciones

Este es el motivo de que los automóviles con motor de gasolina sean los únicos que sirvan para utilizar GLP. Los motores diésel trabajan por compresión por lo que no son aptos para conseguir sacar partido a este derivado del petróleo.

Ahora bien, ¿qué ventajas posee respecto al combustible tradicional? Este producto alternativo podría ser una solución de aplicación real si no fuera por sus inconvenientes a la hora de repostar o la tenencia de realizar una transformación al coche, algo de lo que hablaremos más adelante.

Es más barato pero, ¿qué hay del consumo?

Es un material que podría llevarse todos los elogios de los conductores con mucho rango de kilometraje al año. Su consumo está creciendo año tras año pero aún es un gran desconocido en la industria. ¿Por qué? La falta de publicidad y beneficios para el propietario.

Así pues, aquí tienes cuáles son las principales ventajas de GLP:

  • Más barato que la gasolina: Si eres de los que posee un coche que funciona con gasolina sabrás de lo que estoy hablando. Lo mejor en algunos casos, dependiendo de la época, es ir a la gasolinera y repostar sin mirar a cuánto está el litro para no llevarnos un susto. Pues bien, debes saber que el litro, al cierre de la edición, se encuentra a unos 0.623 euros el litro, registro contabilizado por Diesel Gasolina.

Tal y como puedes comprobar, esta solución afecta positivamente a la cartera si solamente miramos el gasto en consumo. Eso sí, ¿cuánto ‘traga’ el motor con este tipo de combustible? Esto lo abordamos en el siguiente punto positivo a comentar; la eficiencia en los consumos.

  • Consumo solamente un 5% mayor: Podría ser un inconveniente pero estamos hablando de algo irrisorio. Teniendo en cuenta que cada 100 litros de gasolina habría que haber utilizado 105 litros de GLP. Teniendo en cuenta, el precio medio actual, esto equivaldría a 3.11 euros más.

Ahora bien, si miramos el precio actual de la gasolina Sin Plomo 95 (1,193 €/l), obtenemos que 100 litros costaría alrededor de 120 euros. Haciendo la comparativa con GLP saldría igual nivel de consumo por unos 65 euros.

Esto supone un ahorro de un 54% para este nivel de precios y cantidades, un dato revelador que explica una mayor demanda en los últimos años.

  • Menos emisiones contaminantes: Según la Asociación Española de Operadores de Gases Licuados del Petróleo (AOGLP), este combustible produce un 36% menos de emisiones de dióxido de carbono que el carbón, un 15% menos que la gasolina y un 10% menos que el diésel.

Inconvenientes del GLP para el público particular

Acabamos de ver la gran cantidad de beneficios que posee respecto a los combustibles tradicionales. ¿Por qué, entonces, no es popular en el sector de la movilidad?

A continuación, te presentamos los motivos que explican su escasa demanda en el mercado:

  • Es un problema de oferta: La falta de crecimiento viene explicado por el lado de la oferta. La producción, pese a que sigue incrementándose año tras año, aún ocupa un puesto residual respecto al resto de fuentes de energía.

Según Autocasion, los precios de conversión de GLP oscilan entre los 2.000 y 2.500 euros.

Esto supone que para lograr un ahorro consistente se necesitará realizar un kilometraje abultado, circunstancia que en muchos casos no se da. Por ello, el principal mercado de la movilidad GLP se concentra en el sector del taxi.

  • Reducción del espacio interior: El proceso de transformación al que se somete un coche que funcionará a GLP requiere la instalación de un depósito en el maletero. En principio, se suele utilizar el espacio establecido para colocar la rueda de repuesto por lo que en este caso no se vería reducido el espacio de carga.
El depósito de GLP resta espacio de carga en el maletero. Coches.net
  • Infraestructura para repostar insuficiente: Según se puede leer en el medio especializado Ir con Gas, en España hay un total de unas estaciones que ofrecen GLP. Están repartidas por todo el territorio nacional por lo que es muy posible que tengas alguna cerca.

Aún así, entendemos que debería haber más una red de gasolineras más fuerte para garantizar un despegue de un producto que sigue ocupando un papel testimonial en la industria.

  • Pérdida de potencia: Debido a las propiedades del GLP y su correspondiente proceso de combustión, el motor pierde en torno a un 2-3% de potencia respecto a la gasolina. Esto, para un coche que tenga de media unos 150 CV, supondrá una disminución de rendimiento de unos 7.5 CV.

Eso sí, si la instalación se realiza correctamente y los inyectores funcionan eficientemente, no debería notarse pérdida alguna de potencia, tal y como indica Mapfre.

Esto, por tanto, vuelve a mostrar que aunque se produce una disminución de las prestaciones, éstas no son comparables con la reducción del coste que se obtiene.

Cómo convertir tu coche para GLP

Cada kit de transformación incluye lo necesario para hacer de nuestro automóvil un medio de transporte más barato y menos contaminante. Tan solo hay que ir a un taller especializado con certificado para evitar problemas futuros de homologaciones y averías.

El mecanismo de transformación permitirá disfrutar de la conducción a GLP sin que se aprecie modificación alguna en las sensaciones de conducción.

Ahora bien, ¿cuáles son los principales componentes de este equipamiento? Inyectores, bomba de llenado o comprobador de niveles son algunos de ellos. ¿Cómo funcionan? Aquí puedes verlo en vídeo. Gracias a Ir con Gas, podrás comprobar cómo funciona el sistema GLP.

Si eres de los que hacen kilómetros y kilómetros, esta es tu opción

Como has podido ver, esta alternativa es idónea solamente para aquellos conductores que dispongan de un vehículo a gasolina que recorran largas distancias frecuentemente.

El ahorro se produce de forma exponencial conforme aumente en número de kilómetros recorridos. Sin embargo, en el ámbito urbano, también tiene una opinión favorable ya que contamina menos que los motores de combustión tradicionales.

Esta opción está pensada para un público muy específico

Su instalación es sencilla y viable para todos los vehículos producidos después del año 2000 o que cumplan con la normativa Euro3, es decir, la gran mayoría de los presentes en nuestro parque automovilístico.

Pese a las numerosas ventajas, aún mantendrá su leve tendencia alcista. Pensándolo bien, ¿les interesa a las petrolíferas incentivar un producto más caro de producir y mucho más atractivo por precio?