Desde hace apenas unos meses, el Covid-19 se ha convertido en una de las palabras más repetidas en cualquier lugar del mundo. El virus que comenzó en Wuhan en el último trimestre del año es ya, sin duda alguna, un problema a escala mundial. Esto es así, además, teniendo en cuenta que lo que comenzó como una crisis sanitaria terminará derivando en una a nivel económico. De hecho, ya se están comenzando a ver los primeros síntomas de lo que está por llegar en unos meses.

¿Será una recesión peor que la sufrida en 2008? Todavía es muy pronto para saberlo, pero por el momento, los efectos están siendo mucho más notables en los primeros compases. De hecho, atendiendo al sector automovilístico, las caídas de ventas y producción se han visto abocadas al desastre. Aun así, es muy pronto para valorar cómo golpeará a una industria que suele tambalearse a medida que el ciclo económico negativo se agudiza.

Tesla ha dado a conocer el consumo de energía de los usuarios en la red Supercharger

Siguiendo este patrón, ¿puede el coche eléctrico verse todavía más perjudicado? Empresas como Tesla han llegado a ver cómo su cotización ha caído hasta valores por encima del 50%. Ante esta situación, cabe plantearse si estamos ante un momento de refundación del sector. ¿Debería apostar esta industria por alternativas más allá de la comercialización de modelos con baterías? La propia Tesla tiene diferentes modelos de negocio ligados a la movilidad sostenible.

Uno de los más especiales es la famosa red de carga Supercharger. Este equipo de cargadores de alta potencia que posee en aquellos mercados en los que compite puede servir como indicador para medir el impacto que ha tenido la pandemia en la actividad económica. ¿Cómo ha cambiado el transporte a raíz de la situación actual? Sin duda alguna, toca poner foco sobre el uso de los cargadores que ofrece la compañía exclusivamente a sus usuarios.

Un gráfico para explicar qué ha provocado el Covid-19 en el transporte

Esta es una de las compañías con mayor exposición al virus. La población de clase media, al igual que en otras crisis, será uno de los colectivos más afectados por el coronavirus. ¿Quién va a comprar sus automóviles? ¿Podrá el público pagar el precio por cargar en sus estaciones? Son preguntas que todavía no tienen respuesta. Lo que sí puede medirse es el consumo actual.

La red Supercharger ha reducido el número de servicios por falta de demanda del público. Electrek

Al igual que ha ocurrido con la demanda de petróleo, la de energía eléctrica se ha visto reducida por la práctica del confinamiento. Esta estrategia de contención del virus es muy efectiva, pero provoca este tipo de situaciones en los gráficos. Según se puede leer en el portal tecnológico Electrek, se observan diferentes patrones en función de los mercados.

La recuperación de la actividad en ‘V’ es una cuestión a tener en cuenta en el transporte

Cabe destacar, por un lado, cómo el país donde empezó el foco de infección, China, muestra un descenso muy fuerte durante el mes de enero y febrero. Por aquel entonces, se impusieron importantes restricciones a la movilidad, lo que provocó una caída muy precipitada de servicios. Aun así, es importante tener en cuenta que, pasada dicha etapa, se ha experimentado una recuperación en ‘V’.

Al contrario ha pasado en otros mercados como el americano o el europeo. Con unas semanas de retraso, el volumen de actividad cayo, sobre todo, en el mes de marzo como consecuencia del confinamiento. En cambio, el patrón de conducta cambia a medida que pasan los días en los que se estableció el pico de la pandemia. La recuperación en dichas áreas se produce de forma mucho más lenta.

Registros que deben tenerse en cuenta por haber muchos más factores

¿Por qué no podemos pensar que este gráfico es el ‘Santo Grial’ para explicar qué está sucediendo en el transporte? Es importante tener en cuenta que el uso de la red Supercharger no es igual en todo el mundo. Esto es así, entre otros factores, debido a nuestra propia forma de vida. En el continente asiático, por ejemplo, se realiza un uso más intensivo de las redes de carga rápida.

La red Supercharger está siendo menor usada por los usuarios debido al Covid-19. Inhabitat

Esto es así, principalmente, a que la población suele vivir en departamentos de varias alturas sin posibilidad de instalación de infraestructura de carga. Esto choca completamente con la hipótesis presente en mercados como el americano o el europeo. En estas zonas, parte de los clientes de un coche eléctrico vive en viviendas unifamiliares con capacidad para contar con un enchufe.

Aun así, este modelo sirve para explicar, a grandes rasgos, cómo podría ser el tipo de recuperación que podría haber en el mercado americano o europeo respecto al chino. No obstante, es necesario tener presente que se espera una contracción de la economía en los meses sucesivos como consecuencia de la paralización de la economía.