El colectivo del taxi vive unos años de inestabilidad e incertidumbre por la aparición de compañías tecnológicas que ofertan servicios de transporte más baratos y, en algunos casos, con servicios extra como la posibilidad de disponer de red Wi-Fi en el coche o la inclusión de automóviles de alta gama.

Desde la aparición de aplicaciones móviles como Cabify o Uber, el tradicional servicio del taxi está viendo cómo el número de clientes está reduciéndose al producirse un trasvase de clientes. De hecho, este fenómeno está recrudeciéndose en los últimos meses, lo que ha llevado al gremio del transporte público a realizar multitudinarios parones.

Es un problema generalizado allá donde compitan sector del taxi con aplicaciones móviles

¿Hasta qué punto es sostenible la aparición de esta nueva alternativa al transporte? ¿Qué papel está tomando el Gobierno para manejar la situación? ¿Cuáles son las demandas que están pidiendo desde las plataformas más próximas al taxi tradicional?

Esto que está produciéndose hoy en España no es un caso aislado. Ya hemos visto cómo en ciudades como en otras ciudades europeas o estadounidenses, por mencionar algunas, los taxistas ya han mostrado su preocupación por la proliferación de estos nuevos servicios.

Así pues, vamos a ver por qué el sector pide una regulación clara para que compañías como Uber o Cabify no caigan en la competencia desleal, uno de los motivos en los que se apoya el sector tradicional para que compitan en igualdad de condiciones. ¿Hay soluciones al problema?

A qué se debe el parón de hoy

Un día como hoy, 29 de noviembre, está siendo objeto de una marcha de reivindicación del colectivo del taxi. Según se puede leer en la edición digital de El País, la huelga está siendo seguida por la gran mayoría de los taxistas. Están jugándose el futuro de las licencias y, por ello, cuenta con la participación de prácticamente la totalidad de miembros en las principales ciudades españolas.

Imagen de un huelga vivida en Madrid contra las licencias VTC. Libre Mercado

La principal reivindicación del gremio consiste en que se mantenga la proporción 1/30 que fija la ley entre las licencias de profesionales y las que utilizan empresas como Cabify o Uber.

El temor está relacionado con la posible decisión de la justicia en relación a la liberación de miles de licencias de Vehículo con Conductor Profesional (VTC). Algunas voces afirmas que podría producirse la proliferación de estos permisos, una decisión que provocaría un incremento masivo de conductores colaboradores de plataformas descritas anteriormente.

Hay muchas resoluciones en suspensión a la espera de una decisión unitaria

De hecho, actualmente hay muchas resoluciones judiciales en suspensión a la espera de una decisión generalizada. Con las huelga de hoy, se pretende incrementar la presión para que se evite este aumento de licencias para operar en un mercado que conllevaría la desregulación y la entrada de competidores.

Ahora bien, ¿por qué la huelga se ha convocado antes de la resolución judicial? Además de que las movilizaciones pueden servir para llamar la atención de las Administraciones, varias sentencias del Tribunal Supremos podrían servir de precedente para lo que llega. Según se puede leer en La Vanguardia, el organismo judicial ha permitido la concesión de un total de 80 autorizaciones VTC que habían sido denegadas en 2014 por la propia Comunidad de Madrid.

Por otro lado, fuentes del Gobierno, a través del Ministerio de Fomento, aseguran que las recientes sentencias que otorgan nuevas licencias VTC son consecuencia del vacío legal que se produjo después de la aprobación en 2009 de la Ley Òmnibus.

Se espera un parón de 24 horas

No sería de extrañar que en los próximos días se esperasen nuevas movilizaciones a la espera de la determinación que realicen los Tribunales de Justicia.

La liberalización del sector, de cara al consumidor, podría reducir las tarifas, al menos en el corto plazo. Sin embargo, la otra cara de la moneda nos mostraría una precarización del sector del transporte. ¿Cuál es la alternativa más óptima?

La huelga en el gremio del taxi tendrá una duración de 24 horas. El Diario Vasco

A favor de las aplicaciones del transporte con conductor, es importante destacar que su introducción produciría una mayor competencia en el mercado, algo positivo para la economía y para la mejora de la calidad del servicio.

Sin embargo, en anteriores ocasiones se ha producido una alteración del coste del servicio una vez se ha superado la oferta de taxis. Destruir la competencia para después fijar unos precios abusivos es uno de los posibles problemas que podrían rodear al uso masivo de estas plataformas.

Plataformas como Uber pagarían impuestos en países con menor presión fiscal

Además, a ello habría que sumar la poca transparencia que ofrecen sus cuentas. Según se puede leer en El Español, Uber, por poner un ejemplo, paga sus impuestos en la sede de Holanda, algo que reduce la recaudación en España por un servicio realizado dentro de sus fronteras.

Por otro lado, el mercado del taxi regulado permite tener un mayor control del número de licencias con el objetivo de controlar mejora la demanda del servicio de transporte.

¿Cómo se solucionará este problema? Ya queda menos para que la justicia dicte sentencia al respecto. Mientras tanto, empresas como Uber y Cabify seguirán ejerciendo presión para entrar en el mercado y el colectivo del taxi reivindicando sus derechos.