A todos nos gusta llegar en el menor tiempo posible a los sitios, ¿verdad? Debes saber que esto, aparte de correr mayores riesgos, uno termina consumiendo más de la cuenta, independientemente de la motorización que se haya escogido.

Correr más de la cuenta siempre tiene sus consecuencias. Además de tener más probabilidades de ser cazado por un radar de la DGT, uno debe saber que está gastando más dinero en carburante. ¿No merece la pena renunciar a esos acelerones o circular a unos 20 km/h más de lo permitido?

Es vital anticipar los desplazamientos para practicar la conducción eficiente

La conducción eficiente necesita, sobre todo, experiencia y tiempo. Tiene como principal premisa la reducción del coste del día a día del vehículo, que no es otra cosa que un menor desgaste de las piezas y un menor gasto a la hora de pasar por la gasolinera.

A veces, dadas las circunstancias, no siempre puede llevarse a cabo, pero si uno sale hacia su destino con suficiente antelación, no hay mejor propuesta que practicar el Hypermiling.

Qué significa esta palabra anglosajona y por qué debes tenerla en cuenta

Hypermiling, tal y como refleja Diariomotor, es el modo de conducción en el que la eficiencia se mira con lupa. Utilizando técnicas de conducción que se comentarán a continuación uno puede reducir los consumos hasta registros jamás antes imaginados.

Esta práctica tiene hasta modalidad de competición. Un buen ejemplo de ello es el ECOseries: Campeonato de Conducción Eficiente, una prueba en la que el ganador se elige tras completar el máximo recorrido posible en el menor tiempo.

Cualquier tecnología en el automóvil sirve para practicar el Hypermiling

Sin embargo, cada uno de nosotros podemos contribuir a la causa con nuestra propia experiencia. Da igual el tipo de tecnología que tengamos bajo el capó, aun disponiendo de un motor eléctrico con sus respectivas baterías.

El Hypermiling, o comúnmente llamado como Conducción eficiente, no es más que tratar con delicadeza algunos parámetros del coche con el objetivo de evitar que se incremente el consumo de combustible.

Ahora bien, ¿cuáles son las técnicas más socorridas? A continuación, se muestran algunas que, a priori, deberían tener mayor incidencia en la conducción.

Marchas largas y bajas revoluciones es de 1º de conducción eficiente

Así es, da igual si estamos en un recorrido no urbano o conducimos por ciudad. Lo importante es llevar la aguja del cuentarrevoluciones lo más bajo posible. Llevarlo a 0 es, obviamente, imposible, pero, para hacernos una idea, debería estar por encima de las 1.500 y por debajo de las 2.000 rpm, tal y como refleja El Mundo Financiero.

Según indica el Comisariado Europeo del Automóvil (CEA), es muy importante circular con marchas que jamás pensaríamos llevar en recorridos lentos.

Sí, aunque te parezca inexplicable, circular en quinta marcha a 60 km/h debería ser normal si implementásemos este modo de conducción. ¡Qué decir de la primera marcha! Ésta tan solo debe usarse dentro de los 5 primeros metros, ¡para lo demás es un despilfarro!

Nada de coger gusto al pedal del acelerador

Esto es, quizás, lo más complicado. Ver una avenida, de noche, completamente despoblada de coches, incita a pisar un poco el acelerador, no te preocupes, es normal. Ahora bien, ¿y si piensas que llegar un minuto más tarde no pasa nada? Lo mismo, pese a correr, terminas parado en el semáforo del final.

Lo primordial es pisar el acelerador muy suavemente. ¿Un consejo si esto te supera? Si tu coche dispone de ordenador de abordo y tiene función de consumo instantáneo, no dudes en dejarlo visible.

El Hypermiling consiste, en parte, en saber gestionar eficientemente el acelerador. SUSTAINABLE AMERICA

Si ves cifras cercanas a los 20 litros en los primeros metros seguro que te da por levantar un poco el pie, damos fe de ello. Si no apuramos el régimen de revoluciones hasta picos en torno a las 2.500 – 3.000 rpm, tanto el motor como tú mismo, lo notaréis a los pocos kilómetros.

Por ello, tanto esta recomendación como la anterior, van de la mano. Es cierto que tu corazón te incita a correr, pero esto no es como ocurre muchas veces con el amor, haz caso a su cerebro, que, al fin y al cabo, es el que te ordena el pago del carburante.

¿Frenar? ¿Qué significa eso?

Llevándolo a un extremo humorístico, frenar debe ser lo último que debes hacer en la conducción eficiente. Recalcamos, siempre que esto sea evitable y sin poner a uno mismo ni al resto de usuarios de la vía en peligro.

Hay diferentes métodos para evitar recurrir a ese extraño pedal del medio. El primero de ellos está relacionado con la anticipación. Es vital echar una mirada mucho más allá de lo que tenemos a unos pocos metros. Si vemos que a 300 metros el semáforo se pone en ámbar, hay que dejar de acelerar.

Tener en cuenta qué ocurre mucho más adelante desgastará menos tus frenos

Dado que íbamos a punto pedal (como bien te has grabado a fuego gracias al punto anterior), del mismo modo, si vemos que 3 coches hacia delante comienzan a frenar, primero hay que soltar el acelerador. Después, para evitar riesgos, hay que situar el pie sobre el de freno, por si acaso debemos recurrir a él.

La segunda opción es recurrir al denominado como freno motor. Esta opción es muy socorrida cuando se vea que no se corre riesgo, pero sí que se necesita reducir la velocidad.

Consiste, básicamente, en bajar una o un par de marchas para que el propio motor disminuya la velocidad unos cuantos km/h, del modo que explica el portal especializado Coches.net.

Mayor ahorro y menor estrés, ¿no te parece inmejorable?

Así es, el Hypermiling es algo que debería reportarnos, a priori, felicidad. Entonces, ¿por qué solemos utilizar modos mucho más agresivos a la hora de desplazarnos?

Como podemos comprobar todos los días, en muchas ocasiones, si vivimos acelerados es por nuestra propia culpa. ¿Cuesta mucho salir 10 minutos antes y ahorrar esos euros de más para pagarte los cafés de una semana?

Quizás, haciéndose este tipo de planteamientos, cambiásemos nuestra conducta al volante. Si todos adecuásemos nuestra forma de conducir a una más tranquila, creemos que seríamos hasta más felices sin duda.

Ya solo queda tu propia opinión, ¿te has parado a pensar sobre cómo es tu forma de conducir? ¿Podrías reducir el consumo si salieses con algo más de tiempo en tus desplazamientos? ¿Eres un obseso del Hypermiling?