Ha volado durante miles de kilómetros y ahora este avión eléctrico podría estar en la fuerza aérea
Beta Technologies ha puesto a disposición de la Fuerza Aérea de Estados Unidos el Alia, un avión eléctrico que cuenta con una serie de peculiaridades.
Con el paso del tiempo, la movilidad sostenible parece estar ampliando fronteras. Si todo comenzó con opciones de movilidad personal y automóviles, el sector basado en baterías eléctricas ha ido incrementando su apuesta por otros segmentos del transporte. La mejor prueba de ello es la aparición de opciones interesantes, tales como los cruceros y barcos mercantes eléctricos y, en menor medida, los aviones de igual tecnología. ¿Hasta qué punto podemos aprovechar la tecnología disponible en la actualidad? Beta Technologies podría tener la respuesta.
Toca conocer un avión que ya cuenta con cientos de horas de experiencia en vuelo y que, sin duda alguna, permite comprender por qué estamos ante un potencial miembro de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Sería la primera vez que se agregaría una opción puramente eléctrica dentro de este mercado, un hito un tanto particular en el campo de la aviación. He aquí las claves, por tanto, de un avión que destaca, sobre todo, por su curiosa configuración al contar, exclusivamente, con una pequeña hélice situada en la parte trasera.
El avión de Beta Technologies ya está siendo vigilado por la Fuerza Aérea de Estados Unidos
La prueba de fuego ha tenido lugar recientemente tras completar con éxito la distancia presente entre las localidades de Vermont y Florida. Estados Unidos probará, a partir de ahora, la tecnología eléctrica en el ámbito de la aviación militar. El objetivo es comprobar si este avión puede ser una herramienta interesante desde el punto de vista de la carga y, por supuesto, qué implica el transporte de este volumen en la autonomía disponible. Alia, que es así como se le conoce a este avión, realizará múltiples pruebas durante los meses venideros.
Una de las características más interesantes de este avión está directamente relacionada con su capacidad de despegue y aterrizaje. Al contrario de lo que ocurre en la mayor parte de medios de transporte aéreos, el Alia puede ofrecer dos sistemas de maniobra distintos. La mejor prueba de ello es que puede despegar y aterrizar de forma convencional, es decir, necesitando una pista de cientos de metros y, al mismo tiempo, disponer de despegue y aterrizaje vertical. Esto lo convierte en una propuesta muy interesante en términos de usabilidad.
Es importante tener en cuenta que este proyecto de Beta Technologies cuenta con varios años de desarrollo. El principal modelo de pruebas dispone de toda una baterías de soluciones de seguridad con el objetivo de preservar la integridad de los usuarios que se encuentran a bordo. La clave ahora está, sin duda alguna, en el cumplimiento de los estándares mínimos para poder servir a la Fuerza Aérea estadounidense. Será un proceso largo en el que las unidades de prueba se verán sometidas a un gran estrés mecánico.
No es la primera vez que vemos una propuesta eléctrica con un alto desarrollo. Sin embargo, esta variante tiene como aspecto diferencial su capacidad para realizar distintas maniobras de despegue y aterrizaje. Esta tecnología convierte a este avión basado en baterías eléctricas en una de las opciones más flexibles que se pueden encontrar en una industria, ya de por si, muy especializada.