iEV Z, así es el coche urbano que adapta el tamaño de la carrocería en función de las necesidades
El iEV Z es un concepto de vehículo que puede revolucionar la ciudad. ¿Cuáles son sus principales cualidades?
El coche eléctrico se ha convertido en una de las prioridades a valorar en la movilidad sostenible. Sin embargo, esta no es la única preocupación que hay en torno al transporte personal en el ámbito urbano. A lo largo de los últimos años, hemos podido comprobar cómo el tamaño de los vehículos ha crecido de forma desproporcionada. El mejor ejemplo para observar esta tendencia nos lo muestra, por ejemplo, un Mini clásico con uno actual. Hay diferencial, ¿verdad?
Esto nos lleva a preguntarnos si de verdad nos es necesario contar con vehículos de gran tamaño. ¿Imaginas poder modificar las medidas del automóvil a nuestro antojo en función de las necesidades de cada momento? Esto es justo lo que ha conseguido realizar iEV Motors, una compañía que lleva trabajando años para lograr que la diferenciación de su vehículo sea la adecuación de la longitud del coche con tan solo pulsar un botón. Las posibilidades son múltiples con su tecnología.
Cabe destacar que su tecnología ha sido modificada respecto a la presentada en anteriores ocasiones. La compañía, ya en 2018, presentó una versión denominada X. Ahora, el modelo Z ofrece un equipamiento mejorado, así como la inclusión de soluciones que aportan al conjunto una mayor calidad. Se trata, por tanto, de un paso adelante en lo que se refiere a la carrera por su entrada en la cadena de montaje. Ahora bien, ¿por qué nos encontramos ante una innovación revolucionaria?
En plena era de los SUV, disponer de un vehículo de estas características puede facilitar, de forma muy notable, el acceso a espacios de aparcamientos, los cuales están cada vez más solicitados en el centro de las ciudades. Esta ingeniosa tecnología está especialmente creada, por tanto, para vehículos que realicen una circulación especialmente pensada para la ciudad y entornos urbanos.
Veamos, aun así, cuáles son las cualidades principales de este novedoso producto, por qué la movilidad del futuro puede virar hacia este tipo de propuestas y, por supuesto, cuáles son las claves diferenciales de su tecnología retráctil.
Unas medidas pensadas para una circulación puramente urbana
Echando un vistazo a sus datos técnicos publicados, llama la atención ver cómo su anchura es de tan solo 78 centímetros. Además, su altura es de 145 centímetros y su longitud de 198 centímetros. Eso sí, este último dato corresponde a la modalidad de un único pasajero, por lo que este dato se alterará en función de si es preciso albergar a un segundo ocupante. En cuanto al peso, declara un total de 220 kilogramos.
La estructura puede pasar a ser de hasta 275 centímetros, por lo que es capaz de estirarse un total de 77 centímetros. En este espacio, se podrá disfrutar de una segunda fila de asiento y, además, de un espacio en la parte trasera para albergar algo de carga. Aun así, se trata de una cuestión testimonial, por lo que no se trata de un maletero al uso en el que incorporar, por ejemplo, una maleta de viaje. Se trata de un vehículo pensado para realizar desplazamiento sin equipaje extra desde un punto A a un punto B.
A nivel de prestaciones, cuenta con una motorización eléctrica de tan solo 1 kW, por lo que experimenta una velocidad máxima de unos 45 km/h. Aun así, una de sus cualidades principales está relacionada con la capacidad de la baterías. Gracias a sus 3,3 kWh, logra extender su autonomía hasta un máximo de 100 kilómetros reales, un dato que refleja hasta qué punto ofrece grandes posibilidades en el ciclo urbano.
Un equipamiento justo y necesario para cumplir su función principal
Está pensado para servir como vehículo destinado al carsharing o, simplemente, como vehículo en propiedad para su uso exclusivamente urbano. Curiosamente, dispone de un equipamiento formado por placas solares que le permitirán al conjunto extraer algún que otro kilómetro adicional en términos de autonomía. Como ves, se trata de una propuesta muy interesante para comprender hasta qué punto puede ser útil en la movilidad que está por llegar.
Curiosamente, nos encontramos ante una propuesta que posee su propia estructura basada en la fibra de carbono, la cual ha sido la principal novedad respecto al modelo X presentado hace unos años. Esto otorga una mayor autonomía debido al menor peso y una mayor rigidez y seguridad. La incorporación de un sistema de carga robótica y presencia de un portaobjetos en el área delantera son algunas de sus otras mejoras introducidas.
Y bien, ¿cuál es el precio de un producto de estas características? Según se puede leer en el portal especializado New Atlas, el iEV Z estará disponible a finales de este año con un coste para el público de unos 5.850 euros. Como ves, se trata de una alternativa que puede servir de acceso a un nuevo concepto de vehículo enfocado a la ciudad.